Se disparan las detenciones por insultos, acoso y difamaciones en Internet

El auge de la banda ancha móvil, los smartphones y las redes sociales han traído múltiples beneficios a la sociedad. Sin embargo, también cuentan con un lado negativo como es el hecho de su utilización para fines ilegales como los delitos contra la intimidad y amenazas. Esto ha conllevado que se dispare el número de detenciones por estas causas.

La Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía Nacional (BIT) ha hecho balance del pasado año en lo que a delitos por amenazas en Internet se refiere. Las conclusiones reflejan el aumento de éstos de forma exponencial, triplicándose respecto al año anterior a la par que ha crecido la adopción de Internet móvil, el uso de smartphones y aplicaciones de mensajería así como una mayor participación y dependencia de las redes sociales.

Consecuencia de este tipo de delitos, 750 personas fueron detenidas por las autoridades en 2012. Esta cifra supone tres veces más que en 2011, lo que nos permite hacernos una idea del fuerte crecimiento que han tenido estas actividades ilegales. La mayoría de los expedientes en los que trabajó la Policía tuvieron a menores de edad como víctimas, con 262 detenidos por estos motivos en 103 hechos investigados.

La BIT abrió 76 nuevos casos de «delitos contra las personas y la intimidad a través de Internet» en los que personas adultas eran las víctimas, de los cuales se detuvo a 65 personas. No obstante, las autoridades señalan que los casos se multiplican hasta los centenares si nos atenemos al número de denuncias interpuestas y las investigaciones abiertas en las comisarías locales de todo el Estado.

En el informe de 2012 se concreta que las injurias, amenazas y delitos contra la intimidad entre adultos alcanzan los 250 pero se doblan en lo que a menores se refiere. Asimismo, se incluyen en este segundo caso como hechos delictivos prácticas como el grooming (chantaje sexual), sexting (compartir fotos de contenido sexual por Internet o MMS), cyberbullyng y otras formas de acoso.

Así pues, un preocupante aumento de este tipo de delitos que nos debe servir para estar alerta de los riesgos que existen en la Red. Desde la Policía se anima a aquellos afectados por estas prácticas a denunciar en comisarías o juzgados «aportando todos los detalles posibles», al igual que aconseja que se ignoren y bloqueen a los acosadores por correo electrónico o por redes sociales.