Cómo instalar correctamente un PLC para llevar Internet a cada rincón

Cómo instalar correctamente un PLC para llevar Internet a cada rincón

Carlos González

Siempre que sea posible, la mejor opción es una conexión a Internet por cable. Es la forma más segura de conseguir la máxima velocidad, estabilidad y seguridad en una red. Sin embargo, hay ocasiones en las que no queda más remedio que recurrir a la tecnología de conectividad inalámbrica, el WiFi. Y no, el WiFi del router no llega siempre a todas partes en nuestra casa, o no de la forma en que debería. Y una buena forma de solucionarlo es optar por dispositivos PLC.

¿Qué es un PLC y cómo funciona?

PLC son las siglas, en realidad, de Power Line Communications, es decir, ‘comunicaciones a través de la línea de potencia’Y realmente son diversas tecnologías que utilizan la línea de transmisión de energía eléctrica convencional para la transmisión de señales de comunicación. En lo que nos atañe, un PLC es un dispositivo que se encarga de transferir los datos de Internet a través de la línea eléctrica, dentro de una red doméstica. A efectos prácticos, y de manera simplificada, es un dispositivo que se conecta a un enchufe doméstico, y al router –por cable Ethernet- y transfiere los datos por toda la red eléctrica de la casa.

La forma de ‘sacar’ los datos es con otro PLC que actúa en el segundo extremo. Con ese PLC podemos hacer dos cosas, o bien sacar un cable Ethernet para dispositivos como ordenadores, televisores inteligentes o videoconsolas –entre otros-, o bien usarlo como repetidor WiFi para que otros dispositivos se puedan conectar a este punto de acceso de manera inalámbrica. Todo depende de las especificaciones técnicas de nuestros PLCs.

Antecedentes

Antes de entrar en materia y, para situarnos, vamos a hablar un poco sobre los antecedentes históricos de los dispositivos PLC en nuestro país.

En España, este tipo de tecnología data de hace algunos años. Entonces, las empresas dedicadas a suministrar servicios eléctricos atisbaron que, con el tiempo, se podían ofrecer conexiones de red a través de las propias instalaciones eléctricas de las casas. En definitiva, lo que buscaban era adaptarse para irse convirtiendo en una especie de telecos. Tras varias probaturas, el resultado no fue el esperado.

En aquel tiempo, era necesario colocar dispositivos repetidores cada pocos metros de distancia en las líneas de instalación eléctrica. Los centros de transformación daban servicio a unos 300 o 400 hogares y, entre ellos, tenías que compartir la velocidad que ofrecían los PLC.

Otro factor es que las redes eléctricas no estaban preparadas aún para transferir datos y con las transmisiones se generaban todo tipo de interferencias. Luego, cuando el ADSL llegó a nuestro país con Telefónica a la cabeza, las grandes eléctricas como Iberdrola o Endesa vieron su competencia aumentada. Poco a poco, fueron además entrando otras empresas que suministraron también servicios de red e Internet.

El caso, es que se abandonó la idea de ofrecer servicios de Internet a través de la tecnología PLC y este método quedó relegado a otro tipo de cuestiones. No obstante, estos dispositivos se han seguido manteniendo como una alternativa interesante para el uso en domicilios y redes locales.

¿Son todos los PLCs iguales? ¿En qué caso son recomendables, y en qué casos no?

El PLC es una de las muchas formas de ampliar el WiFi en casa. Se basa en la red eléctrica doméstica y, por lo tanto, será útil siempre y cuando la instalación eléctrica esté en buen estado, en tanto que será la que se encargue de llevar a cabo la transferencia de datos. Este punto el estado de la línea eléctrica es uno de los factores que condicionan la velocidad y estabilidad de la conexión a Internet.

Pero hay que tener en cuenta también que no todos los PLCs son iguales y que, en función de sus características técnicas, será capaz de prestar una velocidad máxima u otra. Por lo tanto, no nos servirá el mismo PLC si contamos con una conexión de 100 Mbps, por ejemplo, que si contamos con 600 Mbps o 1 Gbps y similares. Debemos prestar atención a las prestaciones del puerto Ethernet, del cable que usemos para conectar el PLC en un extremo y otro, y de las prestaciones como punto de acceso WiFi, en caso de que vayamos a usarlo como repetidor.

Cómo instalar un PLC correctamente para que llegue Internet a cada lugar de tu casa

La mayoría de los dispositivos PLC actuales son plug and play; es decir, que únicamente hay que enchufarlos y ya empiezan a funcionar de forma automática, sin que tengamos que llevar a cabo ningún tipo de configuración o ajuste. Y en la mayoría de los casos, los fabricantes venden packs de dos dispositivos porque, como comentábamos, como mínimo vamos a tener dos extremos en un esquema en el que uno de los dispositivos PLC es el ‘origen’ y va conectado al router, y el otro es el ‘destino’ y sirve conexión a Internet a otros dispositivos por cable, por WiFi, o ambas al mismo tiempo según sus características técnicas.

Así se instalan y colocan los dispositivos PLC

Suponiendo que tengas un pack de dos de los que comentábamos anteriormente, que es lo ideal, por norma general ambos serán iguales. Si no fuera así, el primero con el que arrancaremos es el que tenga conexión Ethernet. El primer paso será enchufarlo a la red eléctrica, a cualquier enchufe convencional, pero el más cercano al router. Una vez enchufado a la red eléctrica, usaremos un cable Ethernet para conectar un extremo al PLC, y el otro al router, a cualquiera de los puertos que queden disponibles en el router en la parte posterior.

Hecho esto, el PLC de ‘origen’ ya tiene alimentación y también está conectado al router, luego cuenta con conexión a Internet. A priori, lo tendríamos todo preparado para empezar a hacer transferencias de datos a través de la red eléctrica, pero ¿a dónde van a transferirse? Es el punto en el que entra en juego el segundo PLC, que puede estar colocado en cualquier estancia de la casa, en cualquier enchufe convencional. Ahora bien, deberíamos considerar que esté lo más cerca posible de los dispositivos a conectar y, evidentemente, donde peor llegue el WiFi del router, o bien donde necesitemos conectar por cable otros dispositivos.

Si el router está colocado en la primera planta de tres, por ejemplo, sería buena idea instalar el segundo PLC en la tercera planta, o incluso conseguir un tercer PLC del mismo fabricante y modelo para colocar uno en la segunda planta y otro en la tercera, con el primero de todos ellos en la primera planta conectado al router. A partir de esto, solo nos queda conectar al WiFi con el SSID y la contraseña que vengan en la caja de los PLCs indicados de tal modo, o conectar el cable Ethernet a cualquier dispositivo desde el segundo PLC que habríamos colocado, siguiendo este ejemplo, en la tercera planta de nuestra casa.

Invierte en calidad

Si no queremos exponernos a perder ni un ápice de nuestra conexión a Internet, es importante invertir en un kit PLC de buena calidad. Evidentemente, cada uno es libre de adquirir el dispositivo que considere oportuno, pero los resultados se notarán si nos decantamos por un dispositivo algo más puntero.

Un punto a favor es que el PLC disponga del modo ahorro. Así, cuando no se encuentre en uso, se verá reducido el consumo eléctrico. Hoy en día es importante, ya que tenemos enchufados a la red doméstica multitud de aparatos y electrodomésticos que aumentan considerablemente el gasto.

También es aconsejable que el dispositivo cuente además con un enchufe incorporado. Así, no perderemos la utilidad del que estemos utilizando con nuestro kit PLC. Podemos por ejemplo hacer uso de cualquier aparato de manera simultánea, cargar el teléfono móvil o, incluso, enchufar la fuente de alimentación de nuestro ordenador desde el mismo punto de electricidad que ocupa el PLC.

Los mejores PLC

Veamos algunos ejemplos de adaptadores PLC que tienen mucha calidad y que serán de gran utilidad.

AVM FRITZ!Powerline 1260E

AVM FRITZ!Powerline 1260E

Este equipo es capaz de aumentar la señal inalámbrica de nuestra red y consigue velocidad a través de la red eléctrica de hasta 1.200 Mbps, en WiFi ac 5 GHz hasta 866 Mbps y en WiFi n 2,4 GHz hasta 400 Mbps.

Es compatible con PLCsde 1.200, 600, 500 y 200 Mbps y soporta el estándar ieee p1901 y homeplug av2. Tenemos encriptación tipo WPA2, WPS y Mesh.

ASUS PL-N12

ASUS PL-N12

Este modelo de Asus es otra de las mejores opciones que tenemos ahora mismo, ya que puede con WiFi 2,4 GHz consigue velocidades de hasta 300 Mbps y en 5 GHz puede llegar los 867 Mbps. Tenemos encriptación en WPA/WPA», además de que el repetidor tiene 3 puertos RJ45 muy útiles.

Netgear PLW1000-100PES

Netgear PLW1000-100PES

En cada adaptador tenemos un puerto RJ45, algo que resulta práctico. El ancho de banda máximo que soporta son 1.000 Mbps, con sistema conexión WiFi Dual, consiguiendo a 2,4 GHz una velocidad de hasta 300 Mbps y con 5 GHz subir hasta los 700 Mbps. Gracias la red eléctrica podremos llegar a los 1.000 Mbps que os comentábamos antes.

Devolo 9381 dLAN

Devolo 9381 dLAN

Devolo es un especialista en este tipo de dispositivos. El segundo adaptador cuenta con dos entradas RJ45 Gigabit Ethernet y tecnología HomePlug AV2 y MIMO. Es capaz de llegar hasta los 1.200 Mbps gracias a la red eléctrica de nuestra casa.