Confirman que la radiación de las antenas 5G está 67 veces por debajo del límite

A pesar de las múltiples evidencias en forma de estudios, mucha gente sigue creyendo que las ondas electromagnéticas, como el 4G, el 5G o el WiFi, causan cáncer o daños en la salud. Por si no fuera suficiente con aplicar la lógica y saber cómo funciona el espectro radioeléctrico y qué es la radiación no ionizante, ahora una nueva autoridad de telecomunicaciones ha confirmado que las redes inalámbricas son seguras.

El 4G, el 5G o el WiFi están dentro de lo que se conoce como radiación no ionizante. Aquí van las ondas de la radio, la TDT o cualquier tipo de transmisión por ondas electromagnéticas. Todas ellas tienen una longitud de onda mucho mayor que la propia radiación que emite nuestro cuerpo en forma de calor, o la luz del Sol. La radiación no ionizante lo máximo que puede hacer es generar calor, siendo estas las que usa el microondas para excitar las moléculas de agua y calentar la comida. La ionizante es la peligrosa, como la de los rayos X, ya que esa sí puede provocar daños en las cadenas de ADN.

Apple 5G

Sin embargo, muchos activistas están protestando por la instalación de antenas o de contra la llegada del 5G afirmando que presenta problemas para la salud. Por ello, la United Kingdom Office of Communications (Ofcom) ha realizado un aserie de pruebas para medir los niveles de energía electromagnética en 16 ciudades de Reino Unido, donde ya hay redes 5G como las que Vodafone ha instalado en España.

1,5% del límite: una cifra bajísima

La mayor radiación medida fue en Canary Wharf, en Londres, con una cifra que era de un 1,5% con respecto al límite que tiene establecido actualmente La Comisión Internacional de Protección de Radiación no Ionizante (ICNIRP); es decir, casi 67 menor al límite. Además, la mayor parte de la energía electromagnética ahí medida fue en las frecuencias de 800 y 900 MHz, y apenas había energía a partir de los 3 GHz, donde muchos activistas se quejan de que el 5G de 26 y hasta 60 GHz será peor, sin tener en cuenta que su alcance será muchísimo más bajo. Cuando las mediciones superaban los 3 GHz, la cifra era de un 0,04% del máximo de los niveles seguros.

Las ondas electromagnéticas no ionizantes sólo generan calor

La ICNIRP establece que la radiación emitida por las antenas móviles es segura. Ya cuando establecieron los límites en 1998, detectaron que los únicos efectos que podía tener una exposición a estas ondas era “un aumento de temperatura, el cual el cuerpo puede regular de la misma manera que hace cuando hacemos deporte”. A partir del nivel establecido como límite, la exposición a estas ondas puede generar golpes de calor o quemaduras, pero incluso en ese caso hay que superar en cientos de veces las cifras que ha medido la Ofcom.

Por desgracia, a pesar de toda esta cantidad de evidencia y a las mediciones realizadas por la Ofcom, habrá quien siga diciendo que el 5G da cáncer, demostrando que no saben cómo funciona el espectro radioeléctrico ni los dispositivos que usamos a diario. Si realmente diese cáncer, todos lo desarrollaríamos en poco tiempo por la gran prevalencia de antenas, routers y móviles en ciudades. Y la tasa de cáncer apenas ha aumentado en España en la última década.