Movistar se prepara para abandonar el fútbol de pago

Emilio Gayo, nuevo Presidente de Telefónica de España, deberá decidir si la operadora compra o no los derechos del fútbol a Mediapro. Una decisión complicada ya que el precio que propone la productora catalana es del todo inasumible por cualquier operadora que pretenda rentabilizar su inversión. Sobre la mesa hay dos opciones, negociar a la baja el precio de los derechos o directamente prescindir del fútbol, opción que a día de hoy parece la más probable.

Movistar y el resto de operadoras se preparan para vivir sin fútbol y es una decisión que tomará forma en las próximas semanas. Según ha podido saber ADSLZone.net, Mediapro comenzará a negociar en los próximos días los derechos de la Champions League por los que pagó 1.100 millones de euros y que otorgan a la empresa catalana la exclusividad de la máxima competición europea para las temporadas 2018/2019, 2019/2020 y 2020/2021. Como decíamos, sobre la mesa hay dos opciones que serán las que valore el nuevo Presidente de Telefónica en España, prescindir del fútbol y apostar por revertir toda esa inversión en aportar valor al cliente con mejoras en los servicios, nuevos contenidos de producción propia e incluso la posibilidad de que los precios dejen de subir. La otra posibilidad es apostar por el fútbol con el riesgo que conlleva acometer semejante inversión.

Razones para no comprar los derechos del fútbol

Además del precio, altamente inflacionado por un revendedor como Mediapro, hay que tener en cuenta que los abonados al fútbol de pago han descendido en España. Fuentes del sector señalan que las operadoras han perdido cerca de un 10% de clientes dispuestos a pagar por el fútbol. Por el contrario, los servicios de streaming  como Netflix, HBO o Amazon cada vez ganan más adeptos por lo cual la tendencia es clara, el fútbol ha llegado a su techo mientras que las series y películas a la carta están en auge.

fútbol de pago sky

Otro tema importante es el desembolso que debería acometer Telefónica.  Para rentabilizar la inversión, toda la base de clientes de televisión de la operadora debería apuntarse al fútbol y abonar más de 20 euros al mes, un hecho que no se va a producir y que obviamente los directivos de la compañía tienen en cuenta.

Es evidente que Mediapro intentará “poner todas las facilidades del mundo” a Orange y Vodafone para que adquieran los derechos y así obligar a Telefónica a pujar por la Champions, sin embargo, ambas compañías también han manifestado que los derechos del fútbol son inasumibles. Además, en el caso de que optaran por adquirirlos, Telefónica seguramente haría lo propio para no quedarse en desventaja y acabarían erosionando sus cuentas las tres compañías.

En definitiva, Telefónica tratará de negociar a la baja o cambiar el modelo convirtiéndose en un revendedor de Mediapro, siendo esta última la responsable de toda la emisión de los partidos. La otra opción pasa por vivir sin el fútbol lo cual a día de hoy parece la opción más probable. La gran perjudicada en este caso sería Mediapro que en caso de quedarse sola tendría problemas importantes para rentabilizar los derechos en solitario.