Uno de los 4 países que tenía prohibido tener WiFi ahora lo permite: ¿cuáles quedan?

El acceso a Internet es algo que damos por sentado en países avanzados y civilizados, pero todavía hay más de una decena de países en los que la mayoría de la población no tiene acceso a Internet, y en algunos casos es porque está directamente prohibido que la población tenga acceso a él mediante WiFi. Por suerte, uno de esos países va a quitar esa limitación.

Cuba permitirá a sus ciudadanos tener WiFi

Hablamos de Cuba, donde actualmente está prohibido que los ciudadanos tengan Internet en su casa. En los últimos años el país ha avanzado bastante, y cada semana va abriendo puntos de acceso WiFi que cobran por horas a través de tarjetas de ETECSA, el único operador del país. El precio del acceso es de unos 1,5 dólares la hora, o 7,5 dólares por 5 horas. Actualmente hay 956 puntos de acceso WiFi en el país, aunque como decimos la cifra no para de crecer. Parte de este crecimiento viene por la ayuda de Google al país en forma de servidores y conexiones.

Estos puntos de acceso son controlados por el gobierno, y además de ellos, los únicos sitios para acceder al WiFi son los hoteles, cuyas redes y acceso controla también la ETECSA. También es posible tener tarifas móviles, pero su precio es prohibitivo para la mayoría de la población. 600 MB cuestan 7 dólares, lo cual es un problema cuando el salario medio del país es de entre 30 y 50 dólares al mes.

Por «suerte», a partir del 29 de julio, será legal tener una red WiFi privada, donde en el país se han introducido miles de routers y puntos de acceso mediante contrabando. Gracias a ello, el precio del acceso a Internet caerá, ya que se abrirán cibercafés que permitan conectarse a Internet, y los ciudadanos podrán tener Internet en su casa. Sin embargo, será el operador del país, ETECSA, el que controle esas redes y conceda los permisos, ya que ninguna otra compañía puede operar allí.

Cuba no es el único país que impide tener WiFi: Corea del Norte, Bielorrusia y Myanmar lo bloquean

Actualmente hay decenas de países en el mundo cuya población no tiene acceso generalizado a Internet. En la mayoría de casos es debido a la pobreza y a la falta de infraestructuras, pero en otros es el propio gobierno el que establece leyes que impiden directamente el acceso a Internet.

El ejemplo más claro es el de Corea del Norte. Los turistas en el país no pueden tener conexiones a Internet, y los móviles con redes extranjeras no funcionan. Además, las redes móviles del país tienen velocidades muy bajas y son poco fiables, y su acceso está limitado para la gran mayoría de la población por ley.

A Corea del Norte hay que sumarle Myanmar (también conocido como Birmania), que tiene prohibido el acceso a Internet. En Bielorrusia el acceso también es muy limitado para la población, y lo controla el KGB, donde espían todo lo que se hace en las redes por parte de ciudadanos y turistas.

Hay otros países donde hay una fuerte censura y donde acceder a Internet puede suponer un problema, como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Egipto, Irán, Siria, Túnez, Turkmenistán, Uzbekistán, Vietnam, Etiopía, Pakistán, Bahrein, Sudán, Gambia, Tailandia, y Kazajistán. En la mayoría de países el acceso sólo está disponible en grandes ciudades, estando el resto de poblaciones totalmente aisladas.