Artículo 13: así quiere controlar Europa los derechos de autor en Internet

En abril de 2019 se aprobó en el Parlamento Europeo el artículo 13 de la Unión Europea, el artículo 13 de Internet. Desde entonces, se daba un margen de dos años para aplicarlo y por ello conviene que sepas qué es, de qué habla, cómo te afecta y cómo puede afectar al uso que haces cada día creando contenido en Internet.

Con el artículo 13, las plataformas como las redes sociales (Twitter, Facebook o Instagram, por ejemplo) deben implementar filtros de copyright al contenido que en ellas se comparte. Este filtro comprobará si el contenido que se sube está sujeto a derechos de autor, y si lo está y no cuenta con permiso, será automáticamente bloqueado por la plataforma en cuestión. Es decir, las plataformas de contenidos deben monitorizar lo que los usuarios suben y comprobar que no vulneran los derechos de autor.

El famoso artículo 13 es hoy el artículo 17 de la Unión Europea por lo que conviene tenerlo en cuenta para no crear confusión. Durante el siguiente artículo lo verás mencionado como artículo 13 ya que fue su nombre original. Fue renombrado como Artículo 17 de la Directiva de Derechos de Autor poco antes de la votación final en la que se aprobó.

Artículo 13 de la Unión Europea, ¿qué dice?

Lo que pone en el artículo 13, según recogió la Unión Europea en su momento, es lo siguiente: “Artículo 13 Uso de contenidos protegidos por parte de proveedores de servicios de la sociedad de la información que almacenen y faciliten acceso a grandes cantidades de obras y otras prestaciones cargadas por sus usuarios.”

Antes de explicarte qué implica o cómo te afecta, esto es lo que dice el mencionado texto aprobado por la Unión Europea en el año 2019:

En el punto 1 podemos leer:

“Los proveedores de servicios de la sociedad de la información que almacenen y faciliten acceso público a grandes cantidades de obras u otras prestaciones cargadas por sus usuarios adoptarán, en cooperación con los titulares de derechos, las medidas pertinentes para asegurar el correcto funcionamiento de los acuerdos celebrados con los titulares de derechos para el uso de sus obras u otras prestaciones o para impedir que estén disponibles en sus servicios obras u otras prestaciones identificadas por los titulares de los derechos en cooperación con los proveedores de servicios. Esas medidas, como el uso de técnicas efectivas de reconocimiento de contenidos, serán adecuadas y proporcionadas. Los proveedores de servicios proporcionarán a los titulares de derechos información adecuada sobre el funcionamiento y el despliegue de las medidas, así como, en su caso, información adecuada sobre el reconocimiento y uso de las obras y otras prestaciones”

En los puntos 2 y 3 se habla sobre la importancia de que Los Estados Miembros velen y faciliten la cooperación entre proveedores:

«Los Estados miembros velarán por que los proveedores de servicios contemplados en el apartado 1 implanten mecanismos de reclamación y recurso a los que puedan acceder los usuarios en caso de litigio sobre la aplicación de las medidas a que se refiere el apartado 1. 3. Los Estados miembros facilitarán, cuando proceda, la cooperación entre los proveedores de servicios de la sociedad de la información y los titulares de derechos a través de diálogos entre las partes interesadas para determinar las mejores prácticas como, por ejemplo, las técnicas de reconocimiento de contenidos adecuadas y proporcionadas, teniendo en cuenta, en particular, la naturaleza de los servicios, la disponibilidad de las tecnologías y su eficacia a la luz de la evolución tecnológica.”

¿Qué implica?

Como habrás podido leer, el artículo 13 (o 17) implica que todas las plataformas deben tener mecanismos pensados para detectar usos ilegales o para comprobar si el contenido que has subido vulnera los derechos de autor. Debe ser la propia plataforma la que debe encantarse de eliminarlos en caso de que vulneren estos derechos.  Algo que ya hace Twitch y que también hace en la actualidad Facebook o Instagram: cuando detectan que un vídeo o una historia lleva música con derechos, lo elimina previa notificación que te explica que has incumplido las reglas de derechos de autor, por ejemplo.

No necesariamente otro usuario debe ir a «Denunciar» y dar el motivo sino que cuentan con mecanismos automáticos que detectan que has subido una canción o fragmento de una serie o película y automáticamente elimina el contenido. Es especialmente polémico en el caso de las historias de Instagram ya que son muchos usuarios los que se han quejado de cómo han desaparecido sus clips de vídeo porque estaban entrenando mientras sonaba una canción de la radio o incluso por estar haciendo una receta escuchando música.

Ahora no serían las propias plataformas las que eligiesen si borran o no borran contenido o bloquean vídeos que incumplan con los derechos de autor sino que deberían ceñirse a la ley y evitar esto. No solo redes sociales como la mencionadas sino también Twitch o YouTube donde es frecuente que muchos streamers hablen sobre juegos y canciones mostrando el vídeo concreto o interactuando con él.

¿Cómo te afecta?

Para un internauta la esencia de Internet cambia por completo. Las plataformas filtrarán de inicio los contenidos; los creadores también verán limitadas sus posibilidades ya que por ejemplo un YouTuber podría ser censurado. Todos los vídeos que utilicen canciones o clips de vídeos de películas y series pueden ser censurados incluso si lo utilizas para hablar de ese contenido, por ejemplo.

Actualmente y dos años después de la aprobación del artículo 13 de la Unión Europea, plataformas como YouTube o Twitch cuentan con su propia biblioteca de música donde los usuarios pueden compartir canciones sin miedo a vulnerar esta ley pero no supone una solución a la hora de, por ejemplo, utilizar una canción para analizarla o hablar de ella o utilizar una película para lo mismo.

¿Y si subo memes?

No, en ese caso no afectará. Como explicó la Comisión Europea en su momento, los contenidos con “objeto de citar, criticar y caricaturizar, parodiar o imitar están protegidos”. Puedes seguir subiendo memes a WhatsApp sin riesgo de que te lo cierren, puedes seguir utilizando GIFs de películas al escribir en Twitter y no necesitas tener un permiso de George Lucas para subir un meme de Darth Vader bailando. En estos casos no debemos preocuparnos.

Pokecitas

En qué plataformas se aplica

Se aplica en cualquier página web, red social  plataforma en la que subes contenidos o compartes. Puede ser en plataforma del tipo YouTube por ejemplo, si queremos subir un gameplay de un juego. O si compartimos música, vídeo o contenido en texto. En YouTube pero también en Twitch, en Instagram, en cualquier web de Internet donde se comparta contenido de cualquier tipo. También se aplica a redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram…

Fuera de Europa

Debemos tener en cuenta que se trata de una norma de la Unión Europea y no una norma de las plataformas en sí. Es decir, esta medida no afecta ni afectará en ningún momento a creadores de contenido en YouTube u otras redes sociales si lo que suben está creado desde otros países. Los usuarios de otros continentes no tienen ninguna restricción con respecto a esto y se limitarán a cumplir con la ley o con las normas que haya en su país pero las medidas de protección de derechos de autor no se aplicarían en este caso.

A favor y en contra

Gigantes como Wikipedia, Google y por supuesto miles de youtubers hicieron una campaña activa para evitar la aprobación del artículo 13 en la UE, pero los miembros de Parlamento Europeo han hecho caso omiso de algo de lo que incluso se han quejado de manera abierta los directivos de decenas de grandes empresas.

La principal preocupación que hay en torno a este nuevo bloqueo es que Internet pase a ser un lugar mucho más restringido y menos creativo. Además, se teme que solo las grandes plataformas puedan permitirse crear e implementar filtros de este tipo, dándoles todavía más poder del que tienen en la red. En definitiva, supone imponer un control a la información que se comparte en Internet de manera libre actualmente.

YouTube y Google, las críticas

La nueva directiva del copyright contó en su momento con muchas críticas, incluyendo protestas en las calles de Alemania con 150.000 asistentes, o la propia Wikipedia poniéndose de negro en Alemania, República Checa, Dinamarca y Eslovaquia. Se presionó muy intensamente a los diputados, y el propio presidente del Parlamento Europeo pidió que se dejase votar libremente a los parlamentarios en una ley que va a suponer un antes y un después a cómo navegamos por Internet en la Unión Europea. Se habían recogido 5,1 millones de firmas en contra del artículo 13. Aun así, el artículo siguió adelante.

Google, por su parte, buscó soluciones alternativas. Admitía apoyar lo que pretende este artículo pero podía hacerse de otra forma y por eso propusieron una legislación más equilibrada. Por ejemplo, los de Mountain View querían que existiese una legislación que proteja de las infracciones pero sin que los usuarios o creadores pudiesen compartir el contenido. Esto se lograría, según expusieron en su momento, con la colaboración entre titulares de derechos y plataformas.

Plazos y obligatoriedad

Como hemos explicado antes, Europa daba un plazo de dos años para que se crease una ley nacional en cada uno de los países que se adaptase a lo que estaba presente en el mencionado artículo. A fecha de marzo de 2021, sólo Francia había sido el Estado que había llevado a cabo esta norma.