Seguridad móvil: el éxito de WhatsApp y el fracaso de Blackberry

Seguridad móvil: el éxito de WhatsApp y el fracaso de Blackberry

Carlos González

La telefonía móvil nos permite, principalmente, comunicarnos. Aunque la llegada de los teléfonos inteligentes ha ampliado sus usos y posibilidades, la misión principal es esa. Y en relación con ésta, la seguridad es un factor a considerar. ¿Consideramos fundamental la seguridad de nuestras comunicaciones por móvil?

A diario enviamos y recibimos mensajes en diferentes plataformas de mensajería instantánea. Con similar frecuencia emitimos y recibimos llamadas de teléfono. Ambos corresponden a lo que consideramos comunicación móvil y en los dos casos tenemos en cuenta el factor «seguridad». La información que enviamos y recibimos, sea en forma de texto o en forma de «voz», es decir, a través de llamadas de voz, mensajería instantánea o voz sobre el protocolo IP, viaja en las redes móviles de forma «bilateral», entendiéndolo de un modo simplificado. Pero, ¿es realmente una comunicación bilateral? En absoluto, tal y como hemos comprobado según información confidencial de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense.

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La NSA y su mala fama, ¿son los únicos que nos «escuchan»?

¿Te sientes espiado? Pues, muy probablemente, tengas razón y tus comunicaciones estén siendo interceptadas. No es cuestión de cuánto dinero, poder o influencia tengamos, sino simplemente que seamos «ciudadanos de a pie». Aunque este tipo de prácticas, de «espías y detectives», pueda parecer que correspondan únicamente a un sector concreto de la población, en realidad todos podemos ser «espiados». Además, aunque es la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense la que más filtraciones está aunando en los últimos años, otro tipo de agencias, organizaciones o gobiernos también pueden interceptar nuestras comunicaciones, como ya informó Vodafone en relación con la seguridad de sus infraestructuras y las de sus homólogos. Por lo tanto, aunque no es un motivo por el que dejar de comunicarse vía móvil, si es necesario reconocer que nuestro desconocimiento en este campo es motivo de cierta desconfianza a nivel de seguridad y privacidad.

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El éxito de WhatsApp y el fracaso de Blackberry

¿Qué teléfono utiliza Obama? ¿Y Angela Merkel? A pesar de que nosotros sí podemos ser espiados por algunos gobiernos, ¿pueden ellos permitirse ser espiados? En absoluto, para ellos la seguridad es un aspecto fundamental que debe cuidarse y, por lo tanto, tienen muy claro la marca de teléfonos inteligentes de la cual «no se pueden salir», Blackberry. Ambos, Obama y Merkel, utilizan un teléfono inteligente Blackberry por cuestiones de seguridad. Aunque están modificados, sus Blackberry son una de las escasas opciones que tuvieron cuando «salieron» a escoger un terminal. Y es que, volvemos a recordarlo, aunque estén modificados son unos de los pocos terminales que pueden alcanzar el nivel de seguridad que ellos necesitan para las comunicaciones.

A un nivel inferior, hace tan solo algunos años las empresas optaban por Blackberry como solución empresarial para las comunicaciones porque, entre otras cosas, el correo electrónico o la mensajería instantánea funcionaban sobre sus propios servidores cifrados que suponían una garantía de seguridad y estabilidad. Posteriormente, las Blackberry se extendieron a «nivel usuario» y la compañía experimentó un crecimiento destacable, lo que se ha revertido y ha dejado a Blackberry con pérdidas importantes y algún que otro problema.

Por su parte, WhatsApp es actualmente el servicio de mensajería instantánea más extendido a nivel global. ¿Qué relación hay entre Blackberry y WhatsApp, siendo Blackberry un fabricante y proveedor de servicios y WhatsApp «tan solo» un servicio de mensajería instantánea? La clave está en el «factor seguridad». El cambio de Blackberry a cualquier otro fabricante supuso, para los usuarios, el cambio también de cliente de mensajería instantánea, en la mayor parte de los casos en favor de WhatsApp.

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WhatsApp no era seguro y actualmente no lo es

De nuevo nos remontamos a algún tiempo atrás, pero poco. WhatsApp anteriormente ha podido ser interceptado, nos referimos a las comunicaciones «bilaterales», simplemente al estar dos teléfonos inteligentes conectados en la misma red inalámbrica de tipo WiFi. Aunque esto fue solucionado optimizando el cifrado de los mensajes, el estándar de cifrado que actualmente utiliza WhatsApp sigue siendo «pobre». No sólo esto, sino que los servidores de la compañía, que próximamente podrían ser los mismos de Facebook, también dejan «agujeros de seguridad» abiertos y pueden ser violados por aquel que tenga los conocimientos necesarios. En cualquier caso, ni Blackberry es tan seguro, ni WhatsApp tan inseguro. De nuevo, recordamos que los Blackberry de los diferentes gobiernos están modificados.

Sin embargo, lo que sí demuestra el éxito de WhatsApp es que, para el «usuario de a pie», la seguridad no sólo no es un factor fundamental, sino que en general no suele tenerse en cuenta. Mientras que en el mercado hay soluciones homólogas con un nivel de seguridad mucho mayor, como es el caso de Telegram, WhatsApp continúa liderando con una enorme ventaja respecto a sus competidores. Pero, ¿por qué? ¿cuál es la clave de WhatsApp?

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La «cartera de usuarios» es más importante que la seguridad

La tendencia en favor de otras marcas, cualquiera, y en contra de Blackberry, llegó por la falta de aplicaciones en el sistema operativo de la anteriormente RIM. Además, la interfaz fue otro de los factores fundamentales, según encuestas. Sin embargo, la seguridad que ofrecía -y ofrece- la compañía a nivel de comunicación móvil es un factor que quedó completamente eclipsado.

Una vez posicionado WhatsApp en el mercado, como adelantábamos, han surgido soluciones de mayor calidad y seguridad como Telegram, LINE o el propio Blackberry Messenger -BBM-. La aparición de estos, sin embargo, ha venido marcada por ciertos picos de crecimiento que no llegan a alcanzar a WhatsApp en ningún caso. Y su éxito truncado se ha producido, simplemente, porque WhatsApp es «lo que usan la mayoría». Ahora bien, El pasado mes de febrero, cuando WhatsApp estuvo caído durante varias horas, pudimos ver cómo otros clientes, especialmente Telegram, recibían nuevos usuarios de forma masiva. Luego, después de este repaso, hay ciertos aspectos que quizá sería conveniente cuestionarnos. ¿Es importante mantener a salvo nuestra seguridad y privacidad en las comunicaciones diarias? Y, por otro lado, ¿qué debe ofrecernos una plataforma de comunicación para olvidarnos de «la anterior»? A fin de cuentas, ¿es inevitable el liderazgo de WhatsApp ahora que es «donde están la mayoría de mis contactos»?