Yoigo empieza a desinflarse

Yoigo empieza a desinflarse

Redacción

Los últimos datos facilitados por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) confirman la tendencia a la baja de Yoigo. La filial española se ha desinflado en esta segunda mitad de 2011 y fue superada por Vodafone, Orange y los OMV en ganancia neta de líneas en octubre.

La nota mensual publicada por el regulador ha sacado a relucir las malas cifras de captación de usuarios de Yoigo. El cuarto operador móvil con red propia en nuestro país ha iniciado una tendencia a la baja después de haber subido en los últimos años y llegar a ocupar el 5,1% de la cuota de mercado, varias décimas por detrás del segmento formado por los Operadores Móviles Virtuales (OMV) formado por compañías como Pepephone, Simyo o Jazztel Móvil.

En el mes de octubre, Yoigo consiguió sumar más de 22.000 nuevas líneas. Esta es una de las cifras más bajas cosechadas por el operador y que vendría a confirmar la tendencia a la baja del operador. Los datos hablan por sí solos. Hace sólo un año Yoigo se situaba junto a Orange como el operador que mejor cuota neta de ganancia de líneas acaparando un 36,85%.

Pero más llamativa ha sido la evolución durante la segunda mitad de este 2011. En julio de este año Yoigo sumaba 104.000 nuevas líneas a su cartera. A partir de entonces la progresión a la baja ha sido significativa. Un mes más tarde la caída era evidente y se hacía con 24.000 nuevos usuarios. En septiembre vivía un repunte con más de 55.000 nuevos clientes pero en este mes de octubre la evolución le ha hecho caer hasta las 22.000 nuevas líneas, lo que supone el peor dato en este sentido en todo 2011.

El comportamiento en el mercado de Yoigo, que cumplió recientemente cinco años de su llegada a España, comienza a parecerse al de los operadores tradicionales, que en los últimos tiempos han tenido problemas para mantener su cartera de clientes dado el alto nivel de portabilidad en el sector. Las últimas denuncias por subir sin previo aviso sus tarifas tampoco han ayudado a que los clientes confíen en el operador.

¿Conseguirá cambiar esta tendencia la filial española de TeliaSonera? ¿Qué aspectos debería mejorar el operador para volver a ser atractivo para los usuarios de telefonía y banda ancha móvil?