Telefónica se defiende de las acusaciones de Maduro en Venezuela

Escrito por Carlos González
Actualidad

Hace unos días, Nicolás Maduro acusó a Movistar de impulsar el golpe de Estado contra Venezuela, y amenazó con emprender severas medidas en contra del grupo español de telecomunicaciones. A lo mismo, Telefónica ha respondido con la intención de dialogar. Telefónica busca la normalidad en un país que no representa siquiera un 1% de sus ingresos, y donde las medidas recientemente tomadas han reducido el riesgo de detención o arresto a sus directivos.

Nicolás Maduro aseguró que Movistar se había ‘sumado a la convocatoria golpista en contra de Venezuela’, y como consecuencia el inicio de una investigación sobre Telefónica. El problema a raíz del cual ha surgido el desencuentro con la compañía española está en la circulación de mensajes SMS que alentaron a la movilización contra el régimen. Estos mensajes que circularon no eran originales de la compañía, sin embargo, y únicamente circularon a través de la red de Movistar. La cuestión ha sido explicada por Telefónica, que asegura no gestionó ni tuvo conocimiento de su contenido.

Telefónica no tuvo que ver con los SMS en contra del régimen de Venezuela

Los mensajes de tipo SMS que circularon, y por los cuales Nicolás Maduro lanzó tales acusaciones en contra de Telefónica, son responsabilidad de los agregadores de SMS que aprovecharon la red de Telefónica en el país para su difusión en paquetes a precios reducidos. El operador, por su parte, únicamente se dedicó a la comercialización de los servicios de mensajería, que habitualmente se utilizan para la difusión de información comercial. Este tipo de comunicaciones, por tanto, no competen al operador, al suministrador de tecnología o al fabricante de los dispositivos móviles que, igualmente, se han utilizado para hacer llegar el mensaje.

Como respuesta al problema sucedido, Telefónica ha incrementado la vigilancia sobre el uso de los mensajes tipo SMS para este tipo de comunicaciones, por parte de sus clientes. Y en caso de cualquier indicio de actuación fuera de lo normal, se limitará o bloqueará el servicio. En multitud de ocasiones, la compañía se ha desbancado de la inclinación política de cualquier tipo. Por lo tanto, fuera de la polémica que no les corresponde, ahora el horizonte es normalizar la relación con el régimen político de Venezuela, e intensificar el control sobre el uso de este servicio comercializado a todo tipo de compañías.

Fuente > El Economista