Exempleado español de Apple lo cuenta todo y revienta Internet: «Pasé por varios intentos de suicidio»

Exempleado español de Apple lo cuenta todo y revienta Internet: «Pasé por varios intentos de suicidio»

Justo Romanos

Frustración y desesperación. Esas son las dos primeras palabras que se nos vienen a la mente mientras leemos la dolorosa carta que hace unas horas ha publicado un exempleado español de Apple. En ella cuenta los muchos supuestos abusos que ha sufrido durante el tiempo en el que formó parte de la empresa del iPhone a través de una serie de datos y hechos que ponen los pelos de gallina. Su historia, que puede ser también la de muchos profesionales que sufren en silencio, demuestra que no es oro todo lo que reluce en el imperio de la manzana.

Hace menos de un día que Álvaro Girona Arias escribió el que posiblemente haya sido el texto más difícil de su vida. Este programador, que seguro que ha escrito código de una complejidad que nosotros no llegaríamos ni a entender, ha relatado en una publicación de LinkedIn y Twitter los supuestos abusos que ha sufrido durante el tiempo que ha trabajado en Apple. La historia según relata en sus publicaciones en redes sociales no es bonita, ni tampoco tiene un final feliz. Y lo peor de todo es que es muy posible que, incluso en estos mismos momentos, por lo que se deduce de algunas respuestas que Álvaro ha recibido en Twitter, haya otras personas que estén pasando por lo mismo.

Imagen del usuario de twitter
Álvaro
@alvaromapache
Hace cerca de 3 años empecé a trabajar como ingeniero en @Apple

Lo que para muchos sería un sueño en poco se convirtió en una pesadilla para mi.

Meses de grave depresión e intentos de suicidio.

He decidido compartir mi experiencia allí y poner nombres: https://t.co/8aWYgFv9Zd

20 de septiembre, 2023 • 13:26

2.8K

132

Por ese motivo nos hemos decidido a compartir la historia que ha publicado online. Porque se trata de algo que debería recibir más atención, sobre todo en un mundo en el que el nombre de una empresa está tan idealizado como el de Apple. Miles de jóvenes programadores, diseñadores, publicistas y profesionales de todo tipo de sectores sueñan con entrar a formar parte de la empresa de la manzana. Pero no por ello deberían olvidarse de tener cuidado y de estar alerta de cualquier posible práctica abusiva con la que se encuentren. Porque el sueño de trabajar para una gran empresa como Apple nunca debe superar ese punto en el que te puedas llegar a sentir maltratado.

Trabajar en Apple, ¿pero a qué precio?

Álvaro cuenta en su historia compartida en redes sociales algunos de los peores momentos por los que parece que pasó mientras trabajaba para Apple. Son retazos, incidentes, brochazos de realidad de los que te abren los ojos. Es obvio que no todos los días fueron malos, ni que todas las noches Álvaro se fuera a dormir entre lágrimas pensando en cómo podía ser que, incluso dejándose la piel por la empresa, tal y como cuenta, le siguieran llegando comentarios hirientes a sus oídos por parte de sus superiores. Pero como sabrán todas las personas que se han encontrado en una situación abusiva en su vida, un mal día puede oscurecer diez días insípidos en los que no haya ocurrido nada.

Para entender mejor la historia de Álvaro hay que ponerse en situación y ser conscientes de que la tragedia se veía venir desde lejos. Apple, a lo largo de los años, ha llevado a cabo la adquisición de incontables empresas. La entidad liderada por Tim Cook busca startups potenciales que le puedan aportar tecnología y recursos. Y lo hace sin limitarse a Estados Unidos, sino buscando hasta en el último de los lugares. Por desgracia, no siempre tienen pleno conocimiento de aquello que están comprando (lo que acaba provocando que algunas de sus inversiones acaben saliendo mal). Así fue como Apple encontró la barcelonesa Vilynix, empresa de desarrollo de software que es donde Álvaro Girona Arias trabajaba.

Se dice que Apple pagó más de 40 millones de euros por Vilynix y que, como suele ocurrir, permitió que la cúpula directiva de la empresa catalana siguiera siendo exactamente la misma. Ante una operación como esta, al mismo tiempo que sus máximos cargos se llenaban los bolsillos en la que posiblemente fuera la mejor venta de su vida, lo que parece que les ocurrió a los empleados no fue tan agradable. Es en ese punto donde comienza la carta de Álvaro, que indica según sus propias palabras «La primera mala experiencia llegó al poco de comenzar.»

Todo lo malo elevado al cubo

Antes de la adquisición de Apple, las malas experiencias con la directiva de Vilynix ya se habían convertido en un tema que aparentemente provocaba dolores de cabeza y depresiones. El propio Álvaro, que cargaba con la responsabilidad de liderar varios proyectos en solitario, se había planteado abandonar la empresa, algo que hizo saber a su jefa. Y ese parece que se trató de uno de sus primeros errores, uno que le llevó a, al parecer, ser «marcado» como posible punching ball a la vista de que, quién sabe, podría ser que decidiera dejar la empresa antes o después.

Los problemas, incluso antes de Apple, quedan atestiguados por parte de otros testimonios que circulan por la red y que dejan claro que ya había algo que no estaba oliendo bien en el funcionamiento de la empresa. No obstante, lo peor vino con la adquisición por parte de Apple. Si hasta ahora Álvaro dice que había sido esclavo de las exigencias y la falta de humanidad de sus jefes, ahora también tenía que liderar con las imposiciones que llegaban desde las altas esferas en Estados Unidos.

Imagen del usuario de twitter
José Luis Antúnez
@jlantunez
Con Vilynx, antes de que les comprara Apple, siempre hubo rumores de toxicidad.

Este caso de Álvaro es nuevo y da mucha pena.

Álvaro trabajando ya en Apple y reportando a gente de Vilynx
https://t.co/VBK709OS5x

20 de septiembre, 2023 • 13:26

101

9

Según sus declaraciones, las cuales puedes ir viendo en este mismo texto a través de los mensajes de Twitter que ha publicado, Álvaro perdió vacaciones, días de descanso que desaparecieron y que ni siquiera fueron retribuidos económicamente o acumulados para el siguiente año. Simplemente, desaparecieron. Las horas extras que se le imponían desde la oficina en España, se le obligaba a no reconocerlas ni dejar constancia de ellas. En las oficinas de este nuevo brazo de Apple en España, posiblemente temían que la directiva en Estados Unidos les mirase con malos ojos si ya, de buenas a primeras, estaban registrando horas extras. Quizá porque habían maquillado tanto la imagen de su empresa que Apple no sabía exactamente dónde había invertido. Quizá.

Imagen del usuario de twitter
Álvaro
@alvaromapache
En verano me dejasteis sin vacaciones, me quedé yo solo cubriendo todo el mes de agosto y después de ello me dijisteis que no iba a poder disfrutar de mis días de vacaciones en lo que quedaba de año porque no daba tiempo y las iba a perder.
20 de septiembre, 2023 • 13:26

87

1

El trato a Álvaro, según asegura él mismo, que en ese momento ya parece que estaba «marcado», empezó a ser cada vez más inhumano. Le hicieron pagar por cursos de formación que otros empleados de Apple recibían de manera gratuita (unos 500 euros). Su manager, que se trata de la segunda persona que más se menciona en la carta y que desde anoche lleva a sus espaldas una importante carga de mal karma, le dijo que ya ganaba suficiente dinero y que se lo podía pagar él mismo. Pero no solo eso, sino que tuvo que hacer la formación en su tiempo libre, algo a lo que le obligaban con comentarios como «Aquí se viene ya aprendido de casa, que esto no es Vilynx».

Por lo que leemos en la carta, el drama del día a día en el trabajo del exempleado de Apple aumentaba a medida que pasaban los meses y que la empresa tomaba parte en más y más proyectos de la entidad del iPhone. La presión, según cuenta Álvaro, era enorme y los managers volcaban en sus empleados la frustración que debían sentir por ser conscientes de que, con los métodos que tenían a su alcance, no podían llegar a donde les estaban exigiendo. Exprimir el talento de Álvaro y de sus compañeros, muchos de ellos en su primer trabajo, en una edad en la que son más moldeables y tienen más miedo a hablar, llevándoles siempre hasta el límite, no era suficiente en un entorno competitivo y unas fechas de entrega exigentes como las que posiblemente ponía Apple desde la central. Para empeorarlo todavía más, el manager hacía comentarios como “si no llegamos a la fecha de entrega nuestro trabajo no vale una mierda, es lo mismo que no hacer nada”.

Álvaro estaba al límite

En su carta, habla de jornadas de 20 horas de trabajo, un estado físico preocupante en el que un chico de 1,90 se había quedado en un peso de 64 kg y una carga emocional totalmente infernal. Eso llevó a que Álvaro se encontrase al borde de la tragedia. Durante mucho tiempo, y esto es algo que deducimos por sus palabras, es muy posible que el exempleado de Apple se moviese por inercia, en modo automático. Así es como, incluso después de todo, prefería intentar ayudar a que el día a día de su equipo mejorase tomando decisiones que le afectaran, pero que ayudaran a los demás.

Imagen del usuario de twitter
Álvaro
@alvaromapache
Llegué a perder 16kg de peso, pasando de 80kg a 64kg en pocos meses. Midiendo 1,90 recuerdo la forma exagerada en la que se me marcaban los huesos y las costillas.
20 de septiembre, 2023 • 13:26

85

0

Tras un mes de agosto sin vacaciones, llegó el periodo en el que hacer una valoración del rendimiento de los empleados y eso se convirtió en la gota que colmó el vaso. Según cuenta el exempleado en sus redes sociales, su manager reconoció a Álvaro que había recibido buenas valoraciones por parte del equipo, pero le dejó claro que él le iba a reducir su calificación. El motivo fue un conflicto que tuvieron en uno de los proyectos en los que el manager quiso imponer su juicio por todos los medios posibles. Al mismo tiempo, Su manager confesó a Álvaro que, si hubiera sido por la persona al frente de la empresa, ya le hubiera despedido.

En ese momento, el mundo de Álvaro se derrumbó. Ya había aguantado suficiente. Vio que no había solución ante un problema que se prolongaba y que cada vez iba a peor. Ante la situación, Álvaro, que todavía tenía más de 20 días de vacaciones, intentó tomarse un merecido descanso. Pero, según cuenta el exempleado, su manager le dijo que era imposible y que se tomase diez días de vacaciones, pero que luego volviera porque había mucho trabajo que hacer. Álvaro solo quería desconectar, liberarse del ruido y de la dolorosa presión que le había estado persiguiendo durante los últimos años. Ya en tratamiento con un psiquiatra, se le recomendó médicamente que se cogiera la baja, porque estaba en una situación de riesgo.

Álvaro cometió un error. Flaqueó al constante acoso que sufrió por parte de su manager, que le preguntaba de forma insistente cuándo iba a volver. Pidió el alta voluntaria y volvió. Pero la situación no mejoró, sino que empeoró. La situación se complica todavía más, ponen a Álvaro en excedencia voluntaria prometiéndole que le recibirían con los brazos abiertos cuando estuviese de vuelta. Se generan, a partir de ese momento, una serie de episodios terribles en el día a día de Álvaro. Pasa por varios intentos de suicidio, por noches enteras sin dormir llorando sin descanso, por sentimientos de derrota en los que se cree responsable de todos los problemas por los que pasó la empresa mientras estaba en ella. Pero a nadie le importó.

Imagen del usuario de twitter
Álvaro
@alvaromapache
Me sugeristeis y coaccionasteis vosotros a que cogiese la excedencia cuando estaba en mi peor momento mental. En los 3 meses que estuve de baja no paraste de presionarme para quedar conmigo y preguntarme cuando iba a volver, y sugerirme que me cogiese una excedencia.
20 de septiembre, 2023 • 13:26

88

0

Hace unos 2 meses, Álvaro decidió enviar un burofax a Apple en el que solicitaba la reincorporación en la plantilla después de haber terminado la excedencia. Pero cuenta que nadie le respondió. Nadie se puso en contacto con él, ni para una cosa, ni para la otra. Hace dos semanas acabó la excedencia y Álvaro sigue ahí, esperando. Ante esa situación y viendo que es muy posible que los sentimientos de frustración, derrotismo y desesperación que sufrió se hayan convertido ahora en ira y coraje para hablar públicamente, el exempleado de Apple ha publicado su carta.

Tal y como menciona Álvaro en LinkedIn, sus superiores en Apple, a los que había mencionado, han borrado el etiquetado que había hecho de ellos en su publicación. Por ahora, no parece que ninguno se haya pronunciado públicamente, aunque estaríamos encantados de oír su versión de lo ocurrido e incluso dejamos abierto nuestro correo por si quieren escribirnos. También hemos contactado con Álvaro para que pueda hacer cualquier aclaración que vea pertinente o actualice sobre su situación actual. En la red, se acumulan los comentarios de apoyo a su situación y también comienzan a escucharse otras voces que agradecen que él, al menos, haya tenido el valor de contar algo que otros muchos también han sufrido. Nunca es demasiado tarde.

2 Comentarios