Madrid echa a los patinetes de la ciudad, tienen 72 horas máximo

Madrid echa a los patinetes de la ciudad, tienen 72 horas máximo

Carlos González

Pocos días después de haber echado una gran cantidad de coches de la ciudad, o más bien de Madrid Central, el Ayuntamiento de Madrid ha echado también a los patinetes eléctricos. Pero no a los de particulares, evidentemente, sino a las tres empresas dedicadas al alquiler de patinetes eléctricos que estaban operando en la ciudad. Son VOI, Wind y Lime las firmas afectadas por la medida, y tienen un plazo de 72 horas para retirar sus patinetes y su servicio. Pero ¿por qué tienen que ‘irse’?

La medida se ha tomado porque estas tres empresas no están obligando a sus usuarios a cumplir la normativa de circulación, según han indicado fuentes del área de desarrollo urbano sostenible. No se han determinado las zonas en las que los clientes de las empresas de alquiler de patinetes eléctricos pueden comenzar y terminar sus viajes, algo que se podría establecer a través de la propia aplicación que regula el servicio. Y sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid exige que se excluyan las zonas donde no es posible el uso del patinete eléctrico según la Ordenanza de Movilidad Sostenible. Por ejemplo, calles y espacios peatonales donde confluyen vías de múltiples carriles, o limitadas a 50 km/h como máximo.

Adiós a los patinetes eléctricos en Madrid en 72 horas como máximo, pero ¿qué pasará con ellos a partir de ahora?

El problema, o al menos según indican, es que ninguna de estas tres empresas había establecido en su aplicación para dispositivos móviles las zonas en las que sus clientes pueden empezar y terminar los viajes. Y en el caso particular de Lime, ni siquiera se había presentado la documentación necesaria en el plazo establecido para ello. El Ayuntamiento de Madrid exige, para la concesión de una licencia de operación, que estas empresas aporten los datos de geolocalización que permiten comprobar en tiempo real la cantidad de patinetes eléctricos y su ubicación exacta.

En cualquier caso, el Ayuntamiento de Madrid está manteniendo reuniones con 15 empresas además de Lime, VOI y Wind, que ya estaban operando. La clave, a partir de ahora, está en que el Ayuntamiento de Madrid pretende equilibrio en la distribución de vehículos, porque quieren evitar la competencia con Bicimad. De hecho, desde una de estas empresas solicitantes explican que ‘quieren obligar a prestar servicio en determinadas zonas’, ‘donde ellos no ponen Bicimad, porque les hacemos competencia, pero ellos no ponen Bicimad porque no es rentable hacerlo’.