Ayer se ralentizó Internet en todo el mundo y eso es un problema

Internet tiene la ventaja de estar muy descentralizado, habiendo multitud de empresas que ofrecen los mismos servicios. Con ello, si un servicio se cae, Internet entero no se viene abajo. Sin embargo, esa descentralización sólo existe sobre el papel, ya que hay algunas empresas que agrupan grandes empresas en distintos segmentos con una alta cuota de mercado. Cloudflare es una de ellas, y ayer ralentizó Internet en todo el mundo.

Cloudflare es un servicio de CDN cuyo objetivo es reducir la carga en las páginas web. Un CDN replica todos los archivos y contenidos de un portal o servicio para distribuirlo a más usuarios, de manera que no se sature el servidor original del que parte el contenido. Cloudflare es el más usado en todo el mundo, seguido de AWS y Akamai, donde los tres cuentan con el 89% de la cuota de mercado.

Problemas de latencia en Cloudflare

En el día de ayer, Cloudflare sufrió una serie de fallos que afectaron a multitud de servicios. Dos de esos fallos ocurrieron de manera simultánea. El primero era un problema en la caché de codificación de los contenidos. Este fallo estuvo afectando a los usuarios durante casi dos horas.

Sin embargo, uno de los más preocupantes fue otro que afectó a la latencia del servicio. Los usuarios afectados empezaron a experimentar errores o caídas al intentar conectarse a servicios o redes que utilizasen los servicios de Cloudflare, así como unos tiempos de carga excesivamente altos. Este fallo duró algo menos, y fue subsanado en apenas 40 minutos.

Al haber tantas webs afectadas, el tiempo de carga general de gran parte de Internet se redujo considerablemente. La alta dependencia de estos servicios puede ser problemática en situaciones como esta, donde una simple caída puede dejar estos servicios inoperativos durante horas, e incluso se han dado casos en los que las caídas pueden llegar a extenderse durante días.

Otras caídas graves de 2021

La propia AWS ha sufrido también fallos esta semana, donde decenas de servicios online que dependen de ellos tuvieron problemas de conexión. Entre ellos se incluía la propia Amazon, Twitch, e incluso algunos juegos online. En 2021 hemos vivido también fallos muy gordos, como la caída que sufrieron Facebook, Instagram y WhatsApp. También sufrimos los problemas de la caída de Fastly, que afectó a la propia Amazon por utilizar ese servicio de CDN en lugar de Cloudfront, su solución propia.

La alta concentración en los servicios de alojamiento online provoca que el 60% de las webs o servicios de todo el mundo dependa de Amazon Web Services, Microsoft Azure o Google Cloud. Aunque hay alternativas, la mayoría utilizan estos servicios por su robustez, escalabilidad y precios. Y aunque la cuota de mercado no estuviera tan concentrada, cuando uno se cae, al final va a haber webs o servicios que usamos a diario que se van a ver afectados. Contratar dos podría ser una solución, pero eso también dispara el coste para unas caídas que, a lo sumo, pueden afectar a los usuarios durante unas pocas horas al año o incluso cada varios años.

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