Los ordenadores en clase no mejoran los resultados académicos

Los ordenadores en clase no mejoran los resultados académicos

Carlos González

Es un error, aquello de que «invertir en tecnología es invertir en conocimientos», al menos aplicado a las aulas, y según apunta un estudio de la OCDE. De hecho, el uso de ordenadores propicia peores resultados académicos, según concluyen, en un estudio en que se ha comprobado que, en resultados de lengua, matemáticas y ciencias, el uso de tecnología no ha favorecido en absoluto.

Los resultados vienen de pruebas en más de 70 países en los que se ha comprobado, según la OCDE, que la «fuerte inversión en tecnología de la información» no ofrece los resultados académicos que se esperaban. Según explican con mayor detalle, en países con mejores resultados, como en los de Asia oriental, «el uso de la tecnología ha sido muy cauteloso»Apuntan no que la tecnología provoca peores resultados, sino que «el uso no moderado de tablets y ordenadores…» tiende a resultados menos positivos en el campo académico.

ordenador clase

A modo de resumen, hay varias afirmaciones a tener en cuenta en este estudio. En primer lugar, que la elevada frecuencia de uso de tecnología es sinónimo de peores resultados, mientras que el uso moderado mejora las calificaciones. En cuanto a uso moderado, se refieren a una o dos veces por semana. Y con respecto a los centros de estudios, señalan que «no hay mejoras apreciables» en matemáticas, ciencias o lengua tras haber realizado fuertes inversiones en este tipo de tecnología.

Una fuerte inversión en TICs no se traduce en mejores resultados académicos, la clave está en el tiempo y modo de uso.

Curiosamente, en sitios como Corea del Sur y Shanghai, tienen unos elevados resultados y los niveles más bajos en cuanto al uso de ordenadores. En Singapur, por ejemplo, hacen un uso moderado del ordenador y obtienen el mejor resultado en habilidades digitales. En este informe, también se apunta que el tiempo de uso es un factor fundamental en los resultados, en cuanto a la tecnología en relación con las calificaciones académicas. Pero también hay que contemplar el tipo de uso que se hace sobre estos elementos que, aunque ideados para mejorar el ritmo de aprendizaje, pueden suponer un lastre para los estudiantes, puesto que mal utilizados son poco más que una distracción.