Cómo convertir Windows Defender en un completo anti-adware

Windows Defender es el software de seguridad desarrollado y mantenido por Microsoft como una capa de seguridad básica para los usuarios de sus sistemas Windows. Este software no ofrece un alto nivel de seguridad ya que la base de datos es bastante pobre y carece de medidas de protección adicionales, sin embargo, sí que cuenta con un gran potencial que, por motivos desconocidos, no está siendo aprovechado por Microsoft.

Mientras que Windows Defender no nos brinda una capa de seguridad frente al malware más complejo, gracias a una sencilla configuración vamos a habilitar un nuevo motor de análisis deshabilitado por defecto que convierte la herramienta de seguridad en un completo detector y eliminado de software publicitario, o adware.

Cómo convertir Windows Defender en un completo bloqueador de adware en Windows 10

Para ello, lo primero que debemos hacer es abrir, con permisos de administrador, el editor de registro de Windows. Para ello, desde Cortana, buscaremos “regedit” y lo ejecutamos.

A continuación, debemos desplazarnos hasta la ruta del registro HKEY_LOCAL_MACHINE\Software\Policies\Microsoft\Windows Defender que es donde se guarda la configuración del software de seguridad de Microsoft.

Regedit - entradas de Windows Defender

Una vez aquí debemos hacer clic con el botón derecho en el espacio en blanco de la derecha y seleccionar Nueva > Clave para crear una “carpeta” nueva en el registro.

Regedit - Crear una nueva clave de registro

A esta nueva Clave la nombramos como “MpEngine” (sin las comillas). Veremos que en el árbol de la izquierda nos aparece esta nueva entrada. Pulsamos sobre ella y crearemos un nuevo valor DWORD de 32 bits.

Regedit - Crear un nuevo valor de registro

Nombramos a este nuevo valor como “MpEnablePus” (una vez más sin comillas) y, una vez creado, lo abrimos con doble clic y le asignamos el valor 1. la configuración final debería ser idéntica a la siguiente:

Regedit - Habilitar el anti-adware de Windows Defender

Todo listo. Lo único que nos queda por hacer es reiniciar nuestro ordenador para que se carguen los nuevos cambios en el sistema. Cuando Windows 10 vuelva a arrancar podremos ver cómo nuestro Windows Defender ahora es capaz de detectar, además de la pobre lista de malware convencional, una gran cantidad de software publicitario y software potencialmente peligroso y no deseado (PUP) que, de instalarse, puede llegar a dañar nuestro sistema operativo.

Esta nueva característica se ha probado con éxito en las versiones Home y Pro de Windows 10 y, aunque puede funcionar en Windows 8.1, no podemos asegurarlo.

Es posible que en futuro esta nueva función pase a formar parte nativa de la herramienta de seguridad, sin embargo, por el momento Microsoft no la tiene habilitada por defecto, por lo que gracias a estos sencillos pasos podremos aprovechar mejor el potencial oculto que nos brinda Windows Defender, el gran desconocido.