Revolución en la fusión nuclear: este imán lo cambiaría todo

Son muchos los científicos que hoy en día continúan investigando acerca de la fusión nuclear con la finalidad de encontrar una fuente de energía limpia e inagotable. Se quieren construir reactores del tamaño de edificios, aunque otros apuestan por unos diseños más pequeños. Un grupo de científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts ha hecho un nuevo avance para estos pequeños reactores, usando un nuevo imán superconductor que bate récords.

Aunque sean de un tamaño más grande o más pequeño, todos los reactores de fusión nuclear tienen el mismo objetivo.

La importancia de los imanes en la fusión nuclear

Estos científicos llevan trabajando años tanto en un diseño de reactor de fusión llamado ARC como en este nuevo imán. El reactor tiene un radio de 3,3 metros y se busca que consiga recrear las mismas condiciones que hay en el interior del Sol, para liberar así inmensas cantidades de energía limpia.

Los isótopos de hidrógeno, deuterio y tritio se sobrecalientan para formar un plasma que luego debe suspenderse y evitar que se mueva hacia las paredes u otro material sólido. Para conseguir esto, los imanes son muy importantes.

Es por ello que los científicos siempre han tratado de buscar una tecnología magnética que marque la diferencia y evite este problema.

Estos imanes se vuelven superconductores cuando se enfrían a -260 grados, pero los científicos del ARC querían un imán superconductor que funcionara a alta temperatura, para crear un campo magnético mucho más alto en menos espacio.

Para empezar el desarrollo, usaron una especie de cinta plana similar a la que usan los carretes. Durante años, se ha estado trabajando para convertir dicha cinta en un imán de alta potencia que se usará en un dispositivo de pruebas.

El resulto final es un imán que usa 267 kilómetros de cinta superconductora para formar 16 placas apiladas juntas. Este imán se convierte en superconductor y crea un fuerte campo magnético cuando se enfría a -250 grados aproximadamente.

Un avance histórico

Así pues, de esta forma se creó esta clase de imán superconductor. Durante los distintos experimentos que se hicieron con él, se fue aumentando de forma gradual el imán y se batió un récord de fuerza de 20 teslas, siendo el campo magnético más poderoso jamás logrado usando un imán de fusión.

Por tanto, se consiguió que el imán creara un campo magnético superior al que podría crear un reactor de un tamaño hasta 40 veces más grande que el dispositivo que se usó de prueba, que recibe el nombre el SPARC.

Con innovar en el imán y aplicar todos los conocimientos conocidos hasta el momento, ha sido más que suficiente para revolucionar la fusión nuclear.

Por el momento, nadie ha conseguido crear un reactor de fusión nuclear que genere más energía de la que necesita para funcionar, pero este descubrimiento con el nuevo imán superconductor podría acercarnos a esto, lo que cual sería algo histórico.