Qué autonomía podemos esperar de las bicicletas eléctricas

Con el mejor equilibrio entre combinar ejercicio y convertirse en nuestro vehículo, las bicicletas eléctricas se están haciendo un lugar más que presentable en la actualidad, también porque su autonomía permite que sea bastante más accesible de lo que podía esperarse. Pero, ¿sabrías decir cuánto tiempo te permitirán recorrer en tu trayecto? ¿Es mayor o menor que la de los patinetes?

Las bicis eléctricas, sujetas al tiempo de recorrido

Las bicis se han convertido en una solución para la congestionada movilidad urbana por su sencillez, eficacia en trayectos cortos y su bajo coste, especialmente si lo comparamos con el vehículo particular. No obstante, siguen representando un reto no apto para todos los públicos en caso de recorrer distancias más largas o con cierto desnivel. Es aquí donde la bicicleta eléctrica hace su aparición.

Así, la autonomía es uno de los campos en los que los diseñadores y fabricantes de bicicletas eléctricas están trabajando con más ahínco. El objetivo no es otro que seguir aumentando el número de kilómetros que puede recorrer una bicicleta sin necesidad de encontrar un enchufe. Este representa un aspecto fundamental para los compradores de e-bikes, sobre todo por su buena adaptabilidad independientemente del terreno o condiciones.

De esta forma, el usuario de las bicicletas eléctricas tiene muy en cuenta que su autonomía requiere de una respuesta algo más compleja que una simple cifra. El cálculo de autonomía de cualquier automóvil, también de este tipo de vehículos, responde a una fórmula muy sencilla y que viene dada por la cantidad de energía que disponemos, la velocidad a la que viajamos y el consumo de energía del vehículo. Ahí es donde entran las baterías.

Parámetros básicos

Al igual que un coche u otro tipo de automóvil electrificado, las baterías son un componente esencial de las bicicletas eléctricas, lo que supone un divisor importante porque determinan en buena parte su autonomía y fiabilidad. Conocer los parámetros básicos de una batería nos permite tener una idea aproximada de su autonomía más allá de lo que garantice el fabricante.

Batería autonomía bicicletas eléctricas

Es por esto que es importante, además, tener en cuenta dos divisores que harán porque la autonomía sea mayor o, en su caso, menor. Estos son la capacidad y la propia autonomía que nos dirá el resultado final (aproximado). Vienen delimitados, por su parte, por la energía que se encuentra en la batería: la total y la necesaria.

  • La energía total que puede almacenar una batería. También vista como su capacidad, se mide en vatios-hora (Wh), igual que el consumo eléctrico de una vivienda. Este dato actualmente se especifica en la mayoría de baterías de fabricantes reconocidos. Se puede calcular multiplicando el voltaje (V) por la carga (Ah).
  • Energía necesaria. Por ejemplo, una batería de 36V y 10Ah tiene una capacidad total de 360Wh. Así, 360 Wh es la energía necesaria para hacer funcionar a pleno rendimiento un motor de 250W durante 1 hora y 26 minutos, o el doble de tiempo si reducimos la intensidad en que lo utilizamos a la mitad. Como se puede intuir, la cantidad de km que se pueden recorrer con esta batería variará mucho según el uso que se haga del motor.

Cabe mencionar que una eléctrica de paseo difícilmente supere los 24 voltios y por lo tanto los 250wh. Mientras que otra de montaña de gama media-alta puede llegar fácilmente hasta los 350-400 Wh. A día de hoy, que son las bicicletas eléctricas de gama más alta cada vez presentan unas baterías más potentes.

Factores dependientes para la autonomía

Esa fórmula es, con seguridad, el elemento que nos propiciará lo que nos puede aportar de autonomía una u otra de estas bicicletas eléctricas. Por ejemplo, éstas puede tener instalada unas baterías de 36 voltios y 9 Ah. Esta batería, a plena carga, almacena una energía de: 36 V x 9 Ah = 324 Wh.

Para hacernos una idea, es la energía que podría consumir un frigorífico durante una hora, un televisor LCD durante dos horas o una bombilla de incandescencia potente, durante 3 horas.

De este modo, y para entenderla en su plenitud, tenemos que conocer que la misma depende de una serie de factores que señalarán en su justa medida el recorrido que podrán ejercer y mantener de la forma más completa.

  • Distancia con la que se puede circular con una bicicleta eléctrica.
  • Velocidad media que se desarrolla en el tiempo en que el motor está en funcionamiento.
  • Tiempo que el motor de una bici puede estar funcionando con la batería llena. Esta varía de la potencia que le pidamos al motor y de la capacidad de la batería, al igual que el tiempo que puede funcionar el motor de un coche, depende de lo que exijamos al motor y del volumen de combustible con el depósito lleno.
  • En cuando a la velocidad, hay que tener en cuenta más disposiciones: el peso del ciclista, la potencia con la que está dispuesto a pedalear para ayudar al motor, el estado y el peso de la bicicleta, la dificultad de la ruta, el viento…

Es por esto que, cuanto mayor sea la cifra, mayor será la capacidad de la batería, y por lo tanto la autonomía teórica. De ahí que el peso del conjunto, el nivel de asistencia utilizado y la temperatura o el perfil de la ruta sean los elementos más protagonistas para obtener unos números acordes sobre la misma.

Especificaciones y conclusión

En este sentido, y juntando todos los parámetros básicos y los factores dependientes, para conocer cuál puede ser la autonomía de este tipo de bicicletas eléctricas serán las baterías las que nos lo indiquen. En la actualidad, lo cierto es que se pueden ver algunas que tienen una capacidad de las que es posible alcanzar los 10.000 mAh o incluso más.

Factores autonomía bicicletas eléctricas

Sobre las especificaciones de una batería se suele usar una cifra dentro de un umbral aproximado. Una de las razones por la cual no es una cifra redonda es muy sencilla, y es que nunca pedalearemos sobre un rasante totalmente nivelado. Cuando decimos que una carga completa permite hacer 70 u 80 kilómetros queremos decir que esa distancia será correcta si nos movemos por una superficie sin pendientes.

Esto es algo realmente complicado en cualquier entorno geográfico. Si pedaleamos subiendo una pendiente de 10º constantemente, probablemente nuestra batería recorra una distancia mucho menor con una carga completa. Del mismo modo si bajamos por una pendiente sin dejar de pedalear, nuestra batería durará mucho más de lo especificado.

Por norma general, una de características normales suele contar con una autonomía de entre 30 y 50 km. Aunque, como hemos mencionado, existen fabricantes que han hecho porque lleguen a circular hasta 80 kilómetros. A partir de ahí contamos con especificaciones varias que pueden llegan a resultar decisivas a la hora de adquirir un vehículo de este tipo.

Nivel de asistencia

A mayor grado de asistencia al pedaleo, contamos con varios niveles. Así, si la usamos a un nivel bajo, podremos alargar la carga de la batería hasta distancias muy largas. El nivel máximo genera la máxima potencia y esto obviamente produce un gasto extra de la carga de la batería.

También influye el conocido como «nivel de asistencia del ciclista a la bici». Esto es partir de sus dos fuentes motrices: el motor eléctrico y el motor humano. Estas dos fuerzas trabajan de forma independiente en un sistema con sensor de cadencia, de ahí que cuánto menos esfuerzo realice el ciclista al pedalear, menor será la autonomía.

Peso de movimiento al motor

Hay que tener presente que las e-bikes pesan mucho más que las bicicletas normales superando la mayoría de ellas los 20 kilos. Ello nos obligará, en su total medida, a que hagamos un importante sobreesfuerzo para llegar al final del recorrido. De ahí que gestionar la batería se convierta en una de las principales tareas que repercutirán en tu mejor forma y expresión.

Es por esto cuando compramos una batería para estas bicis, no podemos saber con exactitud los kilómetros por carga que recorrerá, pero si podemos estimar una cifra teniendo en cuenta todo lo anteriormente mencionado. Una vez ahí se examina, también, el que puede ser el peso de movimiento al motor.

O lo que es lo mismo: el peso de la bicicleta eléctrica más el peso del ciclista. Como hicimos referencia, sus pesos se encuentran sobre los 20 kg para el vehículo y otros 70/80 kilogramos para el usuario. Eso sí: si los trayectos tienen muchas paradas, bien es cierto que la autonomía de estas bicicletas eléctricas se verá resentida.

La temperatura

Dependiendo del tipo de batería que tenga nuestro VMP, esta sufrirá más o menos los efectos de las temperaturas y también tendrá más o menos efecto memoria. Por ejemplo, las pilas de plomo no sufren este efecto y las de níquel-metal-hidruro son más resistentes a las oscilaciones térmicas.

Esto tiene una fuerte dependencia tanto en las bicicletas eléctricas como en los patinetes. Lo más habitual es encontrar baterías de litio que, además, son las más eficientes. Este tipo de generadores no tiene efecto memoria y su temperatura óptima para trabajar está entre los 10 y 20 grados.

Las baterías, cuando sufren un calor extremo, ven acortada su vida útil pero son capaces de entregar la misma capacidad de energía. Y, al contrario, durante el invierno estos generadores funcionan mejor, por lo que se mantienen en mejor estado durante más tiempo. Sin embargo, con el frío la entrega de electricidad de la batería disminuye, por lo que se puede ver acortada en este caso la autonomía de los vehículos.

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