Así es como se repara un cable submarino de Internet

Ciencia

Hector 7 es el nombre de uno de los robots encargados de reparar los cables de banda ancha sumergidos cuando sufren algún problema técnico. El uso de estas máquinas se hace imprescindible para mantener las buenas condiciones de estos cables transoceánicos que ofrecen el servicio de a Internet y telecomunicaciones a millones de ciudadanos en todo el mundo.

Aunque la tecnología inalámbrica está avanzando a pasos agigantados como hemos comprobado en los últimos días, el acceso a Internet de banda ancha fija sigue siendo la opción mayoritaria en los hogares de todo el mundo. Algunas áreas geográficas dependen de los cables submarinos para tener cobertura de estos servicios tan comunes en el resto del mundo. En ocasiones la propia inclemencia del agua del mar, los peces o cualquier otro fenómeno natural adverso provoca el desgaste y la rotura de estos cables que no pueden ser reparados tan cómodamente por el personal que haría la misma función en tierra firme.

Es en esos momentos cuando entran en acción robots como Hector 7, máquinas de gran tamaño capaces de realizar tareas de reparación sobre los cables de fibra óptica submarino gracias a su instrumental de precisión y el control remoto de los operarios que los supervisan. Su labor es esencial, ya que un desperfecto o una mala reparación significan una pérdida en la calidad de conexión a la red, lo que es automáticamente traducido en un perjuicio de millones de euros. Estos cables tienen un diámetro de apenas 6 centímetros y están sumergidos a profundidades que rondan los 100 metros, con lo que la precisión y la fiabilidad son lo más importante. Una operación de recambio de un segmento de cable afectado puede llegar a durar hasta 10 días desde el momento en el que el barco abandona el puerto.

cables

Tecnología GPS y robots a control remoto

La compañía Virgin Media, que posee uno de estos cables submarinos en el Mar de Irlanda hace uso del buque Pierre de Fermat, de 100 metros de eslora para transportar los robots encargados de las reparaciones y supervisar las tareas de mantenimiento desde la superficie. Mediante tecnología GPS y pueden lograr situarse sobre la parte del cable dañada incluso cuando la climatología es adversa, lo que suele ocurrir con frecuencia en las aguas de las costas irlandesas. En España destaca el cable Columbus II, que tiene una salida en Cádiz y conecta Europa con Estados Unidos, donde vuelve a salir a la superficie en Florida.

Escrito por David Valero

Fuente > Wired

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Comentarios
2 comentarios
    1. zantos 27 Feb, 15 11:55 am

      Muy buen aporte el vídeo…