La crisis afecta al despliegue de nuevas redes y la fabricación de equipos de telecomunicaciones

La industria de telecomunicaciones está sufriendo, al igual que otras, las consecuencias de una de las peores crisis económicas de los últimos años. Sin embargo, mientras que algunos sectores sufren por falta de demanda, en el caso de las telecomunicaciones muchas compañías sufren por falta de componentes.

La escasez de materiales para ensamblar los equipos de telecomunicaciones se debe a que las principales fábricas de semiconductores recortaron plantilla y capacidad operativa a consecuencia de la recesión. Sin embargo, muchos proveedores y ensambladores han visto repuntar su demanda en este año, provocando que las mismas fábricas que en su día recortaron empleados ahora se vean desbordados. Esto se traduce en que los consumidores sufren retrasos y problemas para obtener productos nuevos, como el iPhone 4, iPad, HTC Incredible y, en EEUU, el HTC Evo 4G. Fabricantes como LG (en su división de pantallas) y otros sencillamente no pueden hacer frente a la demanda. Los operadores y fabricantes de tecnologías de red no quedan exentos; las antenas base, estaciones repetidoras y el resto de dispositivos necesarios para tender una red de radiotelecomunicaciones dependen de esta "materia prima" de la tecnología.

Este problema se está reflejando en las cuentas de marcas distinguidas del sector de telecomunicaciones. Nokia Siemens Networks y Alcatel-Lucent serán los primeros en persentar resultados que reflejen este problema en seis días. Los responsables de Ericsson afirman que el problema durará al menos un año más mientras buscan soluciones.

Es una situación embarazosa, donde la falta de estos pequeños componentes vitales para cualquier aparato de hoy en día choca de frente con la creciente demanda. Responsables de la industria afirman que, desde luego, no es la situación para afrontar la campaña de navidades que está a la vuelta de la esquina.