Solución a la puerta de enlace predeterminada en Windows 10

Solución a la puerta de enlace predeterminada en Windows 10

Manu Iglesias

El error “la puerta de enlace predeterminada no está disponible” puede aparecer en cualquier momento en ordenadores con Windows 10. Generalmente este error es causado por un fallo en el router que da acceso a Internet, aunque en algunas ocasiones el culpable también puede ser el propio Windows o una mala configuración del apartado de red.

A lo largo de las siguientes líneas quiero mostrarte varias soluciones habituales a este problema. Con alguna de ellas seguro que el problema se resuelve y tu ordenador puede conectarse de nuevo a Internet con total normalidad. Al fin y al cabo, cuando nos aparece el mensaje de error en el que la puerta de enlace predeterminada no está disponible, Windows nos está reportando un error en la conexión a Internet.

Soluciones en el equipo

Es posible que el error proceda de un problema de conexión en los dispositivos y accesorios como el puerto de red del ordenador, los puertos del router, el cable de red o el propio router. Vamos a descubrir cómo dar solución a este problema en función de por qué se puede deber o con las comprobaciones básicas, incluso con algo tan sencillo como reiniciar.

Reinicia el router y el ordenador

Puede parecer un tópico, pero en muchas ocasiones un simple reinicio de los dispositivos puede solucionar muchos problemas. Al hacerlo todos los procesos de software se cierran por completo y, en caso de que el error fuese debido a un fallo puntual, el problema quedará resuelto. Apaga el router con el botón de la parte trasera o, en caso de que no tenga, desenchúfalo de la corriente durante unos segundos y vuelve a enchufarlo. Espera que se conecte de nuevo a Internet y cuando esté comprueba en el ordenador si ha desaparecido el error. En caso de que persista, reinicia el PC y comprueba de nuevo.

Si el conflicto entre el router y el ordenador, el propio sistema operativo, se trata de algo temporal, cuando se vuelvan a abrir y ejecutar todos los procesos es probable que se solucione la conexión a Internet y vuelva todo a la normalidad. Es importante destacar que hacer un reinicio de forma manual puede ser perjudicial para el ordenador, debemos evitar la desconexión directa de la red eléctrica siempre que se pueda porque se pueden dañar componentes tanto a nivel de hardware como de software.

Para reiniciar el router lo que tenemos que hacer es apagarlo a través del botón encendido / apagado. También es recomendable desconectarlo de la red eléctrica durante un minuto después de haberlo apagado. Después lo encendemos y esperamos los segundos o minutos que tarde en encenderse y conectarse a Internet. No debemos confundir con resetear el dispositivo, resetear el router supone reiniciarlo, pero también restaurar la configuración a los valores de fábrica, lo que nos obligará a tener que volver a cambiar los ajustes a cómo los teníamos anteriormente.

Cambiar el puerto de conexión o cable

Antes de comenzar las configuraciones deberíamos asegurarnos de que el puerto donde tenemos conectado nuestro cable funcione correctamente. Lo que podemos hacer es cambiar de un puerto a otro y si continuamos con el problema entonces ya sabemos que el problema es del router. En caso contrario el problema será del propio equipo. Otra posible razón puede ser que el cable que utilizamos no está en perfectas condiciones o que directamente está estropeado. Puede ocurrir que el crimpado de los cables esté roto o que haga mal contacto y por eso falle. Lo mejor es probar con otro cable para saber si era el causante del problema.

Se trata de localizar el fallo por el método de eliminación. De hecho, puede ser que la conexión entre el cable y el router no fuese correcta y que baste con desconectar el cable y volverlo a conectar. Es una prueba rápida puesto que la conexión a Internet a través del cable se realiza en pocos segundos, siempre que el router esté encendido y funcionando correctamente. También podemos probar ese mismo cable con otro dispositivo y comprobar si funciona correctamente o no, la comprobación con otro router es complicada porque no solemos disponer de dos unidades en casa.

Configuración en Windows

Una vez nos hemos asegurado de que las conexiones y el funcionamiento de los dispositivos es correcto, miraremos la configuración de diferentes parámetros en Windows. Este es el siguiente paso lógico después de haber hecho los anteriores y descubierto que el problema no es puntual ni se debe a alguna mala conexión.

Vuelve a configurar la conexión a la red WiFi

En caso de que este problema surja cuando te conectas a una determinada red WiFi que tenías configurada previamente en tu ordenador, es muy posible que la configuración de la red haya cambiado y por eso no funciona. En estos casos debes borrar la red WiFi de tu ordenador y volver a configurarla de nuevo. Para ello haz click sobre el menú inicio y selecciona el icono del engranaje para acceder a la Configuración de Windows. Una vez dentro accede a Red y Internet – WiFi y pincha en Administrar redes conocidas.

Dejar de recordar una red WiFi

En el listado de redes pincha sobre la que te está dando problemas y después sobre el icono Dejar de recordar. Una vez hecho esto su configuración se borrará por completo del ordenador y lo único que debes hacer es conectarte de nuevo a ella. Necesitarás introducir la contraseña de nuevo para poder acceder, así que antes de comprobar esto asegúrate de que tienes los datos de acceso o que puedes pedirlos. Es una forma de reiniciar la conexión inalámbrica a Internet con el router de tu hogar u oficina y probar que se establezca de nuevo la conexión correctamente.

Revisa los ajustes del protocolo TCP/IP

Si los métodos anteriores no han funcionado, debes revisar los ajustes del protocolo TCP/IP de tu ordenador. Lo más habitual es que sea el router el encargado de asignar las direcciones IP a los ordenadores y quizá tu equipo tenga una configuración manual por algún motivo. Para asegurarte de que está en automático pincha en el botón inicio y después sobre el icono de Configuración. Una vez dentro accede a Red e Internet y selecciona en el lateral derecho Ethernet o WiFi en función del método que estés utilizando para conectarte a Internet.

Ahora escoge la opción Cambiar opciones del adaptador. En la nueva ventana pincha con el botón derecho sobre el adaptador y escoge la opción Propiedades.

Configurar el protocolo TCP/IP de Windows

Aparecerá una nueva ventana en la que debes hacer doble clic sobre la opción Protocolo de Internet versión 4 (TCP/IPv4). Asegúrate que las opciones Obtener una dirección IP automáticamente y Obtener la dirección del servicio DNS automáticamente están activas. En caso de que no lo estén, actívalas y después pincha sobre Aceptar para que se guarden los cambios.

iPConfig

Por último, pincha sobre Cortana, teclea CMD y ejecuta la aplicación. Una vez abierta, pincha sobre la ventana negra y escribe el comando ipconfig /release. Al hacer esto el ordenador descartará la IP que tiene asignada en ese momento y negociará una nueva con el servicio DHCP del router. Para que todo esto surta efecto debemos reiniciar el ordenador. Si no funcionase puedes probar con comando como config/flushdns o ipcofig/registerdns y volver a reiniciar. Con todo esto debería funcionar y si no es así lo mejor es contactar con tu operador porque es posible que haya un fallo en el router.

Estos procedimientos hacen que se reinicien las direcciones IP asignadas a nuestro dispositivo dentro de la red local y a nuestra conexión a Internet de cara al exterior, de esa manera, si había algún problema en esa configuración se restablecería la conexión.

Ejecutar el solucionador de problemas

El sistema operativo de Microsoft cuenta con una serie de solucionadores de problemas entre los que encontramos el diseñado para buscar y corregir problemas con nuestra conexión a Internet. Por lo tanto, ante el error «la puerta de enlace predeterminada no está disponible», otra de las opciones que podemos probar para solucionarlo es ejecutar el solucionador de conexiones a Internet.

Para ello, abrimos la página de configuración de Windows 10, entramos en la opción Actualización y seguridad > Solucionar problemas y a continuación, seleccionamos la opción Conexiones a Internet. En esa misma página de configuración, también encontramos otro solucionador interesante, el de adaptador de red, encargado de buscar y corregir problemas con conexiones inalámbricas y otros adaptadores de red, por lo que es recomendable ejecutarlo y comprobar si esto nos soluciona el problema. A veces, en caso de no poder solucionar el problema podemos recibir algún mensaje informativo con el cual podamos localizar el origen del fallo.

Deshabilitar el Firewall de Windows

La opción de deshabilitar el Firewall de Windows es otra de las opciones que podemos probar para tratar de solucionar el error de puerta de enlace no disponible. Es posible que esté generando algún conflicto que provoque el problema, por lo tanto, podemos probar a desactivar el Firewall para comprobar si esto soluciona nuestros problemas.

Para desactivar el Firewall de Microsoft tenemos que hacer lo siguiente:

  • Pulsamos Inicio y vamos a Configuración / Actualización y seguridad / Seguridad de Windows / Firewall y protección de red.
  • Seleccionamos el perfil de red.
  • En Microsoft Defender Firewall deshabilitaremos la casilla de activación.

desactivar firewall windows 10

Ten en cuenta que este procedimiento es solo para realizar una prueba, para ver si el Firewall del sistema operativo está originando el problema de conexión a Internet, una vez realizado el análisis lo recomendable es que lo vuelvas a activar para minimizar el tiempo en el que tu equipo es más vulnerable.

Es bueno también que compruebes que el problema no se debe a un problema con tu antivirus u otro sistema de seguridad, por lo que después de esto puedes a cada uno de tus programas de seguridad, uno por uno, desactivarlos y comprobar si sigue dando problemas. Esto es especialmente interesante si el problema se dio después de instalar un nuevo programa de este tipo. En todo caso, debes volver a activarlos posteriormente para no tener problemas de seguridad en tu ordenador.

Desinstalar e instalar los drivers de red

La compatibilidad de drivers en Windows 10 ha mejorado considerablemente con el paso del tiempo y cada vez es menos necesario tener que andar instalando o actualizando los diferentes drivers o controladores de nuestro equipo. Ahora bien, en una circunstancia así, donde nos encontramos con el error de puerta de enlace no disponible, podemos probar a desinstalar y volver a instalar los drivers de nuestro adaptador de red.

Para ello, abrimos el administrador de dispositivos de Windows 10, desplegamos la opción de adaptadores de red, seleccionamos el nuestro, hacemos clic sobre él con el botón derecho del ratón y seleccionamos la opción Desinstalar. Una vez finalizado el proceso, volvemos a instalarlo y comprobamos si el error se ha solucionado. Este proceso de reinstalación del driver eliminado se realiza automáticamente, solo tenemos que reiniciar el ordenador y Windows, una vez arrancado detectará el dispositivo automáticamente e instalará el driver desde Windows Update.

Desactiva la función de auto-inicio de sesión en Windows

Si tienes esta función, característica introducida en tu cuenta de Windows que se registra repetidamente y se usa antes de apagar el ordenador, prueba a desactivarla. A veces, el auto-inicio de sesión entra en conflicto con la configuración de red y puede ser la causa de este error.

Solo tienes que desactivar la función e introducir una contraseña para iniciar sesión al iniciar. Comprueba que esto ha solucionado el error y ya funciona correctamente. Puede que te sea una pega pasar a tener que utilizar contraseña, pero si esa era la causa del error es la mejor solución.

Problema de hardware

Si has probado todos estos pasos uno por uno y no has dado con la solución a tu problema, puede que se daba a alguna cuestión de hardware o LAN. La solución más indicada en este caso, y si no te queda nada más que probar, es formatear tu ordenador. Puedes hacerlo de diferentes formas, en este caso incluso puedes optar por la solución en la que mantienes tus documentos. Guarda todos los drivers que necesites, archivos, documentos, programas y todo lo que vas a necesitar instalar posteriormente y procede al formateo de tu ordenador. Es un proceso que lleva tiempo, pero si no has encontrado otra solución puede ser lo mejor.

Si puedes conseguir el router de otra persona y probarlo, antes de nada, es mejor que lo hagas, porque así descartarás que el problema no sea ese. Si es así, no te quedará otra opción que comprar un dispositivo nuevo o solicitarlo a tu compañía.

3 Comentarios