HEIF y AVIF: Todo lo que debes saber sobre estos dos formatos de fotografía

HEIF y AVIF: Todo lo que debes saber sobre estos dos formatos de fotografía

Rocío García

Comprimir imágenes es fundamental en nuestro día a día si queremos subirlas a una página web o a un blog pero también nos preocupa el almacenamiento en el teléfono móvil o la tablet si tenemos excesivas fotografías. Pero imagina lo importante que es para plataformas que cuentan con miles o millones de fotografías o imágenes que tienen que almacenar con calidad pero sin que tengan un peso excesivo. Por ello nacen HEIF o AVIF, entre otros.

JPEG nació hace más de veinte años y es un formato que todos conocemos y usamos prácticamente cada día pero son muchas compañías o desarrolladores que buscan mejorar el formato global y apostar por otras opciones que solucionen las desventajas que conlleva, como la pérdida de calidad. Con el fin de convertirse en el más usado y más útil, son muchos los formatos de fotos y códecs que vemos…

Qué es AVIF

Para entender qué es AVIF tenemos que entender primero qué es AV1. AV1 es un códec de código abierto que significa AOMedia Video 1 y cuyo objetivo es comprimir vídeos e imágenes para que ocupen menos pero la calidad siga siendo la de siempre, sin perderse en la transformación. No se varía el formato ni el contenido aunque se comprima utilizando este códec apoyado por las grandes empresas. Las siglas de AVIF significan AV1 Image File Format. Es decir, es el formato de imagen de AV1.

AVIF es un códec de compresión de imagen que está apoyado por la Alliance for Open Media, nacida en 2015, y pretende ser la alternativa libre (es de código abierto) y gratuita a HEVC. Es un códec que permite comprimir imágenes y hacerlas diez veces más pequeñas que un JPEG normal pero sin perder la calidad y sin perder los detalles, siendo compatible con HDR. Es capaz de comprimir sin pérdidas pero aún se trata de un códec que está en desarrollo y se espera que mejore en los próximos años.

Más allá de soportar HDR, soporta también profundidad de color en 8,10 y 12 bits aunque no llega a los 16 como HEVC, que veremos e próximos párrafos. Permite canales monocromo y puede usarse tanto para fotografía como para vídeo, lo que hace que sea muy interesante y práctico. También utiliza el contenedor de archivo de HEIV. Además, como decimos, soporta compresión con o sin pérdidas según necesitemos. Tiene la unión de todas las ventajas de todos los formatos pero siendo de código libre y por eso parece estar predestinado al éxito aunque aún es pronto y apenas es compatible con dispositivos, navegadores o programas. Por ahora ya empieza a tener soporte dentro de Google Chrome y pronto serán muchas sus opciones.

Usos

Tal y como pasa con AV1, que es utilizado por grandes empresas, también AVIF se está convirtiendo en la apuesta de algunas como Netflix. Por ejemplo, Netflix tiene miles de portadas de todas las series, películas y documentales que ofrecen y desde nuestro móvil tenemos que cargar todas esas imágenes. Es por eso es importante que estén comprimidas pero también es importante que mantengan la calidad, que sean fieles a los colores o a la luminosidad para que el usuario las vea correctamente sin pérdida. Por ejemplo, podemos ver la diferencia en las imágenes de la portada de Las aventuras del Gato con Botas. En JPEG tenemos 69,445 bytes y en AVIF conseguimos 40,811 bytes. Como pueden verse en las fotografías, la diferencia con AVIF apenas se nota y sí lo hace con JPEG. Y aun así, ocupa mucho menos.

AVIF en Netflix

Qué es HEIF

Las siglas de HEIF significan High Efficiency Image File Format (o formato de imagen de alta eficiencia) y es desarrollado por MPEG, presentado en el año 2015 en su versión final y utiliza el formato de vídeo HEVC para la comprensión. Podemos encontrarlo con dos tipos diferentes de extensión como .heif y como .heic.

Se trata de un formato de fotografía contenedor. Es decir, un formato de fotografías que puede almacena imágenes y sus metadatos para que puedan ser codificadas en cualquier formato. Almacena imágenes individuales  o metadatos pero también secuencias de imágenes que nos permiten reproducirlas como animaciones.

Además, ha sido lanzado como un futurible sustituto de JPEG ya que nos ofrece la misma calidad en la mitad del espacio. HEIF es capaz, según MPEG, de ser más eficiente que JPEG. En menos tamaño tenemos la misma calidad con mayor profundidad en los bits. Y otra de las grandes ventajas es que HEIF es que nos permitiría la edición sin destrucción como ya podemos hacer con las imágenes en formato RAW, el formato favorito de fotógrafos expertos. También HEIF nos permitiría aplicar transformaciones sin renderizar el archivo y soporta imágenes con profundidad de color de 16 bits por lo que podríamos tener casi la misma información que el mencionado RAW pero ocupando menos espacio que en estos.

Usos

Apple apuesta por HEIF desde 2017. La compañía de Cupertino hace años que trabaja con este formato y le ha dado usos muy interesantes como los conocidísimos Live Photos, por ejemplo. Pero no es la única porque Microsoft también cuenta con soporte para el formato a parir de Windows 10 y también podemos ver este tipo de imágenes en Android. Aunque, como decimos, lo más frecuente es su uso en dispositivos de Apple pero también podemos editar o usar en programas conocidos como Adobe Lightroom o GIMP, uno de las alternativas más populares de Photoshop.

Uno de los usos de HEIF nos permite ahorrar almacenamiento en móviles, tabletas o tarjetas de memoria pero también nos ayuda al procesamiento de imágenes. Y, sobre todo, esta comprensión de las imágenes es beneficiosa para los tiempos de carga en páginas webs que almacenan mucho contenido. Eso sí, es fundamental que los navegadores incluyan compatibilidad con este formato para poder verlo correctamente.

De dónde vienen

Como hemos explicado al principio, los códecs de compresión de imagen son nacidos de los códecs de vídeo AV1 y HEVC. Dos códecs de vídeo que tienen como finalidad comprimir y descomprimir archivos multimedia sin que alteremos la calidad, consiguiendo así que haya un equilibrio entre la calidad y el peso, que tengamos una buena calidad pero sin que ocupe demasiado. Esto es especialmente útil y por eso algunas plataformas en streaming como Netflix ya apuestan por estos sistemas.

Las principales diferencias entre ambos residen en la comprensión, en la compatibilidad y en la gratuidad. AV1 y HEVC se diferencian en la reducción de su tamaño, siendo el primero más interesante si queremos comprimir más. Por ejemplo, con el formato AV1 tendríamos un vídeo de unos 10 GB con la misma calidad que conseguiríamos con un vídeo en formato HEVC pero ocuparía 12,5 GB. Puede parecer una comparativa mínima pero influye en el caso de plataformas que albergan miles y miles de vídeos porque el tamaño irá multiplicándose constantemente.

Las otras dos diferencias son su compatibilidad y gratuidad. AV1 es un códec de código abierto así que es gratuito. HEVC no y requiere pago de royalties. En cuanto a compatibilidad, HEVC lleva más tiempo disponible y eso hace que esté más extendido lo que pasa que AV1 podrá ir ganando terreno gracias a que cuenta con el apoyo masivo de muchas de las grandes empresas de tecnología de todo el mundo.

AVIF

¿Qué esperamos de ellos?

Aunque actualmente HEIF puede considerarse que está más extendido, AVIF parece destinado al triunfo y todo apunta a que será un formato que ha llegado para cambiarlo todo. Su compatibilidad se espera que sea global de aquí a unos gracias a que, al igual que AV1, cuenta con el apoyo de compañías como Google, Amazon o Microsoft. Pero, además, es un formato de código abierto y que no requiere pagar por él. Eso sí, por el momento está en desarrollo pero todo apunta que será compatible con navegadores y las compañías ya trabajan para que se convierta en el futuro. Tendremos que esperar para ver cómo evoluciona.

El futuro apunta a un cambio de estándar, ya que el JPEG, con más de 20 años, parece agotado y superado por otros formatos de nueva aparición. Las nuevas tecnologías, que cada vez demandan más calidad y menos peso, exigen un nuevo estándar, un puesto para el que que JPEG no se puede presentar como competencia. Queda por conocer cuál será el ganador de esta batalla, pero AVIF y HEIF tendrán mucho que decir en los próximos años.

Otros formatos de fotografía

HEIF o AVIF llegan para ser el futuro pero aún no son el presente y JPEG sigue siendo el rey. Son muchos los que quieren sustituir a JPEG con códecs mejorados, formatos contenedor, etc. Pero aún sigue siendo el formato más utilizado y más extendido. JPEG es un formato que hace ajustes automáticos en las fotografías que haces con el teléfono móvil o la cámara.

Estos ajustes permiten comprimir la imagen y que ocupe menos pero también puede eliminar detalles o modificarlos y estos no pueden recuperarse más tarde. A nivel de fotografía profesional, la imagen no sale almacenada tal y como la has hecho sino que se ajustan parámetros como saturación o balance de blancos y no puedes recuperar el formato original. Otro pequeño inconveniente es que la edición es destructiva: cada vez que editas una imagen en JPEG y la guardas, el archivo va perdiendo información y la calidad disminuye.

Más allá de este inconveniente, el formato JPEG está muy extendido y permite el acceso desde cualquier programa, navegador o dispositivo. Además, son fotografías que ocupan poco con respecto a otros como RAW, por ejemplo. Se espera que sea sustituido en un futuro porque precisamente AVIF promete darnos imágenes que no pierdan información y que ocupen menos pero la compatibilidad se irá aumentando paulatinamente.

AVIF / RAW vs JPEG

WEBP, PNG, BPG…

WEBP es una alternativa a JPEG que ha tenido más desarrollo en los últimos tiempos que las demás y que ya es utilizada por navegadores web. Está desarrollado por Google y utiliza el códec de vídeo VP8. Ahorra un 30% de espacio si convertimos una imagen desde PNG o JPEG y permite la compresión sin pérdidas. Es, de momento, la alternativa más evolucionada a JPEG, aunque aún tiene que resolver muchos problemas, como la posibilidad de abrir sus archivos con los tradicionales editores de imagen.

Otro de los formatos que parecía que llegaba para acabar con el JPEG era el BPG que sin embargo se ha quedado estancado y ha sido superado por las nuevas apariciones, sobre todo por HEIF, con quien tiene muchas similitudes pero ya se muestra claramente inferior.