La telefonía IP amenaza al sector de las telecomunicaciones

La telefonía IP amenaza al sector de las telecomunicaciones

Javier Sanz

Llamar gratis a otro usuario puede salir más económico si lo hacemos a través de Internet con la tecnología Voz Ip. Este servicio es utilizado por 3 millones de personas en Estados Unidos y está proliferando en otras zonas.

Tras varios años de experimentación y desarrollo de programas, actualmente una serie de compañías ofrecen servicios de este tipo y ya son 3 millones los estadounidenses que han optado por abandonar sus teléfonos para utilizar los programas que permiten llamar desde Internet.

Ese numero de suscriptores que utilizan un aparato telefónico similar al antiguo es más de seis veces la de hace un año, según datos de la compañía de análisis de mercado TeleGeography. El ritmo de crecimiento ha superado cualquier predicción y ha hecho que las grandes compañías telefónicas y tecnológicas se sumen a esta verdadera revolución en las telecomunicaciones.

Por ahora, la mayor compañía del sector en EEUU es Vonage, que posee 750.000 clientes, seguida de Time Warner, empresa de televisión por cable que aprovecha su red para entregar el servicio. A estas compañías, que ofrecen aparatos que reemplazan el teléfono como tal, se suman firmas que ofrecen servicios similares pero a través del mismo ordenador, como Skype, que con 40 millones de usuarios y que precisamente años después ha sido adquirida por Microsoft en una de las mayores operaciones del 2011.

Pese a que el crecimiento del sector es explosivo, los ingresos de las compañías y sus rendimientos en bolsa no son del todo esperanzadores. Las acciones de VocalTec, 8X8, Net2Phone, Fusion Telecommunications International y Deltathree, cinco importantes firmas del sector, valen cerca de un 50% menos que el valor máximo alcanzado en el último año, aunque también bastante por encima del nivel mínimo que anotaron durante el mismo período.

Asimismo, según los datos de TeleGeography, actualmente las empresas del sector tienen ingresos por unos 220 millones de dólares anuales, una cifra casi insignificante para la industria de las telecomunicaciones. Sin embargo, se espera que en dos años los ingresos se eleven a 3.000 millones de dólares, lo que debería permitir que las empresas comiencen a ganar dinero (hasta ahora la gran mayoría tiene ebitda negativo) y muy probablemente también tener un mejor rendimiento en la renta variable.