Los OMV insisten en que se ponga fin al amago de portabilidad y a los móviles bloqueados

Los Operadores Móviles Virtuales (OMV) han lanzado sus propuestas para que se regule su mercado y seguir siendo competitivos. Este grupo de compañías insiste en la necesidad de poner fin por ley a los amagos de portabilidad y las consiguientes contraofertas y a la venta de móviles bloqueados por los operadores.

Son el grupo de compañías que más crece en el mercado móvil pero no se conforman con ello. Los OMV creen que pueden mejorar su situación en un futuro si se da una regularización por parte de la CMT más proclive a que puedan competir con más armas frente a los poderosos operadores tradicionales. Durante el último año han mostrado un discurso en pos reducir las trabas a la competencia y durante el último encuentro organizado por Expansión volvieron a insistir en él.

Aunque como destacó Pedro Serrahima, director general de Pepephone, la situación «se ha normalizado» en el sector gracias a su expansión, el regulador de las telecomunicaciones aún puede hacer más para que la competencia que se vive en el mercado móvil no desaparezca. Desde Happy Móvil su director, Jesús Pedraza, subrayó la necesidad de «implantar la portabilidad irrenunciable, que dinamizaría más el mercado así como la prohibición de vender móviles bloqueados por los operadores».

El primero de estos aspectos ha sido abiertamente criticado no solo por los OMV, sino también por otras compañías como Orange o Yoigo. Los operadores, salvo Movistar y Vodafone, proponen que las portabilidades no tengan vuelta atrás. Así, si un usuario decide cambiar de compañía móvil, el operador donante no tendrá la posibilidad de realizar una contraoferta ofreciéndole mejores condiciones, descuentos o terminales subvencionados. Quienes defienden esta postura aseguran que favorece la competencia, mientras que el argumento contrario afirma que coarta la libertad de elección del consumidor.

A pesar de que desde julio del pasado año entró en vigor la portabilidad en un día, los OMV son ambiciosos y creen que la CMT puede dar una vuelta de tuerca para que se ponga fin de forma definitiva a una posibilidad que beneficia a los grandes dominadores del mercado.

La otra gran exigencia pasa por la obligación a los operadores de vender terminales móviles libres, que puedan funcionar con la SIM de cualquier operador y no de forma exclusiva. Aunque los operadores están obligados a liberar el terminal del usuario una vez haya finalizado su permanencia con la compañía, es éste el que tiene que reclamarlo al operador. Este hecho es considerado por los OMV como un modo de entorpecer que el usuario pueda cambiarse a otras compañías, por lo que pide al regulador que tome medidas para salvar este obstáculo.