Cómo saber o comprobar la velocidad de nuestra red WiFi

Cómo saber o comprobar la velocidad de nuestra red WiFi

Roberto Adeva

Cuando nos disponemos a contratar el servicio de Internet en nuestra casa, lo normal es comprobar las ofertas que nos ofrecen los diferentes operadores en ese momento. Uno de los aspectos en los que más nos solemos fijar es la velocidad de la conexión, ya que todos queremos que nuestra conexión a Internet sea lo más rápida posible. Ahora bien, la velocidad de nuestra conexión depende de muchos factores. Si queremos saber cuál es exactamente la velocidad de nuestra conexión, vamos a mostrar a continuación cómo medir la velocidad de nuestra WiFi.

Lo cierto es que la mayoría de las personas nos solemos conectar a Internet en casa a través del WiFi, aunque usemos el ordenador para navegar, ya que en pocas ocasiones solemos tener el router pegado el ordenador para poderlo conectar por cable Ethernet. Y es que, además, cada vez es más habitual ubicar el router en el salón de casa para que esté cerca de los dispositivos móviles desde los que nos conectamos a él cuando estamos en casa u otros dispositivos como videoconsolas, etc, así como el uso de portátiles.

Lo cierto es que resulta mucho más cómodo y así evitamos tener que andar tirando cable por casa, pero lo cierto es que el uso del WiFi puede hacer que el rendimiento o la velocidad de nuestra conexión se vea mermada. Y es que la señal WiFi se va perdiendo a medida que nos alejamos del router y también se puede ver afectada por las interferencias.

router-wifi-casa wifi

El uso de ciertos electrodomésticos puede afectar a la WiFi de casa, ya que se pueden producir interferencias según la frecuencia de las ondas. Pero eso no es todo, ya que las propias paredes de nuestro hogar son un impedimento para que la señal llegue correctamente a cualquier rincón. Sin embargo, basta con hacer una prueba de la velocidad de nuestro WiFi para saber la velocidad de conexión en cada una de las estancias de nuestro hogar.

Para ello, lo más rápido y fiable es echar mano de un test de velocidad. Se trata de una herramienta online capaz de medir la velocidad de nuestra conexión WiFi en cualquier momento de una forma muy sencilla, para que cualquier pueda hacerlo sin ningún problema.

Cómo interpretar los datos

La velocidad de nuestra conexión se mide en megabits por segundo (Mbps o Mb/s) que es la misma medición que se muestra en las ofertas de los operadores a la hora de mostrar la velocidad de la conexión a Internet, 100 Mbps, 300 Mbps, 600 Mbps, etc. Debemos distinguir las dos unidades de medición que se utilizan para registrar la velocidad de Internet (de bajada o subida indistintamente), porque además de los Megabits también se utilizan los Megabytes. Son dos unidades con nombres muy parecidos pero que muestran diferentes volúmenes. El Megabyte utiliza la base octadecimal de la unidad del Megabit, por lo tanto, se divide la velocidad entre 8. Una conexión de 400 Mbps arrojará, como máximo, una velocidad de bajada de 50 Megabytes por segundo, o 50 MB/s. De hecho, la capacidad de almacenamiento de un disco duro o cualquier otro tipo de dispositivo se mide en Megabytes, Gigabytes, etc. En definitiva, dos unidades de velocidad con nombres similares pero que no tienen mucho que ver.

En este caso, debemos saber también si dicha conexión es simétrica o no. Esto significa que una conexión a Internet simétrica es la que nos ofrece la misma velocidad de subida y de bajada, mientras que, si no es así, la velocidad que se nos ofrece es la velocidad de bajada, siendo siempre inferior la velocidad de subida. Por lo tanto, antes de realizar la prueba que mide la velocidad WiFi de nuestra conexión, es importante saber qué tipo de conexión tenemos contratada con nuestro operador. Cada vez son más los proveedores de Internet que ofrecen velocidades simétricas en sus conexiones, pero actualmente no todos lo hacen. Ofrecer velocidades asimétricas responde a las necesidades de los usuarios, no se trata de una limitación técnica. La mayoría del uso que le damos a la red es para descargarnos contenido, ver contenido en streaming (más descargas), etc. Sin embargo, aplicaciones como el almacenamiento en la nube, las videollamadas, etc. hacen que cada vez se demanden velocidades de subida más altas, de ahí que los nuevos operadores ofrezcan cada vez más velocidades simétricas en sus servicios.

Velocidad de bajada

La velocidad de bajada es la que indica la velocidad a la que se descarga la información. Para visitar cualquier web, debemos solicitar dicha información desde el navegador y que se descargue para poderse mostrar. Es, por lo tanto, la velocidad que muestran los operadores en sus ofertas y, por lo tanto, la que influye directamente en la velocidad a la que se cargan los sitios que visitamos, los archivos que descargamos o la que influye a la hora de ver películas o contenidos en streaming.

Generalmente es el parámetro más importante para la mayoría de usuarios porque es la velocidad con la que recibiremos toda la información cuando navegamos por internet, realizamos videollamadas o vemos contenido multimedia en plataformas como YouTube, Twitch, Netflix y demás servicios de streaming.

Velocidad de subida

En esta ocasión, la velocidad de subida es la que hace referencia justamente a todo lo contrario, la velocidad con la que se sube información a la red. Esta velocidad influye para jugar online, subir archivos a la nube, hacer videollamadas, etc. Para la navegación normal, no es una velocidad que nos influya tanto como la de bajada. En conexiones de fibra simétrica, la velocidad de subida y bajada pueden ser la misma. En otros casos, la velocidad de subida es muy inferior a la de bajada.

Sin embargo, es un parámetro al que cada vez se le da más importancia, no ya a nivel de uso profesional sino entre clientes particulares también. Si queremos sincronizar parte de nuestras carpetas del disco duro con un servicio de almacenamiento en la nube, o simplemente queremos hacer una nueva copia de seguridad en Google Drive, iCloud o Dropbox, no será lo mismo disponer de una conexión de 600 Mbps simétricos, que una conexión de 500 / 50 (50 Mbps de subida) como siguen ofreciendo algunos operadores de fibra actualmente.

Latencia

La latencia se mide en milisegundos y hace referencia al tiempo en el que tardamos en comenzar a recibir un paquete de datos. Cuanto más baja sea mucho mejor y además más estable nuestra conexión. También conocido coloquialmente como «lag«, éste puede verse afectado por múltiples factores. Las conexiones inalámbricas, por ejemplo, tienen una mayor latencia con respecto a la conexión por cable debido a las interferencias que afectan a la conexión entre dispositivos.

Tener una latencia demasiado alta será perjudicial para algunos servicios como las emisiones en vivo, que acusarán dicho retardo, pero sobre todo para jugar online. De hecho, una alta latencia puede ser motivo para denegar el acceso a ciertas partidas que apliquen un filtro de conexión, ya que las conexiones con demasiado lag hacen que el juego sea impracticable. En las videollamadas también se puede apreciar este retardo en una mala conexión y una comunicación complicada.

Cómo medir

Lo habitual es que, para medir la velocidad de nuestra conexión, a través de nuestro navegador se realice una descarga de gran cantidad de datos de algunos de los servidores propios del test. De esta forma, podrá medir el tiempo que se tarda en recibir dicha información. Cuanto más rápida sea la conexión, menos tiempo tardarán en descargarse los datos, con lo cual, podrá medir la velocidad de bajada de nuestra conexión.

Después de esto, la propia prueba hará que esos mismos datos se envíen de vuelta al servidor, midiendo nuevamente el tiempo que tarda en completar el proceso y, por lo tanto, medir la velocidad de subida que nos ofrece nuestra conexión WiFi.

Dicho de esta manera, todo apunta a que los datos que nos ofrecen los test de velocidad son bastante fiables, no obstante, hay ciertos factores que pueden alterar los resultados:

  • Interferencias en nuestra conexión.
  • Saturación en la central.
  • Problemas en nuestro dispositivo o navegador desde el que realizamos la prueba.
  • Problemas en el servicio por parte del operador en esos momentos.

Teniendo esto en cuenta, lo mejor antes de proceder a ejecutar un test para mediar la velocidad de nuestro WiFi será que cerremos todos los programas o aplicaciones abiertos en el equipo, todas las pestañas que tengamos abiertas en el navegador y comprobar que nadie más esté usando la WiFi en esos momentos. En ese momento, ya estaremos dispuestos a realizar la prueba de velocidad de mi WiFi y obtener unos resultados más fiables en lo que a velocidad y latencia se refiere.

Si lo que queremos es conocer nuestra velocidad de internet, más allá que la que nos puede llegar por WiFi, la mejor forma de comprobar este dato es conectando el router por cable Ethernet, ya que la velocidad suele ser más fiable por este tipo de conexión. Sin embargo, como lo que nos ocupa es conocer la velocidad de internet vía WiFi, si nos conectamos por cable Ethernet debemos desconectarlo antes de hacer la prueba.

Lo más recomendable es hacerlo desde Chrome o Firefox, ya que internet Explorer no suele dar resultados tan fiables. Así que si tienes alguno de estos navegadores será el que utilices para hacer la prueba.

Test de velocidad

Para medir la velocidad del WiFi de nuestra casa, lo único que tenemos que hacer es preparar todo según lo mencionado anteriormente y a continuación, visitar alguno de los test más fiables como el que encontramos en testdevelocidad.es. Por lo tanto, visitamos la web desde el enlace anterior y a continuación pulsamos en Iniciar Test de velocidad.

Automáticamente, comenzará el test e iniciará el proceso de descarga de información para medir la velocidad WiFi de subida. Una vez realizado, procederá con el proceso de subida de los mismos datos para medir el tiempo que tarda y calcular la velocidad de subida.

Una vez finalizado todo el proceso, se nos mostrará la información con los resultados obtenidos, indicando la velocidad de subida, de bajada, el pin de nuestra conexión, el operador y la fecha en la que realizamos la prueba.

Pruebas de velocidad WiFi

Si quieres comprobar realmente cómo va tu conexión WiFi en diferentes circunstancias, lo mejor es que hagas diferentes pruebas de velocidad. Eso sí, prepara todo para hacer una prueba en las mejores condiciones, como ya te hemos dicho con anterioridad.

Por tanto, te recomendamos que empieces a hacerla no solo en tu ordenador sino también en tu smartphone, tablet, iPad, consola de videojuegos o dispositivo que uses con frecuencia. Así verás si hay diferencia de velocidad entre los dispositivos que utilizas con frecuencia.

Por otro lado, puede ser interesante que realices la prueba en ubicaciones distintas porque la distancia con respecto al router puede ser un factor a considerar. No es lo mismo que te conectes desde una distancia más cercana a una mayor. Por eso, independientemente de dónde sueles conectarte, te recomendamos que hagas una prueba cerca del router para ver la velocidad que te llega a esta distancia. Y por supuesto desde donde sueles conectarte con frecuencia. También puede ser bueno hacerlo desde la distancia superior a la que sueles conectarte para comparar velocidades.

Otras aplicaciones

Además, podemos aprovechar alguna que otra herramienta que tenemos a nuestra disposición para lograr que nuestra conexión vaya más rápido si descubrimos que esta no va todo lo bien que debería, como pueden ser:

BASpeed

Es un programa que trata de optimizar nuestra conexión a Internet para que sea más veloz. Está disponible tanto para Windows como para macOS, Android y iOS. es capaz de regularizar todo lo necesario para que nuestro ancho de banda sea el mayor que nuestra conexión nos permita. Tiene distintos módulos que ayudan mucho en la optimización como:

    • BASpeed: que se encarga de hacer test de subida y bajada.
    • BAPing: parte que controla ping de nuestra conexión,
    • BACalculator: es capaz de calcular la velocidad máxima a la que puede ir nuestra conexión.
    • BAOptimize: es la parte que se encarga de optimizar Internet.
    • BATrace: con este módulo el programa es coa de detectar cualquier tipo de fallo o anomalía que exista en el ancho de banda de nuestra red.
    • BAMeter: podemos saber la velocidad de nuestra conexión a Internet en tipo real y todo momento.

baspeed

SpeedConnect

Esta herramienta es capaz de optimizar nuestra conexión para conseguir que todo vaya al máximo de la capacidad que tenga. Además, no solo ayuda a nuestra conexión, sino que modifica lo que necesita y estima oportuna de Windows para conseguir que el máximo de nuestro ancho de banda. Con esta aplicación podremos configurar el acceso a Internet para obtener mejores velocidades de bajada y de subida cuando estemos navegando por internet, descargando o subiendo archivos de gran tamaño, viendo contenido en streaming, realizando videollamadas o jugando online.

speedconnect internet acelerator

Consejos para mejorar la velocidad de nuestra conexión

Es habitual encontrarnos con que, pasado un tiempo, puede que empecemos a notar cómo la velocidad de nuestra conexión puede disminuir considerablemente, algo que por otro lado puede estar provocado por numerosas y diversas causas. En ese caso, estas son algunas recomendaciones o consejos para seguir para mejorar nuestra conexión:

  • Reiniciar el router: Un simple reinicio puede solucionar algunos problemas puntuales en el router y, por lo tanto, con nuestra conexión. También podemos probar a reiniciar el ordenador o dispositivo desde el que nos conectamos.
  • Reducir el número de dispositivos conectados: Puede que tengamos muchos dispositivos conectados y consumiendo ancho de banda que en un momento determinado no necesitamos tener conectados. También podemos dar permisos diferentes a cada aplicación en función de nuestras prioridades.
  • Reubicarlo por si hay algo que esté generando algún tipo de interferencia: Siempre es recomendable situar el router en una zona o posición elevada, alejado de aparatos eléctricos u objetos que puedan dificultar la expansión de la señal inalámbrica.
  • Elegir un canal que no esté saturado: Comprobar el canal que utiliza nuestra conexión y verificar el menos saturado en nuestra zona puede ayudarnos a mejorar la velocidad de nuestra WIFI.
  • Comprobar si alguien conectado a nuestra conexión: Es importante verificar si no hay algún intruso en nuestra red que esté ocupando gran parte de nuestro ancho de banda. En este caso, debemos bloquearlo por dirección MAC para que no pueda volver a conectarse. También es buena idea cambiar la contraseña con frecuencia para evitar que vuelva a suceder.
  • Vaciar la memoria caché de DNS: Los servidores DNS se encargan de resolver los nombres de los dominios y almacena dicha información para que posteriormente podamos acceder de forma más rápida. Si en algún momento esta información no es correcta, puede provocar que el tiempo de carga de las webs aumente o incluso no carguen.
  • Utilizar unos servidores DNS alternativos: Podemos probar a usar unos servidores DNS alternativos como los de Google o Cloudflare en lugar de los configurados de forma predeterminada por nuestro proveedor de Internet.
  • Actualizar el navegador que usamos frecuentemente: es importante tener la herramienta con la que navegamos siempre debidamente actualizada.
  • Verificar el estado del router y el cableado. Es necesario asegurarse de que todo está correctamente conectado y que no hay ningún cambie roto, desgastado o dañado. También debemos verificar visualmente el estado del router para comprobar que no tiene nada que pueda afectar a la velocidad de conexión.
  • Cambiar el router. Puede que cuentes con un aparato demasiado viejo, obsoleto, que no alcanza la máxima velocidad o que ya no funciona como debería, así que otra solución puede ser cambiarlo por otro más moderno y que se adapte a tus necesidades de navegación.
6 Comentarios