Las operadoras han perdido 105.000 millones de euros de beneficio en los últimos 8 años

El mercado de las telecomunicaciones ha cambiado mucho desde el año 2008. No sólo por las nuevas tecnologías de conexión como la fibra o el 4G, también por la irrupción de nuevos actores que no están sujetos a las mismas reglas en la mayoría de los casos. Todo esto ha llevado al sector a perder 105.000 millones de euros de beneficio en los últimos 8 años, lo que les obliga a buscar nuevas vías de negocio y nuevas mercado para recuperar la máxima competitividad.

En el periodo comprendido entre 2008 y 2016, las operadoras de telecomunicaciones europeas perdieron la friolera de 105.000 millones de euros en términos de beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, también conocido como EBITDA. La aparición de nuevos actores en forma de OTT y la regulación europea de este mercado, que pide a gritos una renovación, han llevado al sector a esta situación.

Nuevos negocios y colaboración, la salida de las telecos tradicionales

En España este retroceso es significativo. Nuestro país ha pasado de representar el 17% a sólo el 13% en esos ocho años, siendo el que representa el 31% del total de la destrucción de EBITDA. La competencia que llega desde empresas como Google, Apple, Facebook o Microsoft es vista como la principal razón de este cambio por muchos.

El problema es que estas “compiten de forma global, con fuertes economías de escala, con estructuras de costes muy livianas, difícilmente replicables por las operadoras”. Por eso, se debe seguir avanzando para reducir estructuras, simplificar procesos y optimizar el funcionamiento general de las mismas. Optimizar los costes de despliegue y mantenimiento de estructuras también se antoja vital.

Además, no se puede dejar de lado la necesidad de buscar ingresos fuera de sus mercados “habituales”. Esto es algo que ya estamos viendo en los últimos tiempos con las diferentes apuestas de las operadoras por producto como los bancos o la seguridad. La posición de privilegio dentro de las casas de los clientes se antoja clave para poder llegar con nuevos negocios de vídeo o domótica.

Finalmente, se cree que, ante la imposibilidad de replicar las economías de escala de las OTT globales, las operadoras tradicionales deberán impulsar “economías de participación”. En estos escenarios, podríamos ver más compartición de redes, servicios o funciones de soporte para reducir gastos y permitir llevar las inversiones allá dónde son necesarias.

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