El vergonzoso caso del fabricante de tarjetas SIM que «no sabía» que nos espiaban

Algunas compañías se empeñan en poner difícil a la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos la recolección de información sobre sus clientes y, para seguridad de los mismos, informa sobre las peticiones correspondientes. Pero ¿qué más da esto, si la NSA tiene acceso directo a nuestros teléfonos móviles? Eso ocurre, dado un problema de seguridad de Gemalto, uno de los principales fabricantes de tarjetas SIM a nivel mundial.

La Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, y las agencias de inteligencia británicas, han estado espiando libremente a los usuarios a través de su móvil a nivel global. No es nuevo el hecho de que la NSA espíe a ciudadanos de todo el mundo a través de los sistemas de telecomunicaciones, pero sí a este nivel, y gracias a un tremendo problema de seguridad de una compañía.

La empresa inmersa en esta ‘catástrofe’ es Gemalto, un fabricante de chips de relevancia internacional del que se habrían obtenido claves secretas -de cifrado- para el acceso a toda la información de móviles de usuarios en todo el mundo. Por «toda información» comprendemos llamadas de voz, mensajes, tráfico en Internet… en definitiva, todo lo que hacemos con nuestros teléfonos inteligentes, e incluso teléfonos móviles. Básicamente, la NSA y GCHQ habrían sido capaces de romper el cifrado de estos chips de los que dependen nuestras comunicaciones móviles.

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Gemalto, el fabricante de tarjetas SIM, «no sabía nada»

Ayer salía a la luz el polémico caso de las tarjetas SIM que no sólo afecta a Gemalto, pero se comenta habría sido el más perjudicado. Después de algunas horas de silencio, el fabricante que luce el eslogan «security to be free» –seguridad para ser libres– lanza unas declaraciones que más bien encajarían con el eslogan «free of security» –nada de seguridad-.

Y es que, según han publicado, desconocían que las agencias de inteligencia estadounidense y británica estuvieran llevando a cabo prácticas de esta índole. De hecho, continúan, «se toman esta información muy en serio para investigarla de manera profunda». Ahora bien, la información de millones de usuarios en todo el mundo ya ha quedado expuesta y la solución es… ninguna.