Windows 7 experimenta un mayor crecimiento que Windows 8

Windows 7 experimenta un mayor crecimiento que Windows 8

Redacción

Windows 8 sigue sin atraer a los usuarios. El últimos sistema operativo de Microsoft crece a un menor ritmo incluso que su antecesor, Windows 7, cuya demanda es ligeramente más alta que la última apuesta de los de Redmond según NetApplications.

Nuestros compañeros de Softzone.es detallan los últimos datos de cuota de mercado en el sector de los sistemas operativos. Un dato sobresale por encima del resto: el referido al crecimiento de Windows 7 y 8. En el último mes se observa cómo la plataforma lanzada al mercado hace ahora cuatro años crece un 0,8% en su ritmo de adopción, mientras que Windows 8 se queda en el 0,61%.

Estamos ante un dato muy significativo que supone todo un toque de atención para Microsoft a pesar de que la diferencia en porcentajes nos pueda parecer muy pequeña. En resumidas cuentas, viene a decir que los usuarios de Windows 7 no solo no se quieren pasar a la nueva plataforma sino que aquellos que no tenían ninguno de los dos están optando por el sistema de 2009 antes que por el lanzado en 2012 y que pronto recibirá la actualización Windows 8.1.

La estadística demuestra cómo W8 no ha funcionado tal y como Microsoft pretendía. Si bien la compañía lidera el mercado con claridad ya que Windows 7 domina con un aplastante 46,43% y Windows XP le sigue con un 31,41%, la cuota de mercado de su última apuesta apenas es del 8,02%. Su porcentaje es ligeramente superior al de Mac OS X (7,54%), mientras que Linux acapara el 1,64%.

Según se aprecia en los datos de NetApplications, Windows 8.1 ha crecido hasta ser utilizado por el 0,87% de los usuarios. Aunque la actualización no ha salido aún de forma oficial, sus versiones previas han sido demandadas por los usuarios y esto puede explicar también en parte el bajo crecimiento de Windows 8.

En cualquier caso, si la nueva versión que se lanzará en unas semanas no convence, Microsoft tendrá que tomar alternativas drásticas para que los usuarios utilicen su último software. Una de las posibilidades que ya se ha comentado es el posible acortamiento del soporte oficial a Windows 7 para intentar obligar a los usuarios a dar el salto a la nueva plataforma, una medida sin duda arriesgada que puede provocar malestar entre los más fieles al sistema de 2009.