Warner Bros reconoce que la piratería es fruto de la falta de oferta legal en Internet

La industria cultural y del entretenimiento empieza a quitarse la venda que le impide ver la realidad de las descargas. Un gigante del sector como Warner Bros reconoce que la "piratería es una vía que canaliza lo que los consumidores demandan", por lo que han de ser menos críticos con el P2P.

Considerar las películas pirateadas como una señal a tener en cuenta en el mercado. Así ha empezado a ver la citada compañía la realidad que durante años se ha expuesto en Internet y que hasta ahora solo se había encontrado con ataques feroces por parte de la industria a todo lo que no comulgase con su opinión, ya fuesen usuarios, gobiernos o proveedores de servicios en Internet.

Desde Warner Bros, el jefe de operaciones antipiratería, David Kaplan, ha admitido que el sector tiene que empezar a ser más transigente con los cambios en materia de propiedad intelectual. "Permitimos a nuestros fans utilizar e interactuar con nuestros contenidos de forma que técnicamente podría ser una infracción de los derechos de autor, como puede ser sustituir un doblaje o tomar imágenes de un episodio o un juego", señala.

"La piratería representa lo que los usuarios demandan. Tenemos que esforzarnos en equilibrar el desarrollo de nuestro modelo de negocio y la forma de aprovecharnos de esta demanda ofreciendo exactamente lo que están buscando en el momento en que lo quieren", reconoce Kaplan. En otras palabras, el estudio admite una realidad evidente para muchos en todos estos años: la mejor manera de combatir la piratería pasa por ofrecer lo que los usuarios buscan con una experiencia mejorada a la que pueden encontrar por otras vías como las webs de enlaces o el P2P.

No obstante, Warner Bros sigue teniendo en su punto de mira a aquellos que se lucran con sus contenidos. "Nuestro objetivo prioritario sería eliminar los incentivos económicos para aquellos que construyen un negocio paralelo proveniente de la explotación de nuestra propiedad intelectual. Después hemos de educar a los usuarios de la importancia de los derechos de autor y de la disponibilidad de alternativas legítimas a la piratería", subraya.

En definitiva, parece que poco a poco empezamos a ver la disposición de las grandes compañías a dar un paso al frente y dejar de criminalizar un fenómeno como son las descargas en Internet. Al fin y al cabo se ha demostrado que solo con una oferta legal completa y asequible conseguirán ser rentables en la Red, como demuestran casos como Spotify o Netflix.