Según Orange, la regulación de la fibra favorece un monopolio de Movistar en las grandes ciudades

Orange ha convocado a la prensa para dar un repaso a la recién conocida regulación sobre banda ancha de la CNMC que se ha enviado a la Comisión Europea, entre otros organismos oficiales. La operadora francesa celebra la nueva regulación aunque matiza algunos puntos sobre la misma, temiendo que la regulación de la fibra favorezca un monopolio de Movistar en las grandes ciudades.

Julio Gómez, director de regulación de Orange, nos ha contado algunos detalles interesantes sobre la regulación de banda ancha. Opina, en general, que supone un paso adelante esperado desde hace varios años y que permite competir y comprometer nuevas inversiones en el mercado español. Para Orange, existen algunos aspectos positivos en la regulación, como la supresión del límite de 30 megas en las ofertas reguladas, la inclusión de una nueva oferta mayorista a nivel local (VULA), la modificación de la metodología de replicabilidad económica o el reconocimiento al esfuerzo inversor.

Orange vende energía

Pese a ello, también destacan algunos puntos negros en la regulación, sobre todo en el tema de los plazos. Consideran que 18 meses de plazo para la implantación de VULA es un tiempo excesivo e innecesario. Creen que en las zonas donde no se justifique el despliegue de 3 redes se debería garantizar que Movistar no se convierta en el único proveedor de servicios. También consideran que 18 meses es mucho tiempo para poner en marcha el nuevo test de replicabilidad económica de las ofertas de Movistar.

¿Favorece la regulación el monopolio en grandes ciudades?

Los excesivos plazos que impone la regulación suponen, para Orange, un riesgo de expulsión de los competidores en zonas a las que no puedan llegar con su fibra óptica. Y es que, para desregular una ciudad, la CNMC tiene en cuenta que al menos una central tengan el 20% de presencia de tres redes diferentes. Orange considera que no tendrán tiempo en las grandes ciudades de ampliar su cobertura y critican la falta de oferta mayorista. Por ejemplo, si en Madrid tenemos 20 centrales con que una central tenga el 20% de cobertura de 3 redes ya quedaría desregulada la ciudad entera.

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La oferta mayorista (NEBA) se mantendrá sólo durante 6 meses desde la aprobación definitiva de esta regulación y seguirá limitada a 30 megas. Creen que es insuficiente ese plazo para completar el despliegue en ciudades donde actualmente ronda el 20 o 30%. Piden al menos 1 año en esas ciudades desde la aprobación definitiva, que se espera para enero.

Para terminar, señalan que las 34 ciudades desreguladas, donde Movistar no tiene que compartir su fibra, pasarán a ser potencialmente cerca de 50 en la próxima revisión. Esto obliga a los alternativos a cubrir con su propia red la práctica totalidad de las ciudades en un corto plazo.