¿Qué contamina menos, descargar torrent o ver Netflix?

¿Qué contamina menos, descargar torrent o ver Netflix?

Alberto García

Nuestra actividad en Internet tiene una huella de carbono. Enviar un email emite 4 gramos de CO2 a la atmósfera, y si lleva un archivo adjunto, la cifra sube a 50 gramos. Esta cifra se obtiene calculando el consumo energético equivalente de enviar un email por parte de las partes involucradas: el ordenador del usuario, los servidores de red necesarios para almacenarlo, el consumo energético de los nodos de red para transferirlo, etc. Sin embargo, ¿qué consume más energía, ver algo en Netflix o descargar un torrent?

A simple vista, lo más lógico puede ser Netflix, ya que estamos haciendo streaming de un contenido directamente sin tener que descargarlo. Sin embargo, hay que tener en cuenta todo el proceso intermedio por el que tiene que pasar la información hasta llegar a nuestro hogar, donde la de un torrent es mucho más rápida y sencilla de lo que parece gracias al protocolo P2P.

El torrent es muy eficiente gracias al P2P

En el caso de un torrent, la cifra puede variar mucho dependiendo del tamaño del archivo, su ubicación, su popularidad, sus semillas, velocidad media de Internet de cada usuario, etc. El coste marginal de un torrent es ínfimo si tenemos en cuenta que otros muchos siguen el mismo camino y se aprovechan de las economías de escala. Además, los ordenadores suelen estar descargando y subiendo varios torrent a la vez, siendo aún más eficiente, y depende del mix energético del país en el que se esté descargando o subiendo el torrent.

Supongamos un consumo de 80 vatios de un PC en reposo descargando torrent, y un torrent con 100 semillas de una película 4K de unos 20 gigas que tarde una hora en bajarse. 10 de esos ordenadores están sólo descargando torrent, mientras que 60 están usándose la mitad para torrent y la otra mitad para otras tareas. Los 30 restantes están haciendo multitarea y el torrent sólo representa un 10%.

Así, los 10 primeros consumen 800 vatios (10*80), los 60 siguientes 2.400 vatios (60*80*0,5), y los de multitarea están consumiendo algo más con 120 vatios de media, donde el torrent es sólo 12 vatios, quedándose en 360 vatios adicionales. Por tanto, todos los ordenadores ahí involucrados están consumiendo 3,56 kWh. A ese consumo puede que haya que sumarle monitores o routers, pero es difícil cuantificarlo porque se pueden estar usando para otras tareas a la vez. Además, aquí estamos suponiendo que sólo se está compartiendo o descargando un torrent, donde lo normal es que haya varios en un ordenador. Si suponemos 10 torrents en cada ordenador, el consumo se desploma a 356 Wh.

Netflix: la gran eficiencia del streaming en casa

Sin embargo, las plataformas de streaming como Netflix necesitan servidores para almacenar el contenido y una amplia red de distribución de contenido para poder llegar a los hogares. En ese proceso, un estudio de Shift Project estima que el consumo de una hora de Netflix equivale a 6,1 kWh de electricidad. Según ese estudio, Netflix consume unos 370 TWh (Teravatios hora) al año, más de los 270 más o menos que consume España en un año.

Sin embargo, cifras de la propia Netflix sitúan ese dato en 0,45 TWh, e incluso la del estudio llega a superar al consumo estimado de todos los centros de datos del mundo con 198 TWh en 2018. El fallo del estudio fue sobreestimar muchos datos, como asginar 24 Mbps al bitrate de Netflix, donde no todo el mundo lo ve en 4K, e incluso en esa resolución no se llega a alcanzar esa cifra de manera estable. También estima en demasiado el consumo de móviles, ordenadores y TV. Así, si hacemos un cálculo más realista de ver Netflix en una Smart TV, la cifra de consumo se sitúa más en 500 Wh, alejándose de los 6,1 kWh, según lo calculado por Carbonbrief. Esto equivaldría a unos 100 gramos de CO2 en España por cada hora según el mix actual.

En definitiva, la eficiencia del torrent depende de la cantidad de archivos que estés compartiendo y descargando, donde conforme más archivos tengas a la vez, más eficiente será. Las conexiones de fibra óptica también ayudan a reducir la huella ecológica al permitir transferir más información en menos tiempo, por lo que podemos apagar el ordenador tras haber descargado el archivo en apenas unos minutos en lugar de tenerlo encendido durante la duración de la visualización.

También hay que tener en cuenta que, con el paso del tiempo, las compañías irán teniendo una huella ecológica menor, a la vez que el mix energético de los países va usando cada vez más energías renovables. Por suerte, actualmente consumir contenido multimedia por streaming de manera legal es muy eficiente; mucho más que ir a un establecimiento físico en coche a comprarlo como había que hacer antes de la llegada masiva de plataformas de streaming como Netflix.