Probamos la Mi TV 4S de 55 pulgadas: ¿la Smart TV 4K que todos deberíamos comprar?

Probamos la Mi TV 4S de 55 pulgadas: ¿la Smart TV 4K que todos deberíamos comprar?

Claudio Valero

Las teles de Xiaomi ya se venden de forma oficial en España y nosotros hemos pasado 15 días probando el modelo superior con una pantalla de 55 pulgadas. La Mi TV 4S busca convertirse en un modelo de masas por su combinación de prestaciones y precio, pero ¿cumplirá con lo prometido? A continuación, os enseñamos nuestro análisis, pruebas y opiniones sobre este modelo que se vende a un precio oficial de 449 euros.

Introducción

Antes de entrar en materia, vale la pena repasar de dónde venimos. Las teles de Xiaomi, o Mi TV, no son un producto nuevo para la compañía. De hecho, hace ya años que las venden en China y desde España siempre hemos visto con envidia los precios de esos televisores. El desembarco internacional de la firma hace que cada vez lleguen más productos y las teles de Xiaomi son lo último en desembarcar en nuestro país.

Aquí han llegado tres modelos. Por un lado, la Mi TV 4A de 32 pulgadas como modelo de entrada a cambio de 179 euros. Por otro lado, la Mi TV 4S que está disponible en 43 pulgadas por 349 euros o en 55 pulgadas por 449 euros. El catálogo en España es mucho más limitado de lo que tenemos en China o India. En el país asiático se venden modelos como Mi TV 4A, Mi TV 4C, Mi TV 4X, Mi TV 4S, Mi TV 4, Mi Full Screen TV Pro, Redmi TV 70 pulgadas y The Wall 65 pulgadas.

Entendemos que, como ha sucedido con los móviles de Xiaomi, es cuestión de tiempo que la gama de modelos disponibles en España crezca. Sin embargo, ahora tenemos que centrarnos en lo que tenemos y el modelo más avanzado de televisión Xiaomi que podemos comprar en España es el Mi TV 4S. En este caso, el modelo de 55 pulgadas.

Características técnicas

  • Pantalla 55 pulgadas.
    • Resolución: 3840 x 2160
    • Ángulo de visión: 178°
    • Frecuencia de actualización: 60 Hz
    • HDR
    • Brillo: 330 nits
  • Altavoces: 2 × 10 W, 6 ohmios
  • Puertos y conectividad
    • 3 x USB 2.0
    • Satélite
    • Antena
    • 3 x HDMI
    • AV
    • Red ethernet
    • Bluetooth 4.2
    • WiFi 2.4 GHz / 5 GHz
  • Dimensiones: 123,16 x 71,08
  • Peso: 12,45 kilogramos sin base
  • Sistema operativo: Android 9.0
  • Procesador y memoria
    • CPU MediaTek MSD6886 4 núcleos ARM Cortex-A53 1,5 GHz
    • GPU Mali 470 MP3
    • Almacenamiento: 8 GB
    • RAM: 2 GB

Diseño, aspecto físico y acabado

El aspecto de la Mi TV 4S no tiene nada que envidiar a modelos más caros, al menos en lo que se refiere a su vista frontal y a los materiales utilizados. El marco de la pantalla está reducido bastante y además acabado en metal, lo que le confiere un aspecto bastante atractivo que no desentonará allá donde la coloquemos. No obstante, la vista lateral y trasera ya no resultan tan atractivas. Xiaomi ha optado por un diseño asimétrico más grueso en la parte inferior que, personalmente, no me convence. Eso sí, esto no afecta en absoluto a la experiencia global.

Como hemos dicho, la parte frontal está ocupada en su práctica totalidad por los marcos metálicos, siendo el inferior algo más ancho que el resto. Este cuenta con el logotipo de Mi TV en la parte central y un plástico transparente en la zona inferior que se ilumina con un led rojo cuando la televisión está encendida (o pulsamos algún botón en el mando). Es un efecto bastante bonito y llamativo. Ahí justo tenemos escondido el botón de encendido.

Repasada la parte frontal, toca mirar la parte trasera del televisor. Aquí tenemos las conexiones como son los puertos USB o HDMI, pero también la conexión de alimentación. El cable no es demasiado largo, por lo que es posible que algunos hogares necesiten una solución adicional de corriente en forma de alargador. Esta es la zona en la que se ha ahorrado el máximo en costes de producción, por el tipo de plástico utilizado y su diseño. Por suerte, no lo veremos a diario.

Finalmente, tenemos que hablar de la base, en este caso en forma de dos patas independientes. Las patas son bastante discretas y se colocan en la parte inferior de la televisión por separado. La instalación es muy sencilla y sólo necesitaremos un destornillador para enroscar los dos tornillos (por pata) que se incluyen. Además, tiene unas pestañas para evitar que podamos colocar las patas de forma errónea.

El conjunto pesa algo más de 12 kilos y en ningún momento da sensación de inestabilidad pese al contenido tamaño de las patas. Estas son firmes y un pequeño toque accidental al televisor al pasar por su lado no debe suponer nada. La televisión lleva VESA 300×300 que podremos utilizar para colgarla en la pared. Personalmente, siempre me decanto por esta opción.

Entre la elección entre dos patas o peana central, lo cierto es que la apuesta de Xiaomi funciona bien tanto en estabilidad como en acabado final como en facilidad de montaje. Más allá de eso, dependerá del gusto de cada uno que preferirá una u otra alternativa. Yo, como ya he dicho, soy más de colgar las teles en la pared. En el caso de este modelo, su acabado colgada en la pared es realmente llamativo con esos marcos metálicos (las patas no lo son).

Accesorios y contenido de la caja

La caja de la Mi TV 4S es bastante simple y con pocos alardes. En su interior encontramos la televisión completamente protegida con corcho y un plástico a su alrededor. Además, no faltan las dos patas que sirven de soporte, los cuatro tornillos para la instalación de las patas, el manual de usuario, el cable de alimentación y el mando a distancia. Se echa de menos contar con dos pilas AAA para el mando. En comparación con modelos más caros, faltan algunos adaptadores o cables, pero después de tanto tiempo, son cosas que terminamos teniendo en casa.

Mando a distancia

El mando a distancia es uno de esos elementos que cada vez se cuidan más. Todas las marcas intentan que sean cómodos y sobre todo útiles, dándonos acceso a funciones especiales con accesos directos. En el caso de las Mi TV de Xiaomi, el diseño del mando es sencillo y sin alardes, acabado en plástico. No esperemos un mando de última generación con paneles táctiles o acabados en aluminio.

Más allá del aspecto físico, que personalmente mejoraría ligeramente, el mando funciona a la perfección. Su tamaño es bastante contenido y ofrece las teclas necesarias para el día a día. Además de los botones habituales de ON/OFF, teclas numéricas, volumen, teclas de colores y ruleta central de control, tenemos acceso directo a Netflix o Prime Vídeo. Finalmente, hay que destacar que cuenta con micrófono para el control por voz. Sobre este control por voz, lo cierto es que funciona realmente bien y es rápido.

Además del mando, podemos conectar cualquier otro mando Bluetooth, especialmente útil en el caso de mandos para videojuegos. En un par de pasos tenemos el mando conectado para jugar a las decenas de juegos disponibles en Google Play Store. Estos mandos también nos permiten controlar la interfaz de Android TV como si del mando “normal” se tratara.

Calidad de imagen: panel y resolución

El panel que monta la televisión de Xiaomi es del tipo IPS con una diagonal de 55 pulgadas. La resolución es 3840 x 2160 pixeles o lo que es lo mismo Ultra HD (UHD) / 4K / 2160p con tecnología de iluminación Edge LED, profundidad de color 10 bits (8 bits + FRC), brillo de 330 nits y tasa de refresco de 60 Hz. Lo primero que vemos nada más encender la televisión es que el panel se ve realmente bien. Para cualquier usuario medio el rendimiento es más que notable.

Entrando ya más en el detalle, encontramos una representación de colores bastante correcta y no hemos tenido la sensación de que ningún tipo de contenido desluzca en este terreno. Esto es algo que consigue gracias a la tecnología IPS que tiene esto como una de sus ventajas. Los ángulos de visión son correctos sin más y, con un uso normal del televisor, no vamos a notar cambios en los colores ni problemas en la imagen.

Como siempre, el tipo de contenido hará que el panel ofrezca un mejor o peor rendimiento. Por ejemplo, con contenido de Netflix en 4K HDR todo luce a la perfección, incluyendo la profundidad de los negros. Sin embargo, su iluminación del tipo Edge LED no es la mejor opción para ver películas o series completamente a oscuras. Esto es algo que se hubiera eliminado con otro sistema de iluminación, pero eso hubiera disparado el precio de esta Mi TV 4S de 55 pulgadas.

Otro aspecto curioso está en la posibilidad de poder activar el suavizado de imagen. Opción criticada por algunos, puede llegar a cambiar completamente la apariencia de la serie o película que estemos viendo. En el menú de imagen tenemos los típicos ajustes predefinidos de modo de imagen, el brillo, la temperatura del color y este menú de suavizado con opciones como Desactivado, Estándar, Suave o Claro.

El televisor es compatible con HDR10, pero no con otro tipo de contenido como Dolby Vision o HDR10+. Sin embargo, el brillo máximo del panel impide que luzca como era de esperar. Es decir, no vamos a notar una grandísima diferencia entre contenido HDR o no HDR como sí notamos con contenido 4K y de resoluciones inferiores.

Con respecto al reescalado de contenidos, no podemos esperar el resultado de un modelo de una gama superior, aunque todo depende de la fuente original. Con la TDT el resultado es un aprobado justo, pero eso sucede también en modelos más caros. Con contenido en HD o Full HD tenemos una imagen mejorada y más nítida, pero sin alardes.

La latencia del panel, algo importante para los juegos, es de 8 ms. No hemos tenido ningún problema al jugar a títulos de consola con este televisor, aunque sí se nota el rendimiento algo justo al ejecutar los juegos más exigentes para Android TV directamente desde el televisor. Algunos parones y saltos, aunque eso es algo que comentaremos en el apartado de experiencia de uso.

Un de los problemas de la imagen es que, si queremos realizar una calibración en profundidad no vamos a ser capaces. Las opciones de configuración en este sentido son escasas, algo que irritará a los más exigentes con la imagen. Eso sí, aunque la calibración de fábrica es buena, un repaso de algunos aspectos será necesaria tras su puesta en marcha.

Sonido

Una vez visto que tal se ve, valga la redundancia, toca saber cómo se escucha esta Mi TV 4S de 55 pulgadas. A nivel de hardware contamos con dos altavoces de 10 watios de potencia que, en nuestra humilde opinión, tienen mucho margen de mejora. Podremos reproducir contenido Dolby y DTS-HD, pero no debemos esperar una gran experiencia.

Con un volumen normal, aunque suena algo metálico, el sonido es aceptable en esta gama de precio, pero el problema viene cuando le exigimos un poco más. Al subir el volumen a niveles altos, este distorsiona y la experiencia no es muy agradable. Escuchar durante mucho tiempo un sonido de este tipo no es lo mejor para completar la experiencia visual de una película 4K HDR.

Aunque esto es algo que diría para el 90% de los televisores del mercado, mi recomendación es optar, como mínimo, por una barra de sonido adicional. Este componente lo considero básico hoy en día y sirve para paliar los problemas de audio que sufren la práctica totalidad de los modelos del mercado, sobre todo en esta gama de precio.

Sistema operativo: Android TV y Patchwall

Si el sonido era uno de los puntos de mejora, lo que ha hecho Xiaomi con el sistema operativo de su Mi TV también lo es. Tenemos Android TV 9.0, pero el fabricante ha incorporado PatchWall como aplicación que busca que utilicemos por defecto como interfaz. Esto no es más que su propia interfaz para Smart TV con funciones inteligentes o integración de contenido (Atresplayer o RTVE). Además, un botón del mando nos permitirá entrar en PatchWall y otro botón en la interfaz habitual de Android TV.

Como usuario avanzado celebro tener la opción de usar o no PatchWall según mis preferencias, pero no creo que esto juegue a favor de un televisor que quiere llegar a las masas. Me imagino a mis padres o algunos de mis amigos preguntándome porque unas veces el menú es de una forma (PatchWall) y otras es de otra (Android TV).

Dicho esto, de Android TV tenemos poco que decir salvo su gran compatibilidad con aplicaciones y juegos Android, la interminable lista de opciones disponibles como Netflix, YouTube, Prime Video o similares, compatibilidad con control por voz, Asistente de Google o integración de Chromecast para enviar contenido desde el móvil. También tenemos integración total de la cuenta de Google.

Sin embargo, de lo que tenemos que hablar es de PatchWall. Esta interfaz alternativa (que podemos configurar como interfaz por defecto), busca ir un paso más allá en la experiencia de usuario. Se supone que aprende de nuestro hábitos con el uso y nos muestra el contenido que queremos ver. El resultado es que queda mucho trabajo por hacer. Tenemos textos no traducidos del chino, integración escasa con funciones o servicios españoles y un acabado estético que deja que desear algunas veces (no está adaptado a 4K, por ejemplo).

Es posible que PatchWall funcione mucho mejor en el mercado chino, pero aquí no lo veo como alternativa a la interfaz tradicional de Android TV. Esta es mucho más rápida y ofrece el acceso al mismo contenido. Eso sí, es posible que esta opinión cambie en unos meses (o años) en función de lo que sea capaz de adaptar Xiaomi su sistema PatchWall al mercado español o que termine de pulir la interfaz.

Conectividad

Esta televisión cuenta con 3 puertos USB 2.0 para conectar dispositivos externos como un disco duro, una memoria USB o un mando de videojuegos, conexión de antena y satélite, toma de auriculares y conexión de red ethernet. Tenemos un total de 3 puertos USB, aunque sólo uno de ellos es compatible con ARC y solo uno con vídeo 4K a 60 fps. Finalmente, destacar la salida óptica y la de componentes.

En cuanto a su conexión inalámbrica, tenemos Bluetooth 4.2 con el que podremos conectar auriculares o mandos inalámbricos y WiFi de doble banda 802.11ac. Lo cierto es que nos ha sorprendido el buen funcionamiento de la conexión inalámbrica, capaz de reproducir sin problemas contenido 4K de Netflix y cargarlo de forma casi instantánea. Eso sí, siempre que podamos debemos conectar la televisión con cable ethernet.

Experiencia de uso

Y tras conocer todos los aspectos anteriores, algo más técnicos, toca ver el funcionamiento en el día a día. Lo primero que vamos a notar es que el encendido es lento, tremendamente lento. Desde que pulsamos el botón de ON en el mando hasta que accedemos a la interfaz de Android TV pasan demasiados segundos. Esto es algo que no sufrimos en modelos de gamas similares que, de forma casi instantánea, nos muestran la imagen.

La interfaz de Android TV es intuitiva, mostrando diferentes filas de contenido según las aplicaciones que tengamos instaladas y siempre las aplicaciones favoritas en la fila superior. La apertura de las aplicaciones es rápida, aunque los 2GB de memoria RAM se quedan algo cortos y podríamos tener un rendimiento más fluido con algo más de memoria.

Eso sí, la velocidad de carga de aplicaciones como Netflix es algo inferior a la que ofrecen modelos de Samsung, aunque son algo más caros. Otro aspecto para mejorar es el de la memoria interna de almacenamiento. Sus 8GB, que se quedan en algo más de 4GB para instalar aplicaciones, nos puede dar algún quebradero de cabeza con notificaciones de falta de espacio. Esto se hubiera solucionado fácilmente incluyendo 16GB, un mínimo que sería aceptable.

El funcionamiento de la televisión tradicional TDT es el esperado, con un mando bastante intuitivo a la hora de cambiar de canal o acceder a la guía. Con el paso del tiempo de uso, sin duda nos quedamos con la interfaz tradicional de Android TV, su integración con las aplicaciones, con los servicios de Google y con nuestra cuenta del gigante de Internet.

Conclusiones

La Mi TV 4S de 55 pulgadas se puede comprar en España por 449 euros. Por este precio es posible que sea una de las mejores compras atendiendo a su relación calidad-precio. Si queremos un televisor 4K que se ve bien, sin alardes, y que cuenta con Android TV con sus innumerables posibilidades, no se nos ocurre nada mejor. Eso sí, si estamos acostumbrados a modelos superiores, lo vamos a notar. Este televisor ofrece lo mismo que otros modelos algo más caros, pero no lo mismo que modelos premium, algo que sí hace Xiaomi en otros segmentos.

Una de las claves, además del precio, será determinar si preferimos Android TV o uno de los sistemas propietarios de Samsung o LG. Dicho esto, estamos ante un televisor para casi todo el mundo que pocos se arrepentirán de comprar. Las pegas son las que ya hemos comentado a lo largo del artículo, es decir, el rendimiento del panel a ojos expertos, el sonido, el “cacao” entre Android TV y PatchWall y la falta de algo más de memoria. Finalmente, no nos podemos olvidar del apartado de la conectividad en el que se echa en falta más puertos HDMI 4K 60 fps.

A favor:

  • Relación calidad precio
  • Diseño
  • Android TV

En contra:

  • Sonido
  • PatchWall
  • HDR