Un nuevo despropósito en torno a la TDT

Un nuevo despropósito en torno a la TDT

Claudio Valero

Un nuevo despropósito se suma a la larga lista que acompaña a la TDT. El Tribunal Supremo acaba de declarar nulo el acuerdo en relación al reparto de canales por no ser conforme a derecho. La chapuza de la televisión digital terrestre continúa.

La noticia, que hemos conocido de mano de El País, nos cuenta que el Supremo ha admitido parcialmente a tramite un recurso presentado por la empresa Infraestructuras y Gestión 2002. Además, como hemos comentado, ha declarado nulo el acuerdo al que llegó el Consejo de Ministros el pasado 16 de julio de 2010. Este acuerdo daba un múltiple completo (cuatro canales) a Telecinco, Sogecable, Antena 3, Veo7, Net TV y La Sexta, por no ajustarse a derecho.

En la sentencia podemos leer que el Gobierno no fue fiel a la Ley General de Comunicación Audiovisual, que ya asigna en su clausulado las licencias de canales adicionales, sin tener que realizar concurso público. El juez ha creído conveniente denegar el reparto de canales realizado por el Gobierno, al estar amparado en un regulación anterior a la citada ley y que además la contradice. También se ha sentenciado que los actuales operadores no se verán afectados en el actual reparto.

Un revés más

Desde su nacimiento, la TDT ha asistido a multitud de episodios bochornosos, que van desde las constantes reantenizaciones, pasando por los canales de tarot y venta que eluden la ley y acabando por la baja calidad técnica y de contenidos de la plataforma. Los canales ilegales han sido una constante desde la implantación de la televisión digital terrestre y su número se ha disparado en los últimos tiempos. Es habitual tener plagado nuestro televisor de emisiones de teletienda, brujería y esoterismo.

Tampoco debemos olvidar las reantenizaciones que han sido demasiado habituales en la corta vida de la TDT. La última afecta a nada menos que 1,2 millones de edificios. El coste medio por comunidad se estima en 241 euros. Con este cambio, las frecuencias actuales dejarán paso a la telefonía de cuarta generación y redes ultrarrápidas, con la entrada del dividendo digital.

La TDT es el claro ejemplo de un proyecto que no ha sido llevado a cabo de forma transparente, correcta y coherente por parte de los gobiernos encargados. Este nuevo revés se suma a larga lista de despropósitos que acumula la TDT. ¿Qué os parece la decisión del Supremo?