Cambiar el fondo de pantalla en Windows 10 sin activar

Puede que todavía haya mucha gente que dude si es posible usar Windows 10 sin activar por tiempo ilimitado. Hace años, no activar con una clave de licencia el sistema operativo de Microsoft suponía que no podríamos seguir utilizándolo pasado el tiempo de prueba. Sin embargo, es posible utilizar Windows 10 aunque no esté activado sin límite de tiempo. Eso sí, tendremos otra serie de limitaciones en lo que a personalización del sistema se refiere. Vamos a mostrar cómo cambiar el fondo de pantalla en Windows 10 sin activar.

¿Por qué no puedo cambiar el fondo?

Cambiar el fondo de pantalla es una de las opciones que nos encontraremos desactivada en el sistema si no está correctamente activado, pero lo cierto es que no será la única, ya que tampoco es posible aplicar temas personalizados, modificar los colores del sistema, las fuentes, configurar el menú inicio, acceder a los servicios de sincronización o acceder a ciertas opciones de configuración de la barra de tareas.

Para comprobar si nuestra versión del sistema está o no activada, lo único que tenemos que hacer es abrir la página de configuración del sistema, seleccionamos la opción Actualización y Seguridad y a continuación Activación. Ahí se nos mostrará un mensaje que indica si Windows 10 está activado correctamente o no.

En lo que al fondo de pantalla se refiere, si desde la propia página de Configuración accedemos a la opción Personalización > Fondo y no tenemos el sistema activado, nos encontraremos con que el campo Fondo aparece desactivado. Esto hace que no sea posible seleccionar ninguna opción y por lo tanto, resulta imposible establecer una imagen, presentación o color como fondo de escritorio. Sin embargo, existen un par de trucos para poder establecer una imagen como fondo de pantalla, aunque no tengamos activado Windows 10.

Resumen de funciones no disponibles en un ordenador con Windows 10 sin activar

  • Opciones de personalización de la página de Configuración
  • Aplicar temas personalizados
  • Modificar los colores del sistema
  • Fuentes del sistema
  • Configuración del menú Inicio
  • Cambiar el fondo de la pantalla de bloqueo
  • Cambiar el fondo de escritorio desde la página de Configuración
  • Servicios de sincronización
  • Acceso a algunas opciones de configuración de la barra de tareas

De todas formas, puedes probar las claves genéricas que ofrece Microsoft para las diferentes versiones de Windows 10 que son:

  • Windows 10 Home: TX9XD-98N7V-6WMQ6-BX7FG-H8Q99
  • Windows 10 Pro: VK7JG-NPHTM-C97JM-9MPGT-3V66T
  • Windows 10 Home Single Language: 7HNRX-D7KGG-3K4RQ-4WPJ4-YTDFH
  • Windows 10 Enterprise: NPPR9-FWDCX-D2C8J-H872K-2YT43

Cambiar el fondo de pantalla en Windows 10 sin activar

Una manera de personalizar el fondo de escritorio, aunque no tengamos activado el sistema es a partir de una imagen que tengamos guardada en nuestro disco duro. Para ello, lo único que tenemos que hacer es:

  • Abrimos el explorador de archivos del sistema Windows 10.
  • Navegamos hasta la ruta donde tenemos la imagen que queremos usar para poner de fondo de pantalla.
  • Seleccionamos el archivo y hacemos clic sobre él con el botón derecho del ratón.
  • Elegimos la opción Establecer como fondo de escritorio.
  • Automáticamente la imagen quedará establecida como fondo de escritorio en Windows 10 aunque esté sin activar.

Windows 10

El problema de este método es que tendremos que elegir cuidadosamente la imagen para que se adapte a la resolución de nuestro monitor. En caso de no hacerlo, Windows la adatará de forma automática y no tendremos forma de cambiar ese comportamiento. Esto se debe a que la versión sin activar del sistema operativo nos bloquea el acceso a esta configuración. Esto no debería ser ningún problema, pero más vale que lo tengamos en cuenta para no llevarnos sustos al cambiar el fondo de pantalla.

Cambiar el fondo de escritorio desde Internet Explorer

Sabemos que muchos no queréis volver a verlo, pero también es posible establecer como fondo de escritorio una imagen que busquemos en Internet, eso sí, para ello vamos a tener que echar mano del navegador Internet Explorer 11. No es posible hacer esto mismo con Microsoft Edge ni Edge Chromium.

Por lo tanto, lo primero que tenemos que hacer es abrir una ventana de Internet Explorer. Aunque con la llegada de Windows 10 el navegador por defecto es Edge, lo cierto es que Internet Explorer sigue estando instalado en el sistema, aunque no esté visible. Lo único que tenemos que hacer es escribir el nombre del navegador en la caja de búsqueda de la barra de tareas y seleccionar el navegador desde los resultados de la búsqueda.

Windows 10

A continuación, navegamos hasta encontrar la imagen que queramos establecer como fondo de pantalla y sin tener que descargarla, hacemos clic sobre ella con el botón derecho del ratón en el propio navegador y elegimos la opción Establecer como fondo.

Cómo saber qué fondo necesito

El escritorio de Windows es sin duda uno de los elementos que más se utilizan en el día a día (si no el que más), por lo que tener uno adecuado a nuestros gustos o necesidades es algo muy importante.
También es importante que sepas con exactitud la resolución de tu pantalla para que el fondo que apliques encaje correctamente en ella. Para saber cuál es su resolución tan solo debes hacer click con el botón derecho de tu ratón en cualquier espacio vacío del escritorio.

Diferencia entre UHD y 4K

Se abrirá ahora un menú con diferentes opciones; en dicho menú selecciona “Configuración de Pantalla”, una de las opciones que verás en la parte inferior. Dentro de Configuración de Pantalla deslízate hacia abajo para llegar al apartado “Escala y distribución”. Aquí podrás consultar cuál es exactamente la resolución de tu pantalla par que la tengas en cuenta antes de elegir un fondo que aplicarle. En Windows 11 el apartado se llama Escala & Diseño y nos fijaremos en el apartado «Resolución de pantalla».

Recuerda que las medidas más habituales son las de 1024 x 640, 1366 x 768, 1920 x 1080 píxeles, aunque con la llegada de las resoluciones 2K o 4K tenemos más medidas como son 2.560 x 1.440 píxeles, 3.840 x 2.160 píxeles o incluso 7.680 × 4.320 píxeles. En este caso son relaciones de aspecto habituales como 3:2, 4:3 y 16:10, pero también se han popularizado los monitores ultra panorámicos o el uso de dos monitores. En estos casos, seguiremos los pasos descritos en los párrafos anteriores para conocer la resolución exacta de nuestra pantalla.

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