El 60% de aplicaciones no cubren los mínimos de privacidad

El 60% de aplicaciones no cubren los mínimos de privacidad

Carlos González

Tras revisar un total de 1.211 aplicaciones de 19 países distintos, se detectó que el 60 por ciento de las mismas no alcanza los niveles básicos de privacidad. ¿Estamos los usuarios concienciados de lo que significa esto y cómo puede repercutir sobre nosotros y nuestra seguridad?

Según este estudio, sobre un total de 1.211 aplicaciones puestas a prueba, más de 720 aplicaciones demostraron bajos niveles de protección sobre la privacidad de los usuarios. La información que nos trasladan es realmente alarmante y, haciendo hincapié en el mismo sentido, han querido especificar que, básicamente, todas las aplicaciones que quedaron «por debajo» del nivel de privacidad mínimo, lo hicieron según tres aspectos fundamentales:

  • No aclaran en qué medida y de qué modo utilizan nuestros datos de carácter personal.
  • Exigen que el usuario ofrezca una cantidad excesiva de datos personales como condición para llevar a cabo la descarga o su utilización.
  • La política de privacidad se ofrece en un tamaño de fuente tan pequeño que no se puede leer en la pantalla de un teléfono inteligente.

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En un plano más lejano a la simple información que nos aporta este interesante estudio, no es la primera vez que comprobamos el bajo nivel de protección sobre nuestra privacidad de las aplicaciones. Constantemente hacemos uso de software de terceros y prácticamente con la misma regularidad, ofrecemos a distintos servicios nuestra información personal como nombre, apellidos, dirección o una fotografía de nuestra persona. Este es un caso, pero existen otros en los que, directamente, lo que ofrecemos son nuestras conversaciones privadas. Véase el caso de WhatsApp, un servicio de mensajería instantánea a través el cual decimos desde lo menos importante, hasta lo fundamental que ocurre en nuestro día a día.

Con respecto a esto, y en el caso de WhatsApp es más llamativo, ni siquiera los «gigantes» como Google, Facebook o WhatsApp respetan por completo nuestra privacidad y son escrupulosamente cuidadosos con nuestros datos que, aunque ellos no utilicen con fines perjudiciales, por sus malos funcionamientos pueden acabar, en algunos casos, en manos de cualquiera. A pesar de esto, los usuarios continuamos sin prestar especial atención al cuidado que las compañías mantienen sobre nuestra privacidad.