Netflix presume de haber reducido el tráfico de BitTorrent

Netflix presume de haber reducido el tráfico de BitTorrent

Redacción

«La mejor forma de combatir la piratería no es legislando o criminalizando sino ofreciendo alternativas». Con estas palabras ha defendido el director de contenido de Netflix, Ted Sarandos, su modelo de negocio, el cual considera uno de los principales motivos para el descenso del tráfico de la red P2P BitTorrent.

Con casi 30 millones de suscriptores en Estados Unidos, Netflix se ha convertido en toda una referencia en la Red a la hora de hablar de oferta legal de películas y series online. Su principal competidor es nada menos que el P2P, puesto que no existe una alternativa legal que le pueda hacer sombra por el momento. No obstante, a pesar de que los contenidos en las redes como BitTorrent, se ofrecen a los usuarios de forma gratuita, desde Netflix creen que han conseguido arrebatar parte del tráfico con su propuesta.

Así lo señala Sarandos, quien considera que muchos usuarios que optaban por «piratear» películas a través de BitTorrent dejan de hacerlo cuando cuentan con acceso a la oferta de Netflix ya que «la mayoría de la gente es honrada». Por ello cree que en la disponibilidad de los contenidos en este tipo de plataformas está la clave para combatir la llamada «piratería» y no en las leyes antidescargas ni en medidas similares.

Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer y el hecho de que la serie Juego de Tronos sea la más descargada por BT es un claro ejemplo de este problema de disponibilidad. Las pocas facilidades que ha dado HBO a los usuarios para acceder a dicha serie (actualmente no está disponible en Netflix) ha empujado a muchos a la descarga vía P2P, lo que enseña el camino a las grandes productoras a la hora de rentabilizar sus contenidos en Internet.

Sin oferta legal sólida en España

Los datos del país norteamericano contrastan con los que podríamos encontrar en España. El tráfico P2P sigue su evolución mientras la oferta legal existente sigue brillando por su escasez y poco realismo a la hora de tener en cuenta el precio que están dispuestos a pagar los internautas. Los estudios reflejan que son muchos quienes están dipuestos a pagar por estos contenidos, pero la ausencia de dónde hacerlo empuja a muchos a optar por otras alternativas que no implican beneficios directos a una industria que debería replantearse su estrategia como indican desde la propia Netflix.