Vodafone subirá algunos precios a partir de julio

Sabemos que para el gran público es difícil ponerse en la piel de una gran empresa o de varias grandes empresas que encabezan un sector en concreto. Sin embargo, la situación del mercado de las telecomunicaciones es crítica y las grandes operadoras están teniendo que tomar decisiones impopulares por pura supervivencia. Si queremos que sigan desplegando fibra, 5G o soportando el tráfico de plataformas de terceros (Netflix, WhatsApp, etc.), o cambiamos el modelo del mercado o nos vamos a tener que ir acostumbrando a subidas en los precios y otros movimientos de este tipo.

Sin ir más lejos, Orange anunció el otro día que iba a realizar un ERE sobre 485 empleados. La operadora explicaba claramente que “el sector de telecomunicaciones lleva años encadenando pérdidas de ingresos como consecuencia de la hipercompetitividad del mercado y la multiplicidad de actores low cost”. Esto se puede aplicar perfectamente a otras operadoras como Vodafone y explica perfectamente decisiones como las que nos ocupan en este artículo.

Incremento de un 65% del tráfico e inversiones crecientes

En los próximos días, Vodafone enviará un comunicado a sus clientes explicándoles los motivos por los que subirá los precios. Es importante comprender la situación para entender mejor la toma de esta decisión. La operadora empezará explicando que su objetivo siempre ha sido el de ofrecer la mejor calidad de red con la mayor cobertura y mejor velocidad. Eso se traduce directamente en dinero necesario para invertir en infraestructuras. Con la fibra en niveles altísimos, ahora toca abordar otra gran inversión para desplegar 5G en todo el país. A esto le sumamos la próxima subasta de 700 MHz que no promete ser barata.

Además de las inversiones, Vodafone reconoce que ha experimentado un incremento de un 65% del tráfico de forma sostenida desde el estallido de la pandemia. El teletrabajo, educación y ocio desde los hogares ha provocado este aluvión de tráfico que necesita de ajustes y controles sobre las redes para que siempre estén funcionando “como si nada”. Para que nos hagamos una idea, Vodafone invirtió 200 millones sólo el año pasado para garantizar la conexión de sus clientes particulares y empresas.

Por todo lo anterior, a la operadora roja no le queda más remedio que realizar un pequeño ajuste en los precios de algunas de sus tarifas. Aunque por el momento no hemos podido confirmar exactamente los planes de precios que se verán afectados, sí sabemos que la actualización supondrá una subida de entre 1,5 euros y 3 euros más al mes. Es importante remarcar que NO implicará la cancelación de descuentos aplicados y que entrará en vigor el próximo 15 de julio.