Cuidado cuando vayas de Airbnb: la plataforma permite poner cámaras en el piso

Airbnb se ha convertido en una gran alternativa para encontrar alojamiento barato cuando viajamos. De hecho, el año pasado más estadounidenses se gastaron dinero en Airbnb que en Hitlon, que tiene el 20% de los alojamientos de Estados Unidos. Sin embargo, no todo es de color de rosa, y la plataforma consiente determinados comportamientos de los dueños que atentan contra la privacidad de los usuarios mediante el uso de cámaras.

Varios usuarios han descubierto cámaras ocultas en sus pisos de Airbnb

Uno de los muchos casos relacionados con la privacidad en estos alojamientos lo encontramos con Max Vest, que alquiló junto a su mujer una habitación en Miami en enero para 5 días. Sin embargo, al acostarse esa noche, vio que había dos pequeñas cajas negras al lado de un enchufe con una luz. Primero pensó que eran enchufes, pero al acercarse descubrió que eran cámaras de seguridad, y que estaban grabando.

airbnb espia piso

Rápidamente, cogió las tarjetas de memoria y sus pertenencias, y se fue, con el miedo de no saber si el dueño del piso le estaba grabando y viéndole en directo, o si posteriormente consultaría la grabación de las tarjetas. Primero llamó a su novia, y después contactó con Airbnb, que le pagó una noche de hotel y le devolvió su dinero, además de expulsar al anfitrión de la web.

Sin embargo, la cosa no quedó ahí, y Vest demandó a la compañía por dos motivos. Primero, porque el anfitrión ponía en la web que se llamaba Ray, pero luego cuando el usuario llegó al piso le dijo que se llamaba Ralph. Además, él vivía ahí de alquiler, y no tenía permiso del dueño del piso para realquilarlo, lo cual va en contra de los términos y condiciones de Airbnb. Sin embargo, Vest dice que se le está tratando como un simple cliente descontento (en los emails recalcan la importancia que le dan a estos temas y que la seguridad de los clientes es lo más importante), y no como una víctima de un crimen. Airbnb coteja la lista de caseros con regularidad con las autoridades para ver si son delincuentes, además de revisar a los que reciben puntuaciones bajas de manera regular.

Airbnb permite poner cámaras en zonas comunes, siempre y cuando lo avisen

Según establece Airbnb en sus reglas, los caseros pueden poner cámaras en zonas exteriores al piso o casa, en el salón y en zonas comunes, pero nunca en zonas privadas como dormitorios o baños (tampoco en un salón con sofá cama). Además, si el piso tiene cámaras, esto debe informarse a los clientes antes de reservar, diciéndoles dónde están y en qué dirección apuntan, además de dar el consentimiento antes de reservar. Este último cambio se introdujo en 2018, no teniendo que informar en ningún momento previo hasta entonces.

Poner cámaras es algo lógico por parte de los dueños, ya que así se aseguran de que nadie va a destrozar nada del piso o de que no llevan más gente de la que habían contratado, pero también atenta contra la privacidad de esas personas. Cuando alguien alquila un piso normal y corriente fuera de Airbnb no le da permiso al casero para poner cámaras.

Otros usuarios se han enfrentado a situaciones parecidas, según afirman en The Atlantic, donde se han encontrado con cámaras escondidas en despertadores, u otras que solo fueron descubiertas tras realizar un escaneo con Nmap. Airbnb no establece restricciones en el tipo de cámaras que pueden usar los anfitriones, pudiendo tener perfectamente algunas que envíen contenido en directo a la nube.

Si os alojáis en Airbnb, un método para aseguraos de que no van a funcionar las cámaras ocultas puede ser apagar el router, ya que así las cámaras que haya conectadas a la red de la casa se quedarán sin conexión. A pesar de ello, si tienen tarjetas microSD, el dueño siempre podrá obtenerlas posteriormente tras la estancia.

Ahora mismo Vest puede enfrentarse a cargos por robo por haber cogido las tarjetas, a pesar de haber intentado convencer a la policía de que estas tarjetas son la prueba de un crimen. El caso todavía no está resuelto, pero está en manos de las autoridades, pero afirma que cree que Airbnb no está haciendo nada contra ese anfitrión, que estaba cometiendo un delito y violando sus términos y condiciones de uso.