Smartbands resistentes al agua que te seguirán el ritmo en la piscina

La natación, en cualquiera de sus modalidades, es uno de los deportes más completos que existen y permite ponerse en forma de una forma divertida y refrescante. Así que, si eres un entusiasta de este deporte acuático, necesitas una smartband resistente al agua para monitorizar cada largo que hagas, ya sea en la piscina o en el mar.

Y para ayudarte a encontrar la pulsera de actividad que más se ajusta a tus necesidades, y ahorrarte que tengas que bucear entre tantos modelos, hoy hemos analizado para ti las opciones más interesantes del mercado.

Pulseras inteligentes para monitorizar tu actividad en el agua

Si bien la mayoría comparten muchas características, nos hemos centrado en que todas ellas sean resistentes al agua. Además, por hoy nos olvidamos de smartwatches con más prestaciones y nos centramos solo en smartbands. Estos son los puntos clave en los que debes fijarte:

  • Resistencia al agua. Será el primer parámetro en el que nos fijaremos. Los modelos más sencillos del mercado cuentan con resistencia al agua, salpicaduras y son seguras para practicar natación. Si, además, vas a bucear con ellas, tendrás que buscar un estándar de resistencia más alto.
  • ¿IP o ATM? A la hora de buscar smartbands resistentes al agua, nos encontramos con dos estándares: IP (que mide la resistencia a la entrada de líquidos o polvo dentro del dispositivo) y ATM, que mide cuánta presión o metros puede aguantar la pulsera bajo el agua. Como estándar, la resistencia al agua 5 ATM será lo más normal dentro de estas pulseras, lo que ofrece resistencia hasta 50 metros de inmersión, para actividades en aguas poco profundas, como nadar en una piscina o en el mar.
  • Funcionalidades. La mayoría de smartbands del mercado ofrecen monitorización de actividad y funciones sencillas pero prácticas, como reloj, cronómetro e incluso notificaciones. Además, nos fijaremos en si ofrecen, o no, un modo deporte para medir los largos mientras practicas natación.
  • Pantalla. Será la principal manera de interactuar con el dispositivo, por lo que valoraremos que tenga un tamaño y una resolución adecuadas. Aunque, tratándose de smartband, lo más normal es que la pantalla oscile entre 1 y 2 pulgadas como máximo.
  • Batería. Al tener una pantalla más reducida que los smartwatches, las pulseras de actividad son capaces de lograr una mejor autonomía. En esta línea, compararemos las que cuentan con una mayor batería, que suele oscilar entre una semana y 15 días de uso normal.
  • Conectividad. Por último, pero no menos importante, la conectividad de la pulsera será clave para poder enlazarla con tu smartphone, o con otros dispositivos para monitorizar tu actividad física.

Para nadar y mojarte sin problemas

Como hemos comentado anteriormente, las pulseras de actividad más económicas te ofrecen resistencia a salpicaduras y podrás usarlas en deportes acuáticos como la natación sin miedo a que puedan sufrir algún daño.

Samsung Galaxy Fit2: la más económica

Comenzamos por una pulsera sencilla y económica que, probablemente, cumplirá con todas las expectativas de la mayoría de usuarios. La Galaxy Fit2 cuenta con una pantalla AMOLED de 1,1 pulgadas con tecnología de cristal 3D, que optimiza hasta el último píxel de pantalla para que sea vea de la mejor manera.

Smartband resistente al agua Galaxy Fit

En cuanto a su resistencia al agua, nos encontramos con la certificación de 5 ATM, por lo que es apta para usarse hasta 50 metros de profundidad, deportes acuáticos como la natación en piscina o en el mar y el surf. En materia de batería, aunque depende bastante del uso que le demos, el fabricante asegura hasta 15 días de uso normal, algo bastante estándar.

Moov Now: monitorización de actividad física y nada más

Aquí nos encontramos con un concepto algo diferente, ya que la Moov Now es una smartband que no cuenta con pantalla. Así pues, toda la información que recopila esta pulsera de actividad solo la podremos conocer usando su app a través de un smartphone. A cambio, nos ofrece hasta seis meses de batería, resistencia al polvo y al agua y una monitorización de actividad de lo más precisa.

A esto se le pueden sumar dos wearables más: el HR Sweat y el HR Burn, capaces de medir la frecuencia cardiaca y guiar cada entrenamiento de manera precisa para que no superemos los umbrales de pulsaciones fijados. En otras palabras, un sistema al que probablemente solo le sacarán partido los deportistas más exigentes.

Oppo Band: deporte sin complicaciones

Otro de los modelos más estándar de la lista es la Oppo Band, una pulsera que cuenta con pantalla AMOLED de 1,1 pulgadas, control continuo del oxígeno en sangre, batería de hasta 14 días, resistencia al agua de hasta 50 metros y 12 modos deportivos, incluyendo la natación.

Una pulsera de actividad económica, pero con grandes funcionalidades, como poder controlar la reproducción de música de tu smartphone o usar su modo cámara para tomar fotos desde tu teléfono. Una buena alternativa para todo tipo de usuarios.

Garmin Vívosmart 4: monitorización al máximo

Garmin es una de las marcas más reconocidas en cuanto a relojes deportivos y también ofrece smartband de lo más básico para quienes buscan monitorizar su actividad sin pedirle mucho más. Así es la Vívosmart 4, concebida para monitorizar el sueño o la energía de tu cuerpo (a través de datos de estrés y frecuencia cardiaca).

En contra, hay que reconocer que tener una pantalla monocromática y solo 7 días de autonomía en 2021 puede ser algo problemático para algunos usuarios. Pero lo compensa con su resistencia al agua para practicar todo tipo de deportes acuáticos.

Mi Smart Band 6: uno para todos

Seguimos con una de las smartbands más vendidas cada año: la Mi Smart Band 6 de Xiaomi. Esta pulsera de actividad suele encabezar todas las listas por su sorprendente calidad – precio. Y no es para menos, porque cuenta con una gran cantidad de prestaciones que la hacen competir con opciones mucho más caras.

Cuenta con una pantalla AMOLED de 1,56″, algo más grande que en sus predecesoras, y una resolución de 326 ppp. Dentro de sus 30 modos deportivos podemos encontrar cinco específicos de natación, que te permitirán medir con precisión cuántos largos haces en la piscina. Es sumergible hasta 40 metros gracias a su clasificación de resistencia al agua de 5 ATM y su batería alcanza los 14 días de uso sin problemas. ¿Quién da más?

Huawei Band 6: más pantalla y anillos de actividad

Huawei lleva bastante tiempo ‘inspirándose’ en marcas como Apple y Xiaomi para el look&feel de sus productos y la Band 6 no es una excepción. En cuanto a pantalla y prestaciones podríamos decir que es muy similar a la Smart Band 6: pantalla AMOLED de 1,47 pulgadas, dos semanas de autonomía y resistencia al agua hasta 50 metros gracias al estándar ATM 5.

La inclusión de los anillos de actividad, algo que parece que ya no es exclusivo del Apple Watch, te permitirá mejorar tu actividad física, recibiendo notificaciones para levantarte al menos un minuto de cada hora del día, o invitándote a realizar al menos 30 minutos de actividad física.

Pulseras de actividad de gama alta

Si puedes subir un poco más el presupuesto podrás encontrar modelos más premium con características extra, como un diseño más elegante, materiales más premium y acabados que querrás lucir en tu día a día.

Honor Band 6: ¿smartband o smartwatch?

En la fina línea que separa a las pulseras de actividad hipervitaminadas de los smartwatches de gama media podemos encontrar la Honor Band 6. Una smartband que cuenta con una pantalla AMOLED de 1,47 pulgadas con una estilizada forma, rectangular, pero tirando hacia lo cuadrado.

Smartband resistente al agua Honor Band

En cuanto a sus funcionalidades, ofrece monitorización inteligente del ritmo cardíaco y de saturación de oxígeno en sangre. Además, cuenta con el que parece que se ha convertido en el estándar de autonomía: 14 días de uso normal. Su única pega es que, aunque promete que puedes hacer ejercicio bajo el agua, no está certificada con ningún estándar.

Fitbit Luxe: diseño de lujo

Otra de las marcas habituales cuando hablamos de wearables es Fitbit, que con su nuevo Luxe te permite llevar a cabo todas tus actividades deportivas a la vez que luces una pulsera de actividad con un diseño elegante, muy bien terminada en acero inoxidable.

Cuenta con resistencia al agua para practicar natación, no certificada, y un sistema de mejora de la salud física gracias a su aplicación de pago. Eso sí, al comprar la Luxe te regalan 6 meses de suscripción para hacer uso de su completo sistema de entrenamientos y monitorización de tu actividad física.

Garmin Vivosport: deporte y notificaciones

El segundo modelo de Garmin de la lista cuenta con una pantalla pequeñita pero matona, con la que podrás interactuar con el dispositivo y también con tu smartphone. Su batería cuenta con hasta 7 días de autonomía y ofrece modo natación.

Sin embargo, se queda algo lejos del resto de opciones de la lista, al no incluir una pantalla algo mejor. Una pena, porque sus modos de entrenamiento y monitorización de la actividad física son de los mejores del mercado.

Amazfit X: el círculo perfecto

Terminamos con otra de las smartband más comentadas por los usuarios: la Amazfit X (que por si tenías alguna duda no tiene nada que ver con Amazon). Esta pulsera de actividad cuenta con el estándar ATM 5, con lo que podrás hacer inmersiones de hasta 50 metros sin preocuparte por él.

Smartband resistente al agua Amazfit

Pero su gran punto a favor esta en la pantalla AMOLED de 2,07 pulgadas, totalmente curva, que se adapta a la perfección a cualquier muñeca. Un diseño algo diferente pero que queda bastante bien y que te permitirá hacer todo lo que imagines con tu smartband.

Smartbands para nadar… pero no para bucear

Después de sumergirnos en profundidad en las smartband de esta lista, podemos estar seguros de algo: no existen smartbands para bucear. Las más potentes en este sentido cuentan con la certificación ATM 5, lo que hace que estén preparados para natación e inmersiones de hasta 50 metros.

Sin embargo, para certificaciones ATM 10 o 20, que serían las más adecuadas para realizar inmersiones, tendríamos que ir a por smartwatches muy específicos que nos permitan dicha profundidad sin dañarse. Wearables que pueden alcanzar hasta los 1.500 euros de precio y que, desde luego, no son para todos los públicos.

Dicho esto, nuestra favorita esta vez ha estado muy reñida entre la Mi Smart Band 6 de Xiaomi y la Samsung Galaxy Fit2. La primera ofrece todo lo que puedes necesitar de una pulsera de actividad sumergible y cuenta con un diseño muy atractivo. Mientras que la segunda hace prácticamente lo mismo por la mitad de precio.

En cuanto a pulseras un poco más premium, donde la calidad de materiales, el diseño global y la elección de correas son lo más importante, nos quedamos con la FitBit Luxe. Un diseño muy cuidado y elegante, pero sin renunciar a que puedas usarla en la piscina o el mar.

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