Europa comunica cuándo decidirá si Orange puede comprar Jazztel

Europa comunica cuándo decidirá si Orange puede comprar Jazztel

Carlos González

La Comisión Europea, hace unos días, replicaba a Orange tras aportar documentación para la compra de Jazztel suspendiendo, de forma temporal, la investigación sobre el caso relevante para la competencia del sector de las telecomunicaciones. Se zanjó anteriormente con el 30 de abril como fecha límite y, tras romper este compromiso, Europa ha establecido una nueva fecha para la determinación.

Se cerrará el «mano a mano» entre el organismo regulador europeo y Orange, en cuanto a la compra de Jazztel por parte de France Telecom y son varias las posibilidades que existen aún. Bien puede impedirse la compra, si en algún caso se considerase la operación especialmente dañina para la competencia en el sector de las telecomunicaciones, o bien puede ser aceptada la propuesta y, por tanto, cerrada entre ambas partes: Jazztel y Orange.

Ahora bien, la aceptación de la operación de compra podría venir también de la mano de condiciones, entre las cuales se contempla que Orange mantenga la competitiva oferta de tarifas del operador Jazztel. Todo ello, no obstante, está siendo estudiado por la Comisión Europea en una investigación que, por ahora, se extiende tras las previsiones que dictaron el 30 de abril como fecha límite. Ahora, el plazo no se cerrará sino hasta el 1 de junio de 2015.

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La experiencia de la Comisión Europea en materia de regulación sobre el sector de las telecomunicaciones, como ya pudimos saber anteriormente, llevó al organismo europeo a denegar la solicitud de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia para «llevar el caso». Mientras tanto, Orange continúa su pulso con Europa enviando propuestas de medidas correctivas que, hasta el momento, no han sido aceptadas.

No obstante, el organismo y el operador de telecomunicaciones mantienen despierta la activa negociación para encontrar término medio entre los intereses privados del operador comprador y el mercado, lo que evidentemente no sirve sino para cuidar los intereses de los consumidores y mantener la tensión de oferta entre los participantes de las telecomunicaciones.