La industria del cine quiere gravar con 1 céntimo las entradas para autofinanciarse

La industria del cine español busca soluciones ante la crisis que golpea el sector y la drástica reducción en las subvenciones que lo alimentan. Una de las propuestas pasa por la creación de un "céntimo audiovisual" que se aplicaría a las entradas en los cines y en los anuncios emitidos en televisión.

El modelo de financiación del cine español ha de cambiar de forma radical. Así lo obliga el fin de las subvenciones millonarias que hasta ahora ayudaban al sector a mantenerse pero que el Gobierno decidió reducir de forma considerable. La primera reacción por parte de los productores así como por personalidades del sector como el presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, pasó por la indignación y crítica tanto a la medida como a la subida del IVA en los productos culturales.

Sin embargo, conscientes del nulo efecto conseguido con su discurso, el sector se replantea las formas de financiarse con el fin de no quebrar. En su búsqueda de soluciones al momento por el que atraviesan, los productores parecen haber encontrado en el "céntimo audiovisual" una opción que les agrada. Se trata de una idea promovida por la asociación de productores catalanes, PROA, que pasaría por recaudar 1 céntimo por cada entrada que se venda en las salas españolas así como por cada anuncio emitido en televisión.

"Llegamos al céntimo audiovisual hartos de torpedeo constante del ministro Wert, del secretario de Cultura, José María Lassalle, que es implacable con el cine, y de la directora del ICAA, Susana de la Sierra, que no da la talla", asegura el secretario general de la asociación. Ante esta situación se plantean imitar la política cultural francesa adaptándola a un modelo particular que también serviría para implicar a las televisiones con publicidad.

"Cada anuncio en la pequeña pantalla tendría una recarga de 1 céntimo en su precio. Para un anunciante no es nada si emite, pongamos por ejemplo, 400 anuncios en un mes: se queda en cuatro euros. Pero sumados todos, la cantidad podría ser inmensa", indica el presidente de PROA. Con esta medida, los productores creen que se ayudaría a derogar la obligación de las televisiones por la que deben invertir un 5% de sus ingresos en producciones audiovisuales según estipula la Ley General de Comunicación Audiovisual.

Por otro lado, el céntimo audiovisual también haría acto de presencia en las ventas de DVD, Blu-ray y a través de Internet. Si tenemos en cuenta que en 2011 se vendieron 96 milones de entradas, en 2010 14 millones de películas en formato físico y que la oferta legal sigue creciendo en la Red, la recaudación con este gravamen ayudaría a financiar al sector en varios millones de euros. No obstante, el proyecto aún ha de ser perfilado de cara a que el sector del cine salga de una forma definitiva de los Presupuestos y goce de total independencia respecto a las arcas públicas.