Una huelga en la fábrica del iPhone 5 pone en duda su producción

Una huelga en la fábrica del iPhone 5 pone en duda su producción

Redacción

El iPhone 5 podría tener problemas de fabricación debido a la huelga convocada por los trabajadores de Foxconn. La principal fábrica china utilizada por Apple para producir sus equipos ha parado en protesta por las condiciones laborales a las que se somete a sus empleados.

Nuestro portal especializado en telefonía móvil, Movilzona.es, informa sobre la huelga acontecida en la fábrica de Foxconn ubicada en Zhengzhou. La empresa, conocida por crear los dispositivos de la compañía de Cupertino, ha sido noticia en las últimas semanas después de varios incidentes con sus trabajadores supuestamente por las condiciones laborales a las que somete a éstos.

Quejas de los trabajadores de Foxconn

La huelga tuvo un seguimiento masivo ya que se asegura desde los medios locales que en ella participaron casi 4.000 trabajadores. Su protesta se produjo con el fin de exigir que se cumplan sus periodos de vacaciones y por las "excesivas demandas de calidad de los productos" convenidas por Foxconn y Apple sin que se les dé un "entrenamiento adecuado". Como vimos hace unas semanas, la llegada del iPhone 5 provocó interminables jornadas laborales por parte de los trabajadores, algunos de los cuales aseguraron que habían trabajado sin descanso durante semanas.

Después de que Foxconn ignorase las peticiones de sus trabajadores éstos acudieron a la huelga como herramienta de lucha, lo que podría tener como consecuencia en caso de continuar las protestas y los paros una disminución en la producción del iPhone 5. Los nuevos estándares de calidad que Apple ha exigido a Foxconn para que se corrijan algunos fallos en el terminal (como la mejora de la carcasa para que no se arañe con facilidad) podrían no ser implementados por ahora.

Otra consecuencia pasaría por el retraso en la recepción del terminal por parte de los usuarios, que podría prolongarse más allá del plazo de entre tres o cuatro semanas que se estima por ahora. En definitiva, una situación con la que Apple deberá lidiar de nuevo y cuya única solución parece el compromiso firme y real de cara a que aquellos que producen sus equipos lo hagan en condiciones laborales dignas, aunque ello suponga reducir ligeramente los multimillonarios ingresos de la compañía norteamericana.