La industria del cine reconoce que las descargas no son un robo

La industria del cine reconoce que las descargas no son un robo

Redacción

La poderosa industria de Hollywood parece entrar en razón. Las últimas declaraciones de su representante, Chris Dodd, muestran una intención de diálogo nunca mostrada hasta ahora y admiten que las descargas por Internet no equivalen a un robo.

El Festival de Cine de Cannes ha servido como marco para las sorprendentes declaraciones de Chris Dodd, presidente de la asociación que engloba a las principales compañías de cine estadounidenses, la MPAA. La lucha contra las descargas en Internet ha sido constante por parte de esta organización, quien no ha dudado en numerosas ocasiones de calificar este hábito de infinidad de internautas como un robo a su propiedad intelectual.

Los últimos ejemplos de su cruzada contra el fenómeno P2P y los servicios de descarga directa han sido la petición de cierre de estos últimos, situando a plataformas como Hotfile, Wupload o Fileserve en su punto de mira. Además, fue este sector el que más firmemente se ha opuesto a que los usuarios damnificados por el cierre de Megaupload en enero puedan recuperar los archivos que almacenaban en los servidores del cyberlocker.

Pero algo parece estar cambiando en el sector cuando Chris Dodd ha pronunciado unas palabras que son opinión común entre internautas por mera lógica y resultados pero que ha sostenido esta industria a lo largo de años. "Estamos en el camino equivocado si consideramos las descargas como un robo", declaró Dodd. El máximo representante de la MPAA mostró un inusual tono conciliador en estas declaraciones, al afirmar que estamos "en un periodo de transformación con una explosión de tecnología que va a necesitar contenido". "Vamos a tener que ser más mesurados y orientarnos a los consumidores", explicó marcando el camino a seguir.

Se trata por tanto del reconocimiento a una estrategia de criminalización y persecución que ha dado nulos resultados a esta industria. Ni las leyes antipiratería ni las denuncias contra usuarios que descargaban sus contenidos han logrado el efecto deseado por un sector que insistía continuamente en el "robo" de su material. Prueba de ello, la constante repetición (hasta 15 veces) de este concepto en su blog.

Esperemos que esta declaración de intenciones tenga consecuencias reales y Hollywood cese su estrategia de criminalización. Además, es de esperar que lance una alternativa y tenga en cuenta el carácter global de la Red, facilitando la aparición de portales con sus contenidos en países como España en los que los usuarios puedan acceder a estas obras a precios asequibles. Es el único camino que tiene la industria y cuanto antes asuma esta realidad más beneficios podrá sacar de Internet.