Glovo ha sufrido dos grandes filtraciones de datos en la última década que afectó a millones de clientes. La primera ocurrió en 2019 y la segunda en 2021. Si tienes cuenta desde hace años, pero no sueles usarla con frecuencia, posiblemente no te habías enterado. Lo recomendable es cambiar de credenciales y proteger las tarjetas que habías vinculado como método de pago cuanto antes. Aunque, si Glovo no es una aplicación que uses a menudo, puede que te interese eliminar todos tus datos y darte de baja del servicio.
El polémico hackeo de Glovo de 2019 cumplió hace poco siete años. Los usuarios se enteraron tras recibir cargos no autorizados desde Egipto y otros territorios. Como medida de seguridad, los expertos recomendaban retirar toda información bancaria para evitar cualquier tipo de transacciones, pero el proceso ha variado con el tiempo. Si sospechas que tu cuenta ha sido hackeada ahora, la forma de eliminar los datos difiere de la antigua.
Anteriormente, para entrar al perfil, tenías que hacer clic al icono situado en la esquina superior izquierda de la aplicación, donde salía «Métodos de pago». Ahora, debes pulsar en «Perfil», en la esquina inferior derecha y, de ahí, a «Cuenta» > «Métodos de pago». Una vez ahí, la eliminación de los datos bancarios es igual: selecciona la tarjeta o cuenta y dale a eliminar.
Para borrar nuestra tarjeta de crédito o de débito de Glovo, y eliminar cualquier tipo de información de pago, lo tenemos fácil. Hay que abrir la aplicación y pulsar sobre el icono de la esquina superior izquierda, que nos da acceso a las Opciones como usuario. Desde aquí tendríamos que acceder a Administrar métodos de pago, y en este apartado nos encontraremos con tantas cuantas tarjetas de crédito o débito tengamos configuradas. Para eliminarlas, pulsamos en la esquina superior derecha en la opción Editar, y veremos cómo cambian los iconos.
Cuando hayan cambiado, sencillamente pulsaremos sobre el icono de color rojo, con forma de cubo de basura, en todas y cada una de nuestras tarjetas de crédito registradas en la aplicación de Glovo. Directamente nos aparecerá un mensaje de confirmación en el que tendremos que pulsar, otra vez, sobre la opción Sí, borrar tarjeta. Y cuando hayamos hecho esto, la aplicación debería devolvernos al menú anterior, y deberíamos encontrarnos con que, efectivamente, la tarjeta ya no está registrada dentro de la aplicación Glovo.
Comunicados de Glovo respecto a los problemas de seguridad
Desde Glovo informaron de que los problemas de 2019 eran «casos aislados». La compañía aseguró que «el uso no autorizado detectado» no tenía que ver con «una brecha de seguridad en Glovo» general sino de casos particulares. Se debió, por tanto, y según las indicaciones de la plataforma, de «credenciales que han podido ser obtenidas por terceros vulnerando la seguridad de otras plataformas».
En cuanto a las acciones tomadas por parte de Glovo, la empresa comunicó que habían «activado todos los protocolos de seguridad necesarios». Por lo tanto, el incidente se resolvió pronto y contactaron con todos los damnificados. Si no recibiste ningún aviso por parte de la marca, posiblemente tus datos no formaron parte de la filtración. En el comunicado oficial, Glovo garantizaba que todos los usuarios afectados iban a recibir un reembolso.
Más adelante, Glovo alertó de un «acceso no autorizado» a uno de sus sistemas, que supuso la filtración de datos de clientes y riders en abril de 2021. Según explicó un portavoz de la empresa a Europa Press, los datos de tarjetas de crédito de los usuarios estaban a salvo porque no guardaban ni almacenaban dicha información. No obstante, reconocieron que los atacantes pudieron acceder a los números IBAN. También supieron que la base hackeada contaba con los datos de más de 37.500 repartidores, con nombres, números de DNI y direcciones de residencia.
Estos son los dos únicos hackeos recientes conocidos de Glovo a fecha de 16 de marzo de 2026. Sin embargo, puede que sospeches de que alguien ha accedido a tu cuenta sin tu autorización y veas que han hecho pedidos que no recuerdas haber hecho. Si esto te pasa, el modus operandi es bastante similar al que los clientes tuvieron que realizar en su momento con los problemas de seguridad generalizados: quitar sus datos bancarios, cambiar sus credenciales y avisar tanto a la compañía como al banco y denunciar el ciberataque.
