EEUU quiere que el resto de países prohíban los dispositivos electrónicos en el equipaje de mano

Estados Unidos está ejerciendo presión a otros países, a través de la Administración de Seguridad en el Transporte, para que otros países refuercen la supervisión y revisión en sus aeropuertos. Más concretamente en lo relativo a los aparatos electrónicos, sobre lo cual han introducido modificaciones en la normativa durante los últimos meses. La intención de los Estados Unidos es que se refuerce la seguridad aplicando nuevas metodologías sobre los pasajeros que viajan a EEUU, y que se adopten sus mismos procedimientos a nivel de seguridad.

Estados Unidos ha modificado su política en los aeropuertos, han introducido nuevas medidas de seguridad que afectan a los aparatos electrónicos de viajeros con destino a Estados Unidos, y son medidas que responden a la preocupación del posible transporte de explosivos. Desde el verano del año pasado, la Administración de Seguridad en el Transporte, de los Estados Unidos, se comenzó a exigir que los pasajeros sacasen del equipaje de mano todos los dispositivos electrónicos con dimensiones mayores a las de un smartphone. No pueden viajar aquí ebooks, tablets, ordenadores portátiles o videoconsolas, entre otros dispositivos electrónicos.

Estados Unidos quiere ir más allá: quieren que el resto de aeropuertos también controlen los dispositivos electrónicos como ellos están haciendo

Ahora, la TSA ha publicado un nuevo documento en el que se solicita al resto de aeropuertos en el extranjeros la adopción de sus nuevas medidas de seguridad. Cuando ha pasado casi un año desde que entrase en vigor la aplicación de estas nuevas medidas de seguridad, ahora la Administración de Seguridad en el Transporte quiere que los demás aeropuertos imiten su política en el extranjero. Con ello, los aeropuertos dejarían de aceptar los dispositivos electrónicos más grandes que un móvil como equipaje de mano. Pero además, también se prohibirían materiales que obstruyen las imágenes de rayos X que se toman durante los controles de seguridad.

La documentación se ha enviado a aeropuertos extranjeros, agencias gubernamentales y otras entidades, y en ella se solicita la colaboración con otros gobiernos para fortalecer la efectividad de la seguridad en los puntos de revisión fundamentales, así como para despejar el equipaje de cabina. En los próximos meses se empezarán a ver las respuestas del resto de países a la iniciativa de los Estados Unidos.