El Gobierno aprueba un reglamento para favorecer la instalación de fibra en los edificios

Paso al frente del Gobierno para agilizar los trámites en la instalación de fibra óptica y cable coaxial en los edificios de España que permite el acceso a banda ancha de velocidades ultrarrápidas de 100 megas. Para ello ha aprobado el reglamento de Infraestructuras Comunes de Telecomunicaciones (ICT) que facilitarán a los operadores el despliegue de su red hasta los hogares

Una mirada a los últimos estudios que demuestran el desarrollo de las redes de última generación en todo el mundo sirve para darse cuenta del lento ritmo con el que estas infraestructuras se expanden en España. Mientras en países como Reino Unido, Italia o Francia (por no hablar de los destacados países nórdicos donde la fibra ya es una realidad) se elaboran planes en los que operadores y gobiernos juntan fuerzas para llevar las conexiones del futuro a los hogares de sus ciudadanos, en España los pasos dados por el Ejecutivo son más bien tímidos.

En esta ocasión, a través de Portaltic, conocemos que el Consejo de Ministros ha aprobado el nuevo reglamento ICT con el que pretende facilitar la instalación de estas redes en los edificios de los españoles y acercarse a los objetivos de la Agenda Digital Europea, que exige que la mitad de los ciudadanos del continente accedan a un mínimo de 100 Mbps.

Con el nuevo reglamento se facilitará la construcción e instalación de los equipos de telecomunicaciones, canalizaciones y otros elementos necesarios para los cableados interiores, de todo tipo de redes (fibra, cobre o cable coaxial), antenas y cableado para otros servicios como radio y televisión. De este modo, los operadores llegarán con su red hasta la entrada del edificio y desde ahí accederán a estas redes ICT que estarán diseñadas para una fácil adaptación.

Creación de empleo y modernización de los edificios

El Ministerio de Industria ha señalado que los edificios antiguos también serán dotados de la nueva ICT, de forma que se generarán nuevos empleos. Concretamente se ha calculado que 20.000 nuevos puestos de trabajo se producirán por este motivo, aunque el Ministerio no ha facilitado fechas.

Con la nueva iniciativa, España sigue los pasos de Francia, donde todos los edificios nuevos tienen por ley la obligación de disponer de fibra óptica a la que puedan acceder los operadores. Estos ya se han encontrado con dificultades para instalar sus infraestructuras en algunos edificios ya que un elevado número de comunidades de vecinos ha rechazado la solicitud de las compañías de instalar fibra en sus edificios. Por ello, los operadores pidieron a las administraciones públicas que lanzasen una campaña para concienciar a los ciudadanos de los beneficios de estas instalaciones, por lo que este nuevo reglamento habrá de ser explicado a la ciudadanía.