Trump reabre su cruzada contra Amazon acusándoles del cierre de miles de negocios

Donald Trump mantiene una pésima relación con Jeff Bezos y los diferentes negocios de los que es propietario el CEO de Amazon. Y no es precisamente por el comercio electrónico, sino por el Washington Post, que ni antes ni después de la presidencia de Trump ha tenido problema alguno en publicar información desfavorable al antes empresario. Donald Trump ha atacado al Washington Post de forma directa en multitud de ocasiones asegurando que publican noticias falsas, como ha hecho con otros medios en redes sociales. Pero ahora tiene a Amazon en el punto de mira.

El mercado ha respondido con una caída de hasta el 10,79% en la cotización de Amazon, que está aún recuperándose de las declaraciones de Donald Trump. El presidente de los Estados Unidos ha comentado en la red social Twitter que Amazon, ‘a diferencia de otros, pagan poco o ningún impuesto a los gobiernos estatales y locales’Según Donald Trump, Amazon cuenta con ventajas fiscales que perjudican a otros comercios, muchos miles de minoristas se están quedando fuera del negocio según ha señalado en la misma publicación. Pero la cuestión no ha quedado ahí, porque Trump añade en el mismo texto que ‘usan nuestro sistema postal como repartidor’, lo que según él causa ‘una enorme pérdida para los Estados Unidos’.

Donald Trump se planta contra Amazon, pero los problemas del presidente parecen ser con el Washington Post

Lo que muchos desconocen es que Jeff Bezos es presidente del Washington Post, un importante medio de comunicación en los Estados Unidos. Y que Donald Trump ya se enfrentaba a esta publicación antes de las elecciones de finales de 2016, de las que resultó presidente de los Estados Unidos. Y que a partir de abordar su cargo en la política estadounidense, al máximo nivel, adoptó una postura enfrentada a Amazon que, para muchos, viene motivada por su mala relación con Jeff Bezos, por ser propietario del Washington Post.

Este último golpe de Donald Trump a Amazon ha llevado a los inversores a creer en una posible reforma fiscal que afecte de forma negativa a los comercios electrónicos como Amazon, o a las grandes tecnológicas. De ahí la caída en el mercado de valores, que próximamente debería recuperarse a los valores de los últimos días de la compañía de Jeff Bezos.