Los operadores aplicarán autocensura para impedir el acceso a ciertas páginas web

Polémica medida la tomada por los principales operadores de Internet de Australia. Las compañías han decidido establecer un filtrado de páginas web para que sus usuarios no puedan acceder a las mismas. En un principio la medida está destinada a evitar la distribución de pornografía infantil, pero algunos lo consideran un ataque a la libertad de acceso a la información.

Según leemos en Nación Red, Telstra, Optus y Primus establecerán a partir del próximo mes un filtro de más de 500 páginas web a petición de la Autoridad Australiana de Medios y Comunicaciones (ACMA) que alberguen pornografía infantil. En principio, el contenido de la "lista negra" de direcciones será algo secreto, aunque el principal riesgo es que la ACMA tendrá total libertad para incluir páginas que consideren "inapropiadas".

La intención de los operadores con la aplicación de esta autocensura se centra en la lucha contra la pornografía infantil, pero el hecho de que la lista negra sea controlada y gestionada por un único organismo sobre el que el usuario no tiene poder de intervención, conlleva una serie de problemas según la Electronic Frontier Foundation (EFF), organización que lucha por el derecho a la libertad de expresión de los usuarios en la Red.

"No existe transparencia en la selección de las URL de la lista negra ni responsabilidad por parte de las entidades regulatorias", explican desde la EFF. A pesar de que la ACMA ha señalado que en el proceso de selección de páginas contribuirán "reputadas organizaciones internacionales", "se desconoce el nombre de las mismas", critica la organización, que apunta a la Watch Foundation como una de ellas. Según la organización, ésta "recomendó a los proveedores británicos que bloqueasen una página de Wikipedia por contener la portada de un album de los 70 que ellos consideraban que debía ser ilegal".

De este modo, la medida que quiere llevar a cabo el conjunto de operadores australianos podría poner en peligro el libre acceso a la libertad de información. ¿Y si se estableciese que las páginas de enlaces atentan contra propiedad intelectual y se incluyen en esta lista? En el pasado, según apuntan desde el citado medio, en una ocasión la ACMA incluyó en su lista negra la web de un dentista que nada tenía que ver con la pornografía infantil. ¿No existen otros métodos más transparentes para evitar estas webs en la Red? Lo cierto es que muchos ven esta autocensura como un primer paso para la persecución de ciertas páginas web relacionadas con la piratería.