Tready: todo lo que puede hacer este robot sumergible autónomo

Es cada vez más común ver como muchas empresas y compañías usan robots para hacer diferentes tareas, ya que estas máquinas pueden trabajar mejor que un ser humano y eso conlleva a ahorrar tanto tiempo como dinero. Nos pueden parecer que son futuristas, pero no estamos tan lejos de ver como los robots poco a poco se irán implementando en la vida cotidiana. Ya hay muchos prototipos distintos desarrollados que sirven para muchas cosas, pero este último que recibe el nombre de Tready sirve para varias cosas y, además, se puede sumergir en el agua. También puede moverse de forma autónoma o controlarlo a través de una aplicación sí lo prefieres.

Uno de los problemas de los robots es sus dificultades a la hora de moverse por ciertos terrenos.

Puede hacer labores de rescate o inspección

Si se encuentran en una superficie lisa y sin obstáculos no tendrán mayor problema, aunque se muevan de forma más rápida o más lenta. Sin embargo, si se trata de un terreno accidentado o donde no hay una superficie estable, la tarea se complica.

Este nuevo robot sustituye las patas por “aletas” que le permiten moverse sin problema por cualquier terreno. Además, se puede usar para diferentes cosas como operaciones de búsqueda y rescate o labores de inspección.

También puede subir y bajar escaleras y en caso de que se tropiece y se caiga al suelo, puede volver a ponerse en una posición estable sin complicación. Incluso puede llegar a estar sumergido bajo el agua durante 30 minutos a una profundidad de un metro.

Su estructura es la siguiente: tiene un cuerpo rectangular y utiliza para moverse cuatro “aletas” móviles que se controlan cada una de forma individual. Cada pata cuenta en su extremo con una banda de rodadura de goma.

Ninguna superficie se le resiste

Sus “aletas” le permiten estar en posición horizontal cuando el robot se desplaza a través de una superficie lisa, pudiendo moverse tanto hacia arriba como hacia abajo sin ningún problema.

Pero si aparece de imprevisto algún obstáculo en el entorno por el que se mueve el robot, este puede levantar sus “aletas” frontales sobre dicho objeto, pudiendo desplazarse por encima.

En cuanto a sus dimensiones, mide 1,1 metros de largo y casi 50 centímetros de ancho. Pesa 25 kilos y puede alcanzar una velocidad de medio metro por segundo. Sus cuatro baterías de litio intercambiables le permiten funcionar un tramo de entre dos y tres horas.

Se puede preprogramar y moverse de forma autónoma o controlarlo a través de una conexión Wi-Fi de forma inalámbrica a través de una aplicación que se encuentra disponible tanto en dispositivos con iOS como con Android.

Por si fuera poco, también se le pueden poner complementos como cámaras para captar increíbles imágenes o brazos robóticos.