Movistar, Orange y Vodafone necesitan algo más que fibra, televisión o datos para sobrevivir

Termina un año especialmente duro para los tres principales operadores de telecomunicaciones. Guerra de ofertas, sangría de clientes hacia opciones más económicas y sobre todo un panorama desolador si tenemos en cuenta que llega el 5G y requiere inversiones millonarias y encima el mercado no apunta a una recuperación. ¿Qué podemos esperar de los próximos meses? ¿Y en los próximos años? Analizamos las claves de un sector que vive en constante cambio y que necesita recuperar valor de forma urgente.

Las ofertas convergentes, la regulación excesiva, la crisis económica y el aterrizaje de multitud de operadores han provocado la tormenta perfecta en el sector de las telecomunicaciones. Las tres principales operadoras han perdido valor en los últimos años y si nada cambia la tendencia seguirá siendo bajista. Por ponerlo en contexto, fuentes del sector apuntan a que Vodafone España tiene una valoración actual de 8000 o 9000 millones de euros como mucho. Hace cinco años la operadora desembolsó por ONO 7200 millones. En el caso de Telefónica, la compañía ha perdido un 70% desde verano de 2007 y la valoración de Orange España tampoco supera los 10.000 millones de euros que pagó por Amena en 2005 o los 3000 millones que desembolsó por Jazztel. Sin embargo, las tres telecos han mantenido el pulso invirtiendo cantidades ingentes de dinero para situar a España a la vanguardia en despliegue de fibra óptica o cobertura móvil. Basta un simple viaje por Europa para comprobar que como las redes 4G españolas no las hay, lo mismo con el acceso de banda ancha de ultra velocidad.

Exceso de compañías de telecomunicaciones

España tiene muchísimos operadores compitiendo. Además de los anteriormente mencionados, el Grupo MásMóvil se ha convertido en un auténtico gigante que ya ronda los 3000 millones de euros de capitalización. En breve se sumará al mercado nacional Euskaltel con una oferta rompedora y es que José Miguel Garcia, Consejero de la operadora vasca ha vuelto al sector dispuesto a plantar cara a sus rivales. Por si fuera poco, Digi sigue creciendo y su tamaño comienza a inquietar a sus competidores.

Fuentes de sector apuntan a que es necesaria una nueva consolidación que ordene el sector ya que no tiene sentido que las compañías sigan perdiendo valor y que además sigan solapando inversiones en red. Muy pocos países en el mundo pueden presumir de que sus ciudadanos dispongan de tres o cuatro redes de fibra diferentes. En España hay zonas donde hay hasta cuatro operadores con red propia, lo cual es un desastre desde el punto de vista financiero. Por tanto, no sería descabellado pensar que en el futuro veamos fusiones de los ex monopolios europeos dando lugar a compañías gigantes que pudieran estar a la altura de las telecos chinas o americanas.

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Nuevos servicios más allá de las comunicaciones

Orange ha dado el pistoletazo de salida con su banco pero no será el único producto que veamos que no tenga relación con las telecomunicaciones propiamente dichas. Las operadoras tienen marca, tienen millones de clientes y tienen estructura para proporcionar  multitud de servicios. ¿Energía, gas, seguridad, seguros de hogar, banca? La realidad es que la conectividad va a seguir perdiendo valor y por tanto es necesario que las operadoras piensen en abrir su portfolio de servicios a otros segmentos.

ADSLZone.net se ha puesto en contacto con una empresa que actualmente proporciona energía y gas y nos ha comentado que están estudiando convertirse en una OMV (Operadora móvil virtual) para ofrecer datos en el móvil y voz a precio de saldo. Es decir, convertir a la conectividad en un añadido más restándole todavía más valor al servicio que ofrecen las telecos tradicionales con el objetivo de fidelizar clientes. Precisamente esto es lo que deberían hacer Movistar, Vodafone y Orange con otros servicios que por un lado, fidelizan al cliente y por otro aportan valor. Bien es verdad que Orange tardará varios años en conseguir el ansiado «break even«, es decir, el umbral de rentabilidad en su banco, pero es obvio que esos clientes tendrán una tasa de abandono  muy baja si están ligados a la empresa por diferentes productos.

En el caso de Telefónica, su Presidente desveló hace unos días la nueva estrategia que pasa por una reestructuración para centrarse en los mercados más rentables y por la creación de dos nuevas filiales. Sin lugar a dudas, una decisión acertada ya que los campos de la ciberseguridad, Internet de las cosas, cloud, etc tienen una capacidad de crecimiento muy superior a las que pueden llegar a tener telecomunicaciones tradicionales.

Futuro inmediato

Parece muy improbable que volvamos a ver una guerra de tarifas como en los últimos años. El 5G podría convertirse de hecho en una palanca para que las operadoras volvieran a poner en valor su red subiendo ligeralmente los precios a cambio de utilizar su red móvil de última generación. La gran pregunta es, ¿Se notará una mejora con respecto al 4G? ¿Están los clientes dispuestos a pagar más después de la guerra comercial de estos años? Próximamente saldremos de dudas, lo que sí podemos garantizar es que habrá nueva consolidación y que nuestras operadoras saldrán de su área de confort embarcándose en nuevos servicios.