Wert, satisfecho con la Ley Sinde a pesar de no haber mejorado en la lucha contra la piratería

El ministro de Cultura, José Ignacio Wert, ha hecho balance del trabajo durante el primer año de la Comisión de Propiedad Intelectual, encargada de combatir la «piratería» en Internet mediante el cierre de webs. Aunque hasta ahora no ha cerrado ninguna, Wert está «satisfecho» con su trabajo.

La Ley Sinde y su Comisión de Propiedad Intelectual siguen siendo motivos de orgullo para el ministro de Cultura. Wert ha vuelto a sorprender con unas declaraciones que llaman la atención por contradecir incluso lo expuesto solo semanas atrás por el propio secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, quien reconoció que no había funcionado del todo bien durante este año en el que ha entrado en vigor.

A pesar de esta realidad, Wert no ha dudado en afirmar en una entrevista en El País que «hay motivos para estar satisfechos con la Comisión de Propiedad Intelectual». Sin detallar qué motivos son éstos, el ministro cree que el Gobierno ha puesto los suficientes esfuerzos en la lucha contra la llamada piratería en Internet en los últimos meses. Según Wert, las palabras de Lasalle «se malinterpretaron».

De este modo, el político no duda en hacer oídos sordos a sectores incluso de la industria cultural, que admiten que el lanzamiento de la Ley Sinde-Wert y de esta comisión no ha servido para nada. A los datos hay que remitirse, y estos señalan que a falta de dos meses para que acabase el año la Comisión solo había tramitado 10 expedientes contra páginas web de enlaces por vulnerar supuestamente la propiedad intelectual con sus contenidos. De estas páginas, ninguna ha sido cerrada por el momento.

Así pues, una nueva muestra de la cerrazón de la clase política, en la que el mea culpa y admitir errores parece algo utópico. No obstante, desde el Ministerio son conscientes de la insuficiencia que supone esta ley en un plan que es a todas luces inabarcable a base de castigos contra páginas web. Su siguiente paso podría ser encauzar esta persecución contra los usuarios, algo que aunque prometieron no llevar a cabo no es descartable dada la interminable lista de promesas incumplidas por el Ejecutivo en solo un año.

La supresión del derecho a la copia privada ya ha sonado como una opción que estudia el Gobierno para contrarrestar las descargas a pesar de que no tengan ánimo de lucro. Veremos si a lo largo de 2013 se cumplen los peores pronósticos y se avanza en intentar un mayor control de la Red y de los derechos de los ciudadanos.