La reforma del Código Penal castigará más las descargas que la pornografía infantil

El Gobierno pretende declarar la guerra a las páginas de enlaces y a todo aquel que intercambie contenido protegido con derechos de autor sin el permiso de sus titulares. Para ello endurecerá el Código Penal en materia de propiedad intelectual, ya que elevará el castigo a estas actuaciones con hasta seis años de cárcel.

El abogado especialista en propiedad intelectual e Internet Carlos Sánchez Almeida ha destapado la última pretensión del Gobierno para acabar con la llamada «piratería» en la Red. Hasta ahora su apoyo a la Ley Sinde con su impulso por parte del ministro de Cultura, José Ignacio Wert, ha resultado un abrumador fracaso, por lo que busca nuevas fórmulas para castigar a aquellos que en su opinión vulneran los derechos de autor.

Según publica en su blog el letrado, el anteproyecto de esta reforma incluye un fuerte endurecimiento de las penas en materia de propiedad intelectual. En concreto son los artículos 270 y 271 con los que busca desterrar la «piratería» de Internet en España. La conclusión de Sánchez Almeida lo dice todo: «Más cárcel para los piratas que para quien posea pornografía infantil. Están claras las prioridades de este Gobierno».

El abogado destaca que se aumentan todas las penas de prisión para los delitos relacionados con la propiedad intelectual. En los casos leves se pasa de los actuales 6 meses a 2 años a una nueva pena que iría de 1 a 4 años de prisión. En los más graves se pasaría de la actual pena de 1 a 4 años a un castigo de 2 a 6 años de cárcel. En este punto hay que subrayar que entre los delitos considerados  graves con pena de hasta 6 años se añade la «administración de webs de enlaces a contenidos protegidos«. Con este detalle tan específico se quiere acabar para siempre con la existencia de este tipo de páginas, perfectamente legales en nuestro país según numerosas sentencias judiciales.

Asimismo, cabe resaltar que se incluye una terminología con la que buscan no dar pie a interpretaciones judiciales que eviten el castigo para este tipo de páginas. Por ejemplo, se incluye «ánimo de obtener un beneficio directo o indirecto» en lugar de «ánimo de lucro» para que se considere delictiva la actividad de estas webs aunque no generen ingresos por su actividad.

La reforma no se quedará ahí y otra industria como la de los videojuegos también verá colmada una de sus aspiraciones. Con el fin de prohibir la modificación de consolas o la venta de cartuchos que permitan la carga de copias de juegos en el caso de las portátiles se ha cambiado el término «específicamente destinado» por el de «medio principalmente concebido» para dejar en la ilegalidad esta actividad y/o dispositivos.

Pronto veremos si sale adelante la reforma y si se incluyen finalmente estos artículos. La polémica está servida, puesto que en caso de hacerlo dejaría en meras anécdotas otros intentos más discretos por criminalizar los enlaces o la modificación de consolas.